Casa Quijano

ORIGENES DE LA TIENDA “CASA QUIJANO”

Según los datos que obran en nuestro poder, podemos señalar que la Tienda Casa Quijano fue fundada por nuestros bisabuelos José Joaquín Isabelino Quijano, nacido el 8/07/1847 y Fabiana Coronado. Se casaron en la Puebla del Príncipe y se fueron a vivir a Albaladejo, donde nació su primer hijo al que llamaron Gabriel Adolfo Damián Quijano Coronado, que nació en el año 1870. En el año 1877 nació, ya en Villapalacios, Julio José Gabriel (mi abuelo Julio), ya con la Tienda abierta seguramente, pues al parecer se vinieron al pueblo a ese menester. Es por lo que pensamos que debió abrirse aproximadamente en 1875.

La primera tienda, que sepamos, estaba en la calle de los Charcos, en lo que hoy es la casa de Carmen y Pepe Linares Quijano, (hijos de Josefa) y allí estuvo unos pocos años, probablemente hasta el año 1.905.

A la muerte del bisabuelo José Joaquín, que fue el 24/12/1905, la Tienda se la quedó el abuelo Julio José Gabriel Quijano Coronado, cambiándose a la misma calle, casi enfrente, haciendo esquina con la Placeta del Correo. Allí estuvo unos años, mientras que el abuelo Julio fue comprando pequeñas casas lindando con la suya, que vivía enfrente. Su casa era muy pequeña y por eso siguió la Tienda separada de la casa. Una vez comprado suficiente terreno, pensó en hacer la Tienda junto a la casa.

Este nuevo local, que se debió hacer sobre 1.925, ya estaba mejor preparado, con una puerta más grande para acceso del público, así como con la gran novedad que fue el hacer un gran escaparate dando a la Placeta del Correo, igual que las tiendas de Albacete. Esto, además de novedad, fue un gran problema, pues los chiquillos se tiraban piedras entre sí en sus juegos, recogidas de la misma calle que estaba empedrada, y tras varias roturas de la luna, el abuelo pensó en quitarlo y tapar el hueco con piedras casi del mismo tipo que las de la casa (Todavía se nota el hueco tapado) . La parte hueca que quedó dentro se dejó para dejar allí la porcelana de calidad y otros objetos de vajilla (que ha continuado así hasta su cierre).

El formato de este local no era al principio como al final. Entrando por la puerta de la calle, empezaba el mostrador con los pesos, el cortador de bacalao, y el molinillo del café, y en toda esa zona estaban los comestibles. Enfrente de la puerta, estaba la trastienda, con toda clase de clavos, pugas, así como el cajón de los adornos para los ataúdes y después los tejidos, gorras, calzoncillos de lienzo, y calzados (abarcas, sandalias de goma, etc.) y muchos líos de alambre, que se vendía mucho para hacer lañas.

Al abuelo le ayudaba mucho la abuela Pepa, siempre con un chiquillo en los brazos y como cosa curiosa ahora, se vendía casi todo suelto (arroz, azúcar, café, onzas de chocolate, etc.) y era normal venir a comprar trayendo a cambio huevos o trigo, garbanzos, etc. porque apenas había dinero y había que cambiar productos. Esto fue así hasta 1.940 en que murió el abuelo Julio.

Desde este momento, se quedaron en la Tienda Jesús, Juana y Campos, llevándola muchos años. Hubo de reformarse varias veces y sobre todo cuando se puso el Botiquín, que era como la Farmacia, pero al no existir farmacéutico, dependía de Bienservida, vendiéndose de todo suelto (pastillas de Okal y Unidor, supositorios de la fiebre o de glicerina, etc.) pero además es que se aumentó mucho la cantidad de productos que se vendían, utilizándose varias casas como almacén, ya que no cabían la cosas en la Tienda.

Se hizo un gran escaparate enfrente y las cámaras del trigo se convirtieron en almacenes.

Actualmente, Casa Quijano está regentada por el menor de los hermanos, José Joaquín.

Después de 75 años en ese mismo sitio, tras muchos estudios de cómo reformarla para adecuarla a los nuevos tiempos, se optó por hacerla nueva en el solar procedente de la casa de nuestros abuelos Emilio Resta Polo y Dionisia Manchón Martínez, que le había correspondido en herencia a nuestra madre Joaquina, y así se podría mantener abierta en su anterior emplazamiento en el tiempo de la obra.

Por fin el día 16 de Agosto del 2000, por la tarde, abrió sus puertas la nueva Casa Quijano en Plaza Mayor, 6, con un local moderno, con casi 200 metros cuadrados de exposición al público, con dos escaparates al exterior dando vistas a la Iglesia, con almacenes interiores y un patio con salida a la calle Cervantes. Está dotada de sistemas automatizados de apertura y cierre de puertas, oficina, cámaras de vigilancia y grabación, televisión, radio, intercomunicadores, etc.

A pesar de la modernidad, conserva cosas del pasado, como la báscula para pesar, cartel de pugas, y guardamos como recuerdo, el molinillo del café, carburos, candiles, cocinas de petróleo, etc.

Dispone de aproximadamente 8.000 artículos de todos los tipos, que más adelante detallaremos, y disponemos de artículos en exclusiva de recuerdo de nuestro Santísimo Cristo de la Veracruz, aceite de oliva virgen extra de nuestra Almazara comarcal, linternas que no necesitan pilas nunca, y todo tipo de electrodomésticos. Tenemos todo lo que puedas necesitar, y si algo no está, te lo conseguimos en muy poco tiempo. Lo mejor es venir y ver todo lo que hay.

También estamos saldando ropa y otros productos que ya llevan mucho tiempo, a precios de risa.

¡¡¡Os esperamos!!!