Casa Quijano

LEXICARIO PALOTEÑO

EDICIÓN MAYO-2003

PRÓLOGO DEL AUTOR

     Quiero con unas breves palabras, expresar mi agradecimiento a todos aquellos/as que me han ayudado a engrosar poco a poco este Lexicario, que empezó como una broma dedicada a nuestros queridos “salvajamones”, con cuatro páginas, y que poco a poco va tomando cuerpo alcanzando casi los dos mil términos.

Gracias también a los dos Josés de Radio Almenara, que se encargan cada día de recordarnos a través de las ondas, algunas palabras  del mismo, y ya nos hacen sonreír con sus acertados comentarios recién empezado el día.

     Y como no, gracias a todos los que lo vais comprando, porque hacéis posible que, de vez en cuando, pueda salir una nueva edición, un poco aumentada, por lo menos, y si la cosa va bien hasta me compre un Mercedes, o lo que sea.

Emilio Quijano Resta

Villapalacios, Mayo de 2003

     VILLAPALACIOS.- Es el pueblo del autor del presente Lexicario Paloteño. Pertenece a  la Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha, y dentro de ella, a la provincia de Albacete. Está metido en un recobeco entre las de Jaén y Ciudad Real  (que si nos escuidamos, nos salimos). Tiene una extensión aproximada de 86,85 Kilómetros cuadrados. Se encuentra a 98,400 Km. de dicha capital en la carretera Nacional 322 de Córdoba a Valencia, más o menos por el kilómetro 258 y pico. Para más precisión nuestras coordenadas geográficas son: LATITUD de 38º 30’20» Norte y  LONGITUD de 2º 39’30» Oeste. Para los CQs, les diré que nuestro QTH LOCATOR es IM88QN (Que quiere decir que estamos entre el Cortijo La Chata y San Blas, más o menos). ¡¡¡El que no sepa llegar, es tontucio perdío!!!

Está asentado sobre una loma en las estribaciones de la Sierra de Alcaraz, a  836’42 metros sobre el nivel del mar en Alicante (de aquí proviene el ancestral recelo que tenemos a bañarnos, porque si nos tiramos nos matamos).Tiene actualmente 690 habitantes, aunque en el verano cuando aterrizan salvajamones, oriundos  y otras yerbas, esta cifra aumenta cosa mala, de lo cual salimos casi locos, de tanto personal y autos mindangueando por esas calles. Se disfruta de un clima fresquito en las noches de verano cuando uno se asoma a esas glorietas y cantones, y en invierno, es la leche el frío que hace.

Tenemos escudo local que habla de nuestras gestas pasadas y que reproducimos en la contraportada; y de mote en los poblarraches colindantes nos llaman PALOTEÑOS a los que somos de aquí. ¡¡ Envidia jodía que nos tienen!!

Y que quede bien entendido que no se pretende con la edición del presente Lexicario el hacer un trabajo científico ni lingüístico (que para eso están los entendíos), sino una simple recopilación de términos usados en esta zona, definidos de un modo humorístico y que nos permita esbozar una sonrisa en ratos de aburrimiento. No hagáis caso a las faltas de ortografía, porque algunas están colocadas a propósito, para darle humor a la cosa. Y si no se entiende algo de lo que aquí va, ¡¡¡qué le vamos a hacer!!! Solo recomiendo horas de Plaza.

Es recomendable y bueno para la salud, que en esos Palmas y en esos Alicantes, en la Torá y en otras Peñas y Asociaciones, cuando os juntéis y lo leáis, le pongáis pegas, a ver si el próximo sale  mejor y más completo.

Dentro de muy poco tiempo, lo podréis leer y sacar de la página web www.casaquijano.es que estamos intentando hacer, pero la verdad es que no entendemos mucho de esos artilugios, aunque poco a poco, saldrá adelante.

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VILLAPALACIOS EN OTROS TIEMPOS

Para que veáis como estaban las cosas en nuestro pueblo, os hago una breve reseña de datos:

La población en distintos años, era la siguiente:

En el año 1900, de 1.589 habitantes. En 1.910, de 1.636. En 1.920, de 1.814. En 1.930, de 2.125. En 1.940, de 2.207. En 1.953, de 2.251. Y en 1.955, de 2.341 habitantes.

  • Estos son algunos datos del año 1.955:

FAUNA: Abundan perdices, conejos y liebres, y también hay algunos zorros, jabalíes, linces y lobos.

AGRICULTURA: De las 200 Ha. que hay de regadío, se destinan 55 Ha. a hortalizas, 40 a patatas, 30 a legumbres y el resto a cereales. Hay 44 Ha. de viñedo, con 1.500 cepas por Ha. y al olivar, se dedican 1,400 Ha. Todo ello se labra a base de ganado mular.

GANADERIA: El censo aproximado de cabezas es: 337 mulas, 28 caballos, 125 vacas, 167 burros, 342 gorrinos, 2.990 ovejas, 1.082 cabras, 1.400 gallinas, 100 conejos.

INDUSTRIA: Dos fábricas de aceite, dos carpinterías, dos herrerías, cuatro molinos harineros y una tahona.

COMERCIO: Doce tiendas en las que se vende de todo, y tres bares.

COMUNICACIONES: Dos camiones, un automóvil, once motos, 46 carros y galeras, 50 bicicletas. Hay servicio de autobús a Albacete, que tarda unas cuatro horas. Hay centrales telefónica y telegráfica.

SERVICIOS VARIOS: Hay tres escuelas de niños, tres de niñas, una de párvulos y dos mixtas. En Sanidad, hay médico, veterinario y practicante.Alojamientos para el viajero: una fonda y tres posadas. En cuanto a espectáculos, hay un casino y un cine.

EL PUEBLO: Consta de 524 edificios destinados a vivienda y 61 corrales y otros usos.

COSTUMBRES: Se baila la jota, y se celebra una capea en las fiestas del 14 al 16 de Septiembre. Se juega a la taza en fiestas y a muchos juegos durante el año (marro, cirigalga, cangreje, pise, abejorro, pedretas, etc. etc.).

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Lexicario por orden alfabético

 

A     B     C     D     E    F    G    H     I     J      L     M    N    Ñ    O    P    Q     R     S     T      U     V    Z

EXPRESIONES

COSAS  Y CASOS DE MI PUEBLO

 

 

A

ABALEO.- Trajín que lleva el personal con los preparativos de algo, sea lo que sea.

ABANTO.- Persona torpe, de poca sangre, que se queda alfao ante cualquier dificultad sin motivo alguno.

ABARRER.- Dejar el plato limpio como patena, con sopa de oreja mula. Si es la última sopa lo que abarres, es que eres un poco cipotón.

ABERRUNTO.- Decisión inesperada tomada por las personas, generalmente con consecuencias duraderas y con cabezonería.

ABLENTAR.- Tirar la paja al aire y sacarle el grano, si es con el ábrego mejor. Echar a alguien de un sitio o local porque nos molesta. ¡A éste lo ablentamos de aquí de momento!

ABEJORRO.- Juego popular de aquí, que cuanto más borrico eres mejor juegas y que te deja la mano colorá como un tomate si no andas un poco lerdo.

ABOCINARSE.- Echarse encimones de algo o alguien con ánimo de golismear.                               

ABOLEARSE.- Tirarse por… (v.g.: Iba yo por la Castellana abajo y me aboleé  hasta el museo del “prao”.

ABONARSE.- Lo que le pasa a algunos frutos, sobre todo a los ajos con el paso del tiempo, que se quedan hechos tierra y que si te comes uno así, echas la papilla sin remedio.

ABOTARGAO.- Hinchado de cara y cuerpo, por trajelar más de lo debido en poco tiempo, ya sea de comercio o de bebercio.

ABURRICIONES.- Estado de agobio y nerviosismo en grado superlativo ante hecho o acción desagradable.

ACABOSE.-  ¡Esto es el acabose! ¡el no va más! Ya no aguanto más del follón que hay.

ACAREAR.- Despedir a alguien de un trabajo, generalmente por gandul o por incompetente.

ACARREAERAS.- Sogas para atar la carga en mulos y borricos, pa no perderla en el camino.

ACARTONAO.- Estado físico de los agüelos estuvieron malos a punto de cascar y se han mejorao. Así duran muchos años.

ACACHETAO.-  En mal estado físico por haber sufrido enfermedad o tenerla en el momento. Con poco ánimo y un poco engurruñío.

¡ACASCA!.-  Voz muy común de nuestros vecinos de Albaladejo y que significa muchas cosas, según venga a cuento.

ACÉMILA.- Persona basta y borricota, que está sin acepillar.

ACEPORRILLAO.- Se le dice a las personas gordas, que más bien son una bola de carne con ojos ó también a aquella persona de pocas luces que aunque te emplumes, no entiende lo que le explicas.

ACHANTARSE.- Esconderse para que no lo vean a uno, sobre todo cuando te persiguen con malas intenciones. Aplastarse. Tomar posición horizontal, generalmente en el sobre, pero con pijama y orinal.

ACHICHARRARSE.- Quemarse, abrasarse de calor. En la huronera es lo suyo.

ACHUCHAR.- Azuzar, embusar el can. Meter zambra a ver si se pelean dos personas.

ACHUCHÓN.- Ataque de enfermedad que te casca fuerte y que te falta poco doblar las perchas. También apretón que le sueltas a la hembra.

ACHUZAO.- Algo que termina en pico o en forma puntiaguda, más estrecho de como empezaba. Si te cascas en un delgao con él te quedas hecho una lástima.

ACIAL.- Instrumento o aparato altamente sofisticado y de muchísima precisión, que sirve para atrapar el hocico de los animales cuadrúpedos (mulos, burros o similares), con el fin de evitar sus mordiscos mientras se realiza la operación de herrarlos.

ACIPÁMPANO.- Dícese comúnmente a la persona “sinsa” y cipotona, o que simplemente no nos hace mucha gracia.

ACOLUMBRAR.- Generalmente un tirascazo de mocha.

ACOQUINAR.- Asustar al personal y tenerlo dominado, no dejándole actuar de su motivo.

ACUITAR.- Meter, alojar, guardar o lo que sea. Meterse en casa y ya no salir. ¡ Voy a ver si me acuito ya !

ADÁN.- Hombre despreocupado en el vestir, que va, p. ej., con los pañalones de fuera o simplemente de poco orden en la vida.

ADANACO.- Persona, animal o cosa, muy descuidada con sus cosas y principalmente en el vestir, pero a lo bestia.

ADEFESIO.- Persona bastante fea y que sale a la calle sin apañarse lo más mínimo, tanto que da miedo verla.

ADOBE.- Persona mucha res. De gran tamaño y poco nervio y menos seso.

AGONÍAS (Ser un).- Persona de poco ánimo o que es muy agarrao y  no se gasta un duro aunque le sobren las perras.

AGUARRÁS.- Mostagán. Líquido que se añade a las semicolas para hacer las delicias del personal.

AGUACHIRRE.- Dícesele al café de mala calidad. En general, comida líquida, pero con poco sabor.

AGUATE.- Agua con color, pero poco más.

AGUAZUPE.- Agua hecha un verdadero diciomo. (Que no parece persona, según la Queru).

AGUILANDO.- Si me da usté el aguilando, no me lo dé usté en bellotas, que llevo las alforjas rotas y no caben más que tortas. Así se pedía en Navidad por las casas, con zambombas y guitarras y cantando de verdad. Ahora te lo piden los ñacos por el careto, sin decir ni pío.

AHUECAR.- Abrirse, largarse, darse el dos por si las moscas. Suele decirse agüecar porque es más cómodo.

AIGA.- Auto bueno y grande de antaño, que destacaba bastante sobre los del lugar. ¡Ha venido de Palmas y trae un aiga!

AIMAR.- Hincar el hombro. Trabajar duro.

ALAPARSE.- Pegarse a algo, esconderse, generalmente por haber hecho algún desaliño.

ALARÍO.- Grito de dolor generalmente por recibir setazo o moquetazo o estacazo. Los canes cuando los calzas, los dan muy buenos.

ALBANZAR.- Llegar a coger algo que está en alto y que si no albanzas, no lo coges.

ALBARCA.- Calzado rústico a modo de sandalia, que se hacía con gomas de camión y cuatro lañas, que no era muy bueno, pero salía barato.

ALBOROQUE.- Convite, invitación.  Remate de trato pagado por el que compra o por el que vende, según acuerde el personal.

ALCAGÜETE.- Persona cipotona, que le da a la lengua cuando y donde no debe.//Aperitivo (Con cáscara).

ALCAGÜETAZO.- Dícesele a la persona que se entera y cuenta los chismes de otras personas, pero que no hace otra cosa el zamarro en todo el día.

ALCANCÍA.- Recipiente para depositar los ahorros. En sus tiempos eran de barro y guardábamos los cuartos hasta que se llenaban para romperlas cuando queríamos comprar algo. Ahora ya casi no se usan, porque los ñacos devoran lo que pillan.

ALCATRANAZO.- Gran disparo, al menos de ruido. (Lo que le arreó cagachinches al munana). El que no sepa de lo que va, que pregunte al maestro armero.

ALCUZA.- Recipiente donde se tiene el aceite de oliva virgen para echarle al moje o a la sartén, con un pitorro fino de salida. Cuando es muy chica, le decimos alcucilla.

ALELUYERO.- Persona con demasiada fantasía que nos cuenta cosa que casi no nos creemos, es decir que es un ambulantón.

ALEQUE.- Badaje de poca envergadura y mala leche, que si te descuidas, te erriba y te mete un esportazo que pa qué.

ALETAZO (Darte un….).- Golpe fuerte de sueño que te da y que sueltas una mochuelá y te quedas sin sentido. Si vas guiando, puedes eszalear el auto a pocos ruegos.

ALFAO (Quedarse).- Quedarse embelesao por algo raro que ocurre cerca de nosotros. Nos pasa a todos, pero los cipotones se quedan muy a menudo.

ALHAJA.- Persona de poca estima. Cuanto más largo mejor.

ALIAGA.- Planta silvestre de flores amarillas, que cuando se seca en la cámara sirve pa chuscarrar el gorrino que nos hemos apiolao.

Los mataores modernos la han cambiao por el soplete de butano.

ALICAIDO.- Desmejorado de salud, pero sin estar grave.

ALICATE.- Alicruje, alhaja, mengarache, mal elemento.

ALICORQUIAR.- Trompicar animal de caza generalmente. Con los tirachinas nos alicorquiábamos los golorines ¡cosa fina!

ALIFAR.- Esfuerzo visual superlativo, realizado con ánimo de golismear al prójimo.

ALIGENCIARSE.- Comprarse algo que generalmente no te hace mucha falta.

ALIMAÑA.- Cazador avaro, que no deja bicho viviente. También dícesele al astuto cazador que se forraba de retamas el cuerpo para alicorquiarse los perdizos.

ALMARÁ.- Aguja de gran tamaño y curvada con la que se cose la pleita. También se le dice al navajón de gran calibre, que casi da miedo verlo.

ALMENDRUCO.- Fruto del almendro, pero con cáscara.

ALMORRINA.- Lío que se forma de palos con gran alboroto, y que el que está cerca pilla chispas.

ALMORZÁ.- Medida de capacidad. Lo que cabe dentro de las dos manos juntas. Es poco exacta, porque algunos tienen unas manezotas que da lástima verlas y echan unas almorzaotas de poca monta y hay otros que son como serones de las manazas que tienen.

ALPARGATE.- Zapatillote de poca monta. Por extensión se le dice a cualquier tipo de calzado al pedirlo en la tienda. ¡Jesús, dame unos alpargates pa mi nene, del 45 esparramao!

ALTIMENGO.- Jovenzuelo que se ha estirao en cuatro días y es más grande que un día sin pan.

ALTIRUCIO.- Persona de gran altura y desgarbada y que le decimos eso, sobre todo si no le podemos mojar la oreja.

ALZAR.- Tipo de labresca que hacen los del agro. Posición en alto de la pata pa no echarse la mearra encima  los canes.

AMAGAR (Las orejas).- Salir por pies del lugar con miedo por si te cascan, sin que apenas se te vea. También se dice cuando te pillan haciendo algo no bueno: ¡Me pilló quitándole las uvas, amagué las orejas y salí cortando de allí, por si acaso…!

AMAGARSE.- Ingerir lo que sea en grandes cantidades y en poco tiempo, generalmente cosa buena. ¡Me amagué una ocena de mantecosas ende aquí al puente las garrotas!.

ÁMAGO (Echar el).- Fatiga en exceso. No poder más, después de carrera o trabajo intenso.

AMASAO.- Revuelto de grano, crillas y otros desperdicios que se le echaba al madrano, convenientemente cocido en el sagato, antes de inventarse los gránulos. Entonces los fideos de orza, daba gusto.

AMBROLLERO.- Dícese de la persona que lía los asuntos de tal manera, que no hay forma humana de entenderlos.

AMBULANTEAR.- Contar las cosas y casos con mucha fantasía. P.ej. cuando la perra del pato le ladraba a la sombra de los aviones.

AMOJONAR.- Señalar un terreno con pingorotes de piedra para indicar algo. Por ejem. que no entre el ganao.

AMOLLAR.- Soltar el dólar por obligación con gran dolor de corazón.

AMOQUINAR.-  Pagar algo que se debe, generalmente en metálico.

AMORCAR.- Cuando el vaco se arranca con malas intenciones….. pieses pa que sus quiero……., es decir que si no te quitas, te amuerca.

AMORRIONARSE.- Cuando el estado físico no es muy bueno y no tenemos gana de juerga, por cansancio o por enfermedad, entonces nos amorrionamos.

de “enca”, o de “ca”, o “encarde”.

AMOTO.- Vehículo de dos ruedas, pero macho. Si no tienes mucho dominio cuando lo guías, o gaspaleas, o te la pegas.

AMUGUES.- Palitroques que se colocan en la albarda de mulo o badaje, con el fin de sujetar la carga y no esturrearla antes de llegar a su destino.

ANDADOR.- Aleque que circulaba primero en el grupo, por ser el más listo y menos gandul de la empresa.

ANDE.- ¿Quien sabe ande me habré dejao las llaves?

ANDOVAL.- Persona que es un mal elemento y que no queremos muchas cuentas con él.

ANALÍS.- Control que te hace el galeno pa saber como andan los niveles, no vaya a ser que los tengas bosaos y te pueda cascar algún arrechús.

ANCA.- En casa de… (v.g.: Ves anca Jesús…).

ANDURRIALES.- Parajes fuera de camino. Se le dice también a los malos pasos que lleva un individuo en su conducta. ¡Malos andurriales lleva el nene!

ANGARILLAS.- Se dice cuando llevas a la persona sentado en los brazos de dos cogidos haciendo asiento. Suele llevarse así al que le da un patatús y no domina el equilibrio. O al que pilla un chispazo como un general.

ANGUSTIÓN.- Golpe de degomitera que te suelta sin esperarlo y que lo echas donde sea, aunque pongas como diciomo al personal.

ANIAGA.- Lo que se les da a los pastores de comida y bebida, para su papeo particular, por parte del amo que los contrata. A algunos más vale comprarles un traje caro, porque tragan y beben, una cosa regular.

ANSIAS.- Se le dice al que come más con la vista que con la boca o al que lleva un sinvivir en el trabajo y se gasta menos que un ciego en novelas.

ANTOJERAS.- Lo que se le pone al animal en la cabezá pa que no vea por los lados y no se espante. Ir con las antojeras puestas, es no atender a nadie uno en su camino, desentenderse de todo, aunque vayas arrollando.

AÑADÍO.- Cacho de chicha mala que te endiñan los carniceros cuando quieren completar el peso, casi siempre sin que te des cuenta y te la cobran a precio de oro.

APAÑAORA.- Se le dice a la hembra que modifica los chismes con buen fin, de manera que no se enzarzen los contendientes.

APAÑARSE.- Curarse, arreglarse de enfermedad. También al hecho de buscar novio o novia los solteros o solteras.

APAÑO (Hacer un).- Casarse  ya casi sin esperarlo ninguno de los novios, por conveniencia de ambos. También arreglar algo que no funciona.

APARATO.- Avión, aeroplano antiguo, que decían los viejos cuando pasaba por el pueblo. ¡Ha pasao un aparato!

APARRANARSE.- Dejarse caer en silla o sofá con ganas, de manera que te quedas como caes, aunque sea de mala forma. Los gordámpiros se aparranan en cuanto los pierdes de vista.

APARTARSE.- Asepararse, generalmente de la mujer, casi siempre por arrejuntarse con otra.

APECHUSQUES.- Conjunto de herramientas necesarias para efectuar un trabajo. Ej: Echa los apechusques, que nos vamos…

También se le llama a las cosas sueltas que llevamos cuando nos vamos de viaje.

APERAR.- (Sin). Estado cerril de las personas. Quedan muchos por ahí sueltos y sueltan cada palabrusco, que da miedo sentirlos.

APERCOLLAR.- Liquidar animal, sea por el método que sea.

APESTILLARSE.- Apoyancarse en un sitio esperando algo, de forma bien visible y aunque estorbes.

APIO.- Juego antiguo de zaramangos, que consiste en ir saltando de uno en uno al que se pone de burro, cada vez desde más lejos sin pisar el rejo. Cuando ya no puedes

blincártelo, tienes que pedir una media, una entera o una recortá, y si pierdes, como castigo pasas a ser burro.

APIOLAR.- Trompicar, hacer los cabos al minero o similar.

APORREAR.- Hacerle esajaura al prójimo en la mocha, generalmente por pedrá o similar.

APOYANCARSE.- Dejarse caer encimones de algo, generalmente reses mayores.

APRETACULOS.- Situación de agobio que te entra por terminar un trabajo que ya debías haber hecho. Es muy común en los estudiantes al llegar la hora de los exámenes.

APURGARSE.- Salirle manchas de moho a los tejidos o materiales debido a la humedad y que no se le quitan ni a la de tres.

ARABE.- Hombre inculto y sin aperar. (Un poco borricote).

ARBOLARIO.- Se le dice a la persona que lleva poco orden en sus acciones o que está un poco locático, que empieza muchas faenas de gran trajín.

ARCÁS.- Golpes de degomitera, poco a poco, antes de que te suelte el angustión.

ARMATOSTE.- Algo muy pesado, que casi no lo podemos transportar.

ARMEL.- Cantidad grande de cacharros que tenemos que fregar, que se nos ha juntao por perrería o por lo que sea, pero que da miedo verlo.

ARRADIO.- Aparato electrónico (macho), en el cual se siente música y las noticias.

ARRAMBLAR.- Llevarse todo lo que hay con codicia. No dejar ni brusco a los demás, aunque no te sirva. Quedarse con casi todo lo que hay disponible.

ARRANARSE.- Jingarse por sobrecarga, persona o animal.

ARREBATARSE.- Cuando cocinas algo con mucho fuego y con prisas y casi siempre se quema y no sale bueno, sale arrebatao.

ARRECÍO.- Helao de frío. Hecho un ovillo.

ARREGATE.- Movimiento de zig- zag que se hace para evitar algo. Por ej. si te encuentras un peñón en la carretera y no lo quieres pillar con el auto o con el amoto, tienes que hacer un arregate.

ARREGLARSE.- Cortarse el pelo por el barbero, que se decía antaño.

ARREGOSTAOS (Quedar).- No volver a hacer eso, por habernos resultao jodía la faena.

ARREMOLINARSE.-  Amontonarse dando vueltas alrededor de alguien, sobre todo si quieres pillar algo.

ARREMPUJAR.- Más fuerte que empujar, a lo basto, sin contemplaciones.

ARRENDAR.- Hacer muecas con la lengua generalmente a otra persona con ánimo de ofenderla o hacerle rabiar. Suelen hacerlo ñacotes de poca monta y si los pillas les sueltas una macoca que se arrascan una cosa regular.

ARRESTROJAO (Estar).- Estado físico lamentable de las personas después de atiforrarse de mostagán, cuando ya se te pasa un poco el juagarzo.

ARRUMACOS.- Dícese a las caricias de palabra o de hecho, cuando quieres hacer las paces con alguien que estabas peleao.

ARRUMBAR.- Dejar en desuso algún instrumento o cosa que utilizábamos antes, el camaranchín o donde sea.

ARRUÑAR.- Eszalear con las uñas, ya que a lo mejor no puedes hacer otra cosa. Las hembras cuando se pelean, se arruñan cosa fina.

ARTESA.- Recipiente de madera, de no mucha profundidad pero alargado y grande, donde se amasaba el pan y las mantecosas en las casas de antaño. Ahora están de adorno.

ARTO (EN LO).- Encima, montado. Esto lo decía un director de educación: son muchas horas en lo arto el autobús.

ARZOLLAS.- Cuando uno no  puede barajar su cuerpo serrano, por tener el grano demasiado desarrollado o ser un gordámpiro.

AS (Ser un…).- Ser el primero en juego o trabajo.

ASCAPE.- A alta velocidad; sin engüerar. ¡Acaba ascape, que se nos hace noche!

ASEGURANZA.- Seguro de gran cobertura que dice uno que yo me sé. V.g.: Si trompico a alguien, no importa; llevo todas las aseguranzas cubiertas.

ASOBINARSE.- Ponerse encimones con restregón.

ASPAMENTOS.-  Manoteos o esparabanes que haces cuando quieres llevar razón en algo. ¡No me vengas con aspamentos!

ATAERO.- Cuerda de tamaño regular (Ni grande ni chica) que usamos para atar el saco y que no se salga la cebá (o lo que lleve).

ATALAR.- Andar o correr deprisa, persona que normalmente no lo hace. Sus motivos tendrá.

ATAMBAL.- Se le dice a la cosa grande y pesada que nos estorba en la casa, pero no lo podemos quitar.

ATARRE.- Correaje que forma parte de la albarda y que pasada por el pandero del badaje la sujeta y no deja que se le salga por el pescuezo cuando va cuesta abajo.

ATAUL.- Traje de pino poco apreciado por el personal, aunque te lo den de balde. En uno de ellos guardaba los cuartos uno que sabemos.

ATERMINARSE.- Generalmente atreverse a hacer algo que pudiera ser peligroso para la salud o el físico en general.

ATEZAO.- De color muy intenso, generalmente negro. Ej.: El chiquillo, es negro atezao.

ATIFORRARSE.- Ponerse ciego de comida o bebida, o de las dos cosas al mismo tiempo. Si es de gratis, sienta mejor a algunos.

ATIRARSE.- Cuando uno se lanza a papear en picao, arrollando lo que pilla por delante. ¡Vamos a comer, que estoy que me atiro!

ATO.- Pandero.  Opo. Trasero de las personas. ¡Levanta el ato, que nos vamos!

ATONTOLINDRAO.- Meramente salir del catre, sale uno así, como ajilipollao, que no coordina en condiciones. Se le dice también a la persona de poco nervio y luces.

ATORULLARSE.- Estado de nerviosismo, que te hace actuar de forma torpe, con menos rendimiento del que debieras. Cuando te atosigan es muy corriente que ocurra y no dés palotá.

ATORNAJARSE.- Tumbarse a dormir la melopea que has pillao y que no te haces vivo.

ATOSIGAR.- Acorralar a las personas de tal manera que les da aburriciones o se atorullan, de tan cansinos que se ponen.

ATROJE.- Corraletes que se hacían en las cámaras para separar el grano o en las almazaras para echar la aceituna cada persona sin mezclarla.

ATUFARSE.- Estado de semiasfixia al inhalar los vapores de las yemas (no de güevo). Puede ser también por otro tipo de toleadas.

ATÚN.- Persona gorda que casi no se puede barajar, que más bien parece un cacho carne con ojos.

AUSIONERO.- Persona que le da más importancia a las cosas de la que tienen, o que cuenta las cosas con fantasía y desageración.

¡AUSTE!.- Interjección con la cual enérgicamente te pueden mandar al pijo, o a la mierda simplemente.

AVERÍO.- Se le dice al conjunto de ganado y ato que tienes. ¿Ande tienes el averío?

AVERROCH.- Filósofo de mucha palabra menuda y pausada.

AVIADOR.- Profesión muy buscada por los solteros y sobre todo por los que son más vagos que la chaqueta de un guarda.( De pucheros).

AVIAR.- Arreglar o apañar algo que estaba escacharrao. Arreglar la comida para cocinar.

AVÍO.- Lo que se lleva uno de comida cuando se va a trabajar fuera.

AZÁ.- Herramienta para el campo de distintos tamaños, si es grande, más vale no verla.

AZAFATE.- Véase ZAFA, ya que es lo mismo, y no me gusta repetir, por si me dicen cansino.

AZAGÓN.- Hinchazón de cualquier trabajo mediante el esfuerzo físico, hecho en poco tiempo. ¡Me di un azagón de cavar olivas, que pa qué!

AZAON.- Herramienta peligrosa para la salud, que los que pasan por al lado de ella le toman vierco. No explico más porque ya sabemos lo que es.

AZOFRE.- Elemento químico que le echamos a la parra cuando se enceniza y que si te pones debajo te atufas y das tres o cuatro arcás por lo menos.

AZOGUE.- Sinsolaz del personal infantil en grado superlativo. No para un momento. V.g.:¡¡¡  Este ñaco tiene azogue!!!

AZOTAZO.- (Darse el…).-  Salir a uña caballo del lugar por cualquier causa, generalmente desagradable. Por ejem. cuando montan la escopeta en un bar y te exhauman por cuatro panchitos.

AZUCARERO.- Zaramango catacaldos que está siempre rodeao de hembras. Aplícasele al galgo de gran afición a los chirivas ya sea de palabra u obra.

AZULETE.- Lo que se le añadía al agua en poca cantidad para colorear la colada.

 

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B

BABAOL.- Alimento preferido por los perdizos, que se lo zampan a oso pavo cuando les echas y están tiernos. A lo finolis le dicen amapolas.

BABERO.- Prenda que se le pone al ñaco chico por debajo de la papá y que evita que se ponga el jersey como diciomo, cuando se casca la papilla o el pelargón.

BADAJE.- Borrico, aleque. Persona un poco borricota, que no tiene entraeras. Cabezorrón.

BADANA.- Trozo de cuero que forma parte del tirachinas, donde se aloja el proyectil (la china) con la que te alicorquias el golorín.

BÁLAGO (Panza).-  Persona que tiene el grano bastante desarrollado, ende debajo el cuello hasta la encajaura mismamente.

BALAGUERO.- Persona que deambula a deshora por cualquier sitio, sin motivo ni fin conocido, o aunque lo tenga, que no para en su casa ni un momento, siempre está de bureo.

BALDAO (Estar).- Cansancio fuerte que tenemos por haber hecho trabajo duro.

BALDAO (Quedarse).- Estado físico en que te quedas después de accidente, que no te puedes mover.

BALDE (DE).- De gratis total. Sin amollar perra alguna. Situación económica que buscan los derrochas.

BALEO.- Estera de esparto o de goma, que se le coloca al macho en celo delante del instrumento pa que no rile.

BALLICO.- Hierba muy parecida al trigo que te hace polvo la cosecha porque es casi igual, pero no vale un duro.

BAMBOLEARSE.- Movimiento en oscilación, pero sin caerse al suelo, es decir que no hay cepazo por medio.

BANDEARME.-  Moverme ya solo, después de haber estado inútil o alicaído.

BARAJAR.- Mover algo o a alguien. Si no lo puedes barajar es porque pesa mucho o porque eres un zorrimplas.

BARBUQUEJO.- Papada que uno se arrasca cuando está nervioso. Algunos se lo hacen polvo sin necesidad.

BARDAL.- Tapia de poca monta entre corrales, que saltan los tunantes cuando quieren rilar (los saltabardales).

BARDASCO.- Palo de un tamaño una cosa regular, con el que le atizas al que se presente con malas intenciones.

BARQUINAZO (Pegar el).- Dícese al empeoramiento súbito de salud de las personas mayores, y del cual ya no se suelen recuperar y cascan.

BARRA.- (Móvil).Vehículo al uso, sea del tipo que quiera.

BARRAQUERA.- Lo que hace el nene gachoso cuando quiere algo que no le das. Si lo consigue es tu perdición.

BARRESANTO.- Planta muy suave de tipo silvestre y que si la cortamos y atamos, hacemos escobas para barrer lo fino.

BASCAS.- Agobio o sinsolaz que tiene uno/a  y no sabe bien de qué, pero que no te deja pegar ojo por la noche. Cuando ya aprietan mucho, se convierten en aburriciones.

BATÍOS.- Golpes de dolor que te dejan hecho una mierda de lo fuertes que son. Si son del píloro, es que arrastras más hambre que el perro de un ciego.

BATIR.- (El tamo). Calzar o vestir gosos por ejemplo, o astil en mano a desaprensivos.

BEDIJAS.- Cuando llevas el pelo más largo de la cuenta y un poco marrano, es cuando se dice que llevas bedijas.

BEFO.- Donde se pone el acial. Es también el lugar donde se suelen recibir moquetazos y soplamocos en las personas, por pillar muy a mano.

BELILLAS.- Con ellas enciendes el sagato, si no están húmedas y se estrozan.

BERRÍO.- Grito fuerte y ejarrao que dan los animalones, que se siente desde muy largo.

BICHARRACO.- Dícesele a la persona o animal de gran tamaño. Si es persona, puede ser un gordámpiro y si es animal, cualquier bicho más grande de lo normal.

BICHOS NEGROS.- Fruto del olivo y de la rabia que les tenemos, les llamamos así. ¡Voy mañana de bichos negros!

BLANDINGAS (Ser un).- Persona que se queja de dolor por cualquier cosa sin importancia.

BLANQUEAR.- Enjabregar los paerazos de cualquier color y clase (aunque sea con azulete).

BLINCACIECAS.- Persona que es un mal elemento, de poco crédito, monigote, tarambanas,…., todo lo que se le diga es poco.

BLINCO.- Salto que das para esquivar algo, o por que te pinchan del susto que te meten. Echar un blinco es lo mismo que rilar.

BOCA.- Bujero por ande se meten los mineros cuando nos sienten mindanguear o nos esfisan mocha en mano. Si es en el royo o en el río, cueva subterránea donde se esconden los trabinos.

BOCANÁ.- Golpe fuerte de aire que te hace polvo la puerta o ventana. //. Cuando ya no puedes sujetar la degomitera, sueltas una bocaná, que pones como diciomo verdadero a to bicho viviente que esté cerca de ti.

BOCARÁN.- Boceaor. Al que se le va la fuerza por la boca, o que habla más de la cuenta de algún tema que no queremos hablar para que no se sepa.

BOCERAS.- Se le dice al que tiene buen galillo y lo ejercita. Se le siente desde largo, y si es en reunión o en el bar, sale su voz por encima de la escandalera, mismamente como si estuviera solo.

BODOQUE.- Persona terca, rezaora y cabezona, que no atiende a razones por más que le digas.

BOLERACO.- Pacharón. Persona de gran tamaño, que si se sube al tejao, lo deja como una era.

BOLERO.- Se le dice a las aves que no han abandonado el nido, que no vuelan aún. De primeras se les llama pelones y cuando ya tienen plumas, alcanzan el grado de boleros.//. El que sube a retejar o se sube a un sitio alto porque pesa poco y se mueve bien en ese terreno.//. Al ñaco que ya empieza a moverse, que ya empieza a andar, se le dice bolerote.

BOLICHE.- Reunión amistosa (antiguamente solo de machos), con ánimo de papear o pasar el día, generalmente en el campo. En la Torá, los hay del tipo A, B y C según la calidad del condumio:

      C: Tipo crillas fritas, oreja o forro, cuatro panchitos…

      B: Hasta chuletas o similar…

      A: Langostinos, gambas y otros animaluchos de ese tipo. Esta última es poco recomendable para la salud… y el bolsillo.

BOLLAGAS.- Persona gorda y blandona.

BONICO.-  (Estuviera…) Opinión de desagrado que das cuando te dicen algo que no te gusta.

BOQUEÁS.- Cuando das las últimas es que estás doblando las perchas.

BOQUERA.- Bujero de entrada a una cueva. Si es por debajo de agua, es donde se esconden los trabinos.

BOQUERAS.- Inflamación en ambos lados de la boca de las personas, que te deja el befo hecho una lástima.

BOQUINEGRA.- Mocha. Arma muy útil para apiolar mineros y similares…

BORONDO.- Muy redondo. Aplícase generalmente a la bocha.

BORRACHUELO.- Galguería local que está buenísima y que a veces se adereza con vino y ya es la leche…

BORREGO.- Moruza y terco, que mete la cabeza por donde se le antoja, pase lo que pase.

BORRIQUEAR.- Hecho o acción de animalear de las personas, de palabra o de obra, y que si no dan coces, es porque no llevan herradura, pero les falta poco.

BORRUCHO.- Hematoma gordo y morao que te sale en la frente o en la cabeza por trapajá generalmente, o por estacazo que te atizan.

BORUÑO.- Encogío, hecho una bola por el frío o por lo que sea.

BOTARATE.- Monigote, poca persona y además enterao.

BOTIJUELA.-  De balde, de regalo que te dan algo cuando compras.

BOZO.- Artilugio para tapar la trompa del animal, evitando que nos muerda o que se coma lo que pille a su alcance. Se les puede poner uno de carne a las personas pa que se callen, cuando cascan más de lo debido.

BREGAR.- Esfuerzo superlativo que hace el personal cuando quiere conseguir algo, con todos los medios a su alcance.

BREÑAL.- Calificativo que se le da a la persona basta y borricota.

BRENCÁ.- Bujero que se hace en la obra, donde después ira una ventana.

BRIEGA.- Estar que no para uno/a, trabajar sin descanso.

BROMÁ.- Golpe fuerte de olor que te da, de algún producto que güeles y que te deja mareao.

BROZA.- Suciedad de matas que nos estorba. Se le dice también a cosas de poco valor o personas de poco crédito.

BRUSCO (NI).- Que no queda ni palotá de comida, que se lo han jalao todo.

BUCERA.- Si no la abres, no puedes regar la güerta.

BUCHACA.- Bolsillo donde se guardan las perras. Cuando ganas algo en un juego, para darle por saco a los presentes, se dice: ¡Este de color verde, a la buchaca!

BUFÍO.- Resoplido. Ronquido. (Algunos los dan, que roban los corazones).A la calle abajo baja, una gorrina rabota, pegando cada bufío, que roba los corazones. (Eso dice la canción).

BUJERO.- Tronero. No hay que explicar más, porque la misma palabra lo dice.

BUJÍA.- Aparte de las que llevan los amotos, se le dice a la vela de poca fuerza, que no ves un pimiento con ella.

BULLA.- Jaleo, ruido que arma el personal.

BULLIR.- No parar ni un momento. No estarse quieto. V.g.: Estás bullendo todo el día.

BULLÓN.- Cuando topas con el auto donde no se debe, le haces un bullón que pa qué.

BUREO (Irse de).- Irse a cualquier sitio o a hacer cualquier cosa, menos a trabajar. (De copas, a dar una vuelta, de picos pardos, etc.

BURRACO.- Dícesele al objeto de varios colores, generalmente vivos. Si es de ropa, antaño no te lo podías poner por si te apedreaban.

BURRAPATO.- Escritura que no entiende ni Dios.

BURUJÓN.- Abultamiento de forma redondeada en persona, animal o cosa. Si es en la cara, resulta cosa fea.

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C

CABALLÓN.- Cumbrera gorda y bien hecha. Surco de buen tamaño que hacemos en la güerta, del que sacamos los machones.

CABRA.- Chiriba. Auto de poco caballaje.

CABRAS.- Moratones que le salen alas personas en las piernas, por tragar más brasero del debido.

CÁCARO.- (Ser el…).- Ser el mejor en trabajo, juego o lo que sea.

CACHO.- Piazo.  Trozo. V.g.: ¡¡¡Dame un cacho pan!!!//. Cada parte en que se divide lo que se cae y se hace ídem.

CACHORRO.- Aplícasele a las personas de muchos kilos.

CACHULERO.- Recipiente de tamaño no muy grande para echar comida u otras cosas, de poco valor económico.

CACHUMBO.- Recipiente para echar líquidos en él, con motivo de transportarlos. Muy usado por salvajamones a la vuelta de vacaciones.

CADILLO.- Semilla con pinchos, que se te pega al calcetín y te pega el día padre si no te lo quitas.

CAFRE.- Que no tiene dos dedos de frente y no entiende de na.

CAGALETO.- Persona muy miedosa. La cosa viene de uno que se cagó a la pata abajo de miedo que tenía.

CAGARRACHE.- Personal que trabaja en los maquinarios de la almazara.

CAGARRIAS.- Cobarde y miedoso de ejecutar alguna acción. Cuando te achuchan los de fuera te lo dicen. ¡Venga y no me seas cagarrias!

CAGARRUTA.- Caca del ganado, que te deja la calle hecha una lástima cuando pasa. //. Postre dulce que se hace por estas tierras y que se llama así por su parecido físico, no creo que sea por su sabor.

CAGUETA.- Excremento de personas y animales, cuando andan un poco ligeros. Si te casca fuerte y ya no te puedes aguantar, es un caguetazo que pones como diciomo lo que lleves puesto.

CAIREL (Irse de).- Irse de fiesta

CAJONERO.- Lo que cagan todos los aleques y algunas personas que casi no lo son.

CALABAZA TOTONERA.- Insulto destinado a los que tienen menos sesos que un mosquito. “Melón, calabaza totonera…” decía un maestro antaño.

CALAMOCANO.- Estado “delicado” de las personas por efectos del mostagán, sin dominio correcto del equilibrio y de la palabra.

CALCAL.- Se le dice al papel de calco, sea del color que sea.

CALDA.- Paliza de trabajo que se da uno, de cavar o algo similar. También se le dice a la paliza que le das a alguien. ¡Le metí una calda!

CALDO.- Mostagán o ceregumil que pides. ¡Echa caldo, que estoy seco!

CALENTURA.- Fiebre que te da.

CALICATA.- Pegarse una paliza a andar, que vuelves rematao. ¡Me pegué una calicata, pero traje 10 manojos!

CALLO.- Cabra de mal ver. Si es un callo mariano, ¡apaga y vámonos!

CALLUNCA.- Azagón que te pegas a trabajar.

CALRREAR.- Ir con la lengua de fuera por esfuerzo superlativo. Los perdizos lo hacen solo con que les de el sol más de la cuenta.

CALZAR.- Batir el tamo a gosos o mininos, como poco con el 42 esparramao.

CAMAL.- Cacho de palo con el cual se cuelga el madrano de las patas traseras hasta que se yela y lo hacemos trozos.

CAMÁNDULA.- Elemento de cuidado que va haciendo malas faenas, y le decimos.¡ menudo camándula estas hecho !

CÁMARA (Estar criado en).- Estar hecho un fiera, montaraz, que se espanta de las personas y de los autos.

CAMARETO.- Cámara de la casa de poca monta, que no te puedes poner en pié de chica que es.

CAMISÓN.- Lo mismo que la camisa, pero en largo, que llevaban los hombres de antaño para que al amagarse trabajando, no se les viera la rabilla el culo.

CAMPECHANO.- Persona que no habla finolis aunque lo sea, que se acopla al modo de hablar de los oyentes.

CAMUESO.- Algo cabezón en el hablar o en el actuar, terco y retestinao.

CANALIEGA.- Canalera. (Caerse de…) Estar en Babia, no enterarse de lo que va el tema.

CANELO (Hacer el).- Cuando uno/a pierde el tiempo sin necesidad y se queja, dice : Tu de picos pardos, y yo aquí haciendo el canelo!.

CANGREJE.- Juego de zaramangos que consiste en…..

CANGUIS.- Del miedo que tiene uno, puede hasta cagarse a la pata abajo.

CANIJO.- Persona más fina que un silbido, que está en los güesos y si sale a la calle con un airazo, se lo lleva como una tángana.

CANILLA.- Artilugio que va en las máquinas de coser antiguas por ande sale el hilo que cose.

CANILLAS.- Patejas de alambre que tiene el ñaco, que casi no se ven desde largo.

CANILLERO.- Bujero por donde se comunica el patio con los desagües y que sale cada ratusco que da miedo.

CAÑÓN.- Tubo (hueco) por ande sale la zorrera a la calle cuando enciendes la estufa. Si le echas paja, sale recalcao.

CANSINO.- Retestinao. Persona que cuenta las cosas mil veces, que ya nos las sabemos de memoria y ¡las sigue contando el cansino!

CANTAMAÑANAS.- Persona informal, que no cumple lo que promete; botarate; monigote.

CANTARERA.- Mueble antiguo, donde se colocaban los cántaros con el agua de beber que se llenaban en el caño del pilón, ó en la cueva, ó ande fuera. Los hay de a dos y más grandes.

CANTARILLO.- Hinchazón que te deja el ojo hecho un diciomo verdadero, que no puedes ni parpaguear.

CANTÓN.- Cagaero de antes. De los mejores el del Cine. A veces ya no había donde ponerse de tantas recientes como había. Y de piedras revolondas. ¡Ni una quedaba!

CANUTO.- Cacho no muy grande de caña, hueco, que si miramos, se ve lo que hay por el otro lado.

CAPIROTE.-  Golpe dado con los dedos en la cabeza de los demás, casi siempre  por detrás, porque por delante no te dejan.

CAPIRUCHA.- Parte del chambergo que cubre la cabeza pa que no nos caiga el agua en la sesera cuando llueve.

CARANTOÑAS.- Mimos que se hacen cuando queremos conseguir algo, a ver si así cuela.

CARASOL.-  Lugar donde da el sol (cuando sale, claro) muy apreciado por los abueletes en invierno. Si te pones de noche o nublo, no pillas ni perpenta.

CARBONATO (Hacerse).-   Hacerse polvo algo que se cae, que queda hecho trizas.

CARBURAR.-  Funcionar bien algún aparato ó estar bien de salud una persona. También se dice cuando estas haciendo una faena y la resuelves bien, o empiezas con un negocio nuevo y no te va mal.

CARCAMAL.-  Estado de las personas, próximo a la vejez, de poco movimiento y atonía en general. Tienes muchos años y chacalacas a punta pala.

CARCAMUSA.- Bulla. Casquera baja de tono, hablar mucho sin parar y sin pensar en lo que se dice.

CARDENAL.- (No eclesiástico). Hematoma. Puede salir por trapajá, por estacazo, moquetazo o similar.

CÁRDENO.- Canoso. De pelo blanco por la edad casi siempre.

CARRERA.- Línea que te haces en el pelo, cuanto más derecha mejor, porque si no, es una caca.

CARGANTE.- Cansino, apestoso, que no me deja parar de lapa que es el tío o la tía. Que no le cuadra ná.

CARNUZA.- Cuando la carne que compramos está casi echá a perder o tiene sebazo y rumbo, le decimos así.

CARRAL.-  Se le dice a la persona que tiene ya una pila de años y que ya no funciona en el trabajo como antes.

CARRANCAS.-  Collar de pugas que se le  coloca a los animales, justamente en el pescuezo, a fin de evitar ser eszaleaos por gosos o similares.

CARRILÁS.-  Rodás que deja el auto o el tractor en el piazo, y que se ven a distancia.

CARRUCHA.-  Aparato mecánico, con el cual subimos por la soga las cosas al piso de arriba, o sacamos el agua del pozo.

CASCABILLO.-  Parte que cubre el culo de la bellota cuando está en el árbol, a modo de boina, pero en chico.

CASCAMBRE.- Residuo sólido que se pega a los tubos por dentro. Si es al cañón de la estufa y no deshollinas, se loda y hace humareto.

CASCARRIAS.-  Caca de antaño en las personas, por guarro de no lavarse. Si se lava se las quita, pero deja el agua como diciomo verdadero.

CASCARULO.-  Aplícasele a los ñacotes que saben demás y que sueltan por su boca en cualquier momento aunque molesten al personal.

CASILLA.- Terreno donde plantamos la semilla, que luego trasplantamos a la güerta en su tiempo.

CASQUERA.-  Conversación continua, sin parar, que nos molesta.

CASTAÑA.-  Llamará que te arrean en el befo con la mano abierta y que suena mucho.

CASTILLEJO.-  Maquinario a modo de jaula de madera, donde se metían a los ñacos chicos antaño, pa que no dieran el pedo en la casa.

CASUTO.-  Casa vieja y en mal estado, de manera que te puede caer un revoltón en la cresta en cuanto te escuides.

CATACALDOS.-  El que toca muchos temas, o que se compra de to lo que sale nuevo, aunque no entienda de na.

CATALINA.-  Mierdasco como la palma la mano, que si no la ves y la pisas, te enfloscas hasta los ojos.

CATE.- Setazo. Sobreseptiembre, por los calabazones que te arrean.

CAVILAR.-  Estrujarte la chilondra por algún motivo.

CAZ.-  Cieca de riego de categoría superior, que recorre la vega del Río Casas, de donde salen otras de menor entidad, con las cuales regamos las güertas.

CEBOLLO.-  Persona de mucho peso y poco seso.

CEGATO.- Que ve menos que Pepeleches y pisa lo que se le ponga por delante. Catalina que hay, catalina que pisa.

CELLO.- Marca que te deja una prenda en la piel, colorá o de color morao, porque te aprieta o te sienta mal.

CENCERRÁ.-  Serenata que se da la primera noche de bodas, cuando alguno de los novios es viudo, armándose un escándalo desagerao. Si no son unos murrios, sacan botellas de mostagán y galguerías con las que convidan al personal.

CENCERRETAS (Estar hasta las).- Estar harto de persona que te da el pedo.//Estar un local lleno, que ya no cabe nadie.

CENUTRIO.-  Torpón, que no se entera de lo que le dices.

CEPORRO.-  Resto que queda al quemar un leño.// Persona que no asimila ná de lo que le dices, lo mismo que un leño, vamos, que te da igual decirle una cosa que otra.

CERDÓN.-  Moradura o cardenal alargado en el cuerpo de las personas o animales, por estacazo, rozadura o por lo que sea.

CEREGUMIL.- Medicina antigua que hace milagros.// Mostagán que revive al personal.

CERNERSE.-  Movimiento de vaivén de culo de las hembras, muy sofisticado, y que aumenta de grado y de calidad cuando saben que las miran los de alrededor.

CEROTE.- Negro total. v.g. lleva los pies como el mismísimo cerote.

CERRAJA.- Cerradura de las de antes. (De llave gorda y pesada, de manera que te hace polvo el bolsillo o la faltriquera).

CERRIL.- Estado montaraz de las personas. Sin aperar. En estado salvaje, que se espanta de los autos y personas.

CHABANCO.- Charco enorme que se forma en los ríos y es apto para bañarse, sobre todo cuando éramos ñacos,  siendo uno de los mejores el de San Ignacio.

CHACALACAS.- Enfermedades ligeras que se tienen con edad avanzada, que no son de mucha importancia, no graves, pero que no está uno bien del tó.

CHACHA.- Tía carnal. Se le dice cariñosamente a la tía cuando queremos que nos afloje perras pa comprarnos galguerías.

CHÁCHARA (Estar de).-  Estar hablando sin parar mucho tiempo, que ya eres cansino casi.

CHACHE.- Tío carnal. Lo mismo que el anterior.

CHAFARDERO.-  Enredador, chismoso, que cuenta cosas que se las creerá su abuela, pero nosotros no.

CHAFARSE.- Acción de poner el cuerpo en posición horizontal (En el catre por ejemplo).Se le aplica también a esconderse, cuando no quieres que te vean. ¡ Lo buscaban los civiles, y se chafó debajo una mata hasta que pasaron!

CHAFE.-  Corte o herida de poca monta, que se produce uno en cualquier parte del cuerpo, debido casi siempre a mal manejo de la herramienta.

CHAL.-  Prenda de abrigo muy usada antiguamente, que llega desde la cabeza a los pies, de una sola pieza. Las abuelas los usaban negros y si te encontrabas una de noche, daba miedo verla.

CHAMBAO.-  Garito de poca monta, para resguardarse del sol o la lluvia las personas, animales, autos, o lo que sea.

CHAMBERGO.-  Se le dice al abrigo o chaquetón de poco lujo, pero que nos sirve para resguardarnos.  Echa el chambergo, que nos vamos!

CHAMBI.-  Helado muy apreciado, fabricado de forma artesanal  antaño por Industrias Josete, para solaz de la chiquillería, existiendo varios tamaños en función del tamaño y precio:

De a real, de a peseta y de a dos pesetas los más gordos. (Estos últimos ya casi no los podías barajar y te ponías el camisón hecho un diciomo, antes de cascarte la galleta.

CHAMBRA.-  Dícese de la prenda de abrigo que se echa uno por encima, pa no helarse de frío.

CHANCHARRO.- Vehículo en pésimo estado, de manera que si te alejas un poco, puede ser que vuelvas a tabalí, o que te tenga que enriatar alguien.

CHANFAINA.-  Se le dice al navajón que saca uno para presumir o para dar miedo a los demás. ¡Si saco la chanfaina, te capo sin aguasal siquiera!

CHANGAO.- Averiao, eschanguillao el maquinario, auto o aparato mecánico del tipo que sea. // Usase también cuando uno quiere explicar que está enfermo, pero no de mucha gravedad. ¡Estoy un poco changao hoy!

CHAPETÓN.-  Lo que te salta de la sartén, dejándote el camisón hecho una lástima. Si no te cae en el camisón  es por que te cae en la cara, brazo o pié, pero mira por donde,  ¡que casi nunca se desperdicia el jodío!

CHASPAO.-  Salir del lugar a cuatro pies y deprisa, sin dejar rastro, por si acaso te arrean. ¡Salieron chaspaos, na más llegar al sitio!

CHASPEÓN (De).-  Golpe que das o te dan, pero no directo, es decir que si te escuidas ni es golpe ni ná. Si es una macoca, es de las buenas, porque duele y saca pelo pa hacer un cepillo.

CHASPUELAS.-  Ñacote, monigote, persona de poca percha, pero con mala leche, o por lo menos con malos  hechos.

CHASQUÍO.- Chispazo ruidoso que dan las peras o los plomos cuando se funden. También cualquier aparato, justamente antes de eschanguillarse.

CHAUCHE.-  Dícese del pequeño accidente que tiene uno al cual casi no se le da importancia.

CHAU- CHAU.-  Se aplica cuando tira uno de la lengua más que de los hechos. v.g.: mucho chau- chau, pero poco cho- cho.

CHAVETA.-  Cuando ves a uno, que ha salío un poco locuzo y hace cosas raras, que se espanta el personal, es porque ha perdío la chaveta.

CHERPA.-  Sobo, paliza.

CHERPÓN.-  Si ya de dejan con esajauras como diciomo, que no te puedes barajar.

CHICHA.-  Trozo de carne (presa), que suele navegar por los guisaos y otros; las hay sordas y con estorbo.

CHICHANIZAS.- Dícese al mengarache de mínimo peso y percha. Ñacote de pocos kilos, para la edad que tiene, que si viene un airazo, se lo lleva.

CHICHARRONES.-  Zocotones de manteca que quedan en las mantecosas y que cuando éstas se doblegan, ya están de comer.

CHICHIPAN.-  Hoja de árbol que nos comíamos de merendeta cuando éramos ñacos, en vez de los bollicaos, gusanitos y otras marranerías de esas que se cascan ahora.

CHICHÓN.- Borrucho, generalmente en la frente o parte delantera del perol.

CHIFLE.- Voz de pito de algunas hembras, de gran alcance y hasta molesto si lo tienes cerca. Se te mete en la sesera y te deja trastornao.

CHILINDRÓN.-  Pellizco que te da el jugador contrario como castigo en algunos juegos de mesa, en la parte superior de la mano y que te la deja colorá como un tomate.

CHILONDRA.-  Dícese esto a lo que llevamos encima de los hombros, refiriéndose generalmente a la  memoria. v.g.: se me va de la chilondra…

CHINA.-  Piedra chica. Material de cerámica con el que se hacen las vajillas finas.

CHINERO.-  Mueble antiguo, donde se guardaba la vajilla de china y de ahí debe venir su nombre, digo yo.

CHINO.-  Piedra chica que te salta al ojo y te lo pone morao.

CHIQUILICUATRE.- Monigote, salsero. Mierdecilla que no vale un pimiento, pero que siempre está en medio como los jueves, dando por saco.

CHIRIBA.- Hembra de buen ver o tocar, según se encuarte y te deje.

CHIRIBIAS.- Bolerote, mequetrefe, generalmente sabiendo más de la cuenta y además que va y lo cuenta, cuando menos falta hace.

CHIRRO.-  Vaco, recién nacido.

CHISQUE.-  ¡Echa un chisque! Es lo mismo que decir, ¡dame fuego, que no llevo!

CHISQUEARSE.- Roarse las nalgas los gordos, que se les ponen colorás y echando humo. // Darse el bote del lugar, bastante aprisa por si las moscas.

CHOCANTE.-  Cosa graciosa. O que no la habías visto antes y te hace gracia, aunque no la tenga.

CHOCEAR.- Acción de eliminar persona o animal del lugar, por el dueño o por el que manda en el lugar. Si encima va acompañado del adverbio ¡chuss!, es que te largues aprisica.

CHOCHEAR.-  Hacer cosas de viejo, aunque no lo seas tanto.

CHOCHO.-  Grano de cereal.­ Este año, no hay ni chocho.

CHOLARSE.-  Meterse en un sitio sin pagar entrada, o avanzar en la cola que guardas en algún sitio, sin consentimiento de los presentes. Los moruzas lo intentan casi siempre.

CHONCHO.-  (Estar).- Estar contento y feliz por algo que haces bien y encima te lo reconocen. Estado de satisfacción de papas o abuelos cuando hijo o nieto triunfa en algo, que se les nota a la legua, de la cara que ponen.

CHORI.- Pintalabios de las señoras, se le decía antes de la guerra.

CHORIZO.- Fideo de orza, muy apreciado y elogiado en vacaciones por oriundos y otros salvajamones. Lo suyo, es como poco amagarse un par de ellos. Cargamento común después de vacaciones de Navidad, de tal manera que se piensa regular el tránsito, en beneficio de las orzas locales. (Véase Manifiesto del salvajamón).

CHORREÓN.-  Propina que te da el vendedor, en género, de balde y además antaño por obligación. (Las abuelas, no dejaban pasar una!).// Es también una unidad de capacidad de poca precisión, según quien lo echa.

CHOSPE.- Casuto de poca monta, que apenas sirve para cobijarse de frío o calor, sin muchos lujos.

CHUFLITO.-   Dícese de la persona finolis.

CHULLA.- Trozo de chicha (léase carne), que se corta a la res para dar buena cuenta de ella.

CHUMASQUINA.- Niebla de palos o de lo que sea.

CHURRO.-  Juego popular de aquí.

¡CHUS MARRANÓN!.- Es lo mismo que decir ¡Vámonos al pijo de aquí!

CHUSCARRAR.-  (El gorrino). Quemarle los pelos de a palmo al gorrino con la toleaga, pa que no se nos atragante el forro cuando nos lo cascamos.

CHUSCARRINA.-   Olor potente a fuego, por algo que se está abrasando y no lo vemos. Huele a chuscarrina!

CHUSCAS.-  Chispas de fuego que saltan de la lumbre y te queman el pantalón o la nalga en su caso.

CHUSQUINEAR.-  Accionar sobre algún aparato o máquina con poco conocimiento del tema, y por tanto, con bastante peligro del manijero.

CHUZO.- Yelo que cuelga de las canaliegas.

CIBANTO.-  Cimbrón ó terraplén (según subas o bajes). De cualquier manera, te jode la marcha normal  si vas con el auto por el campo.

CIBERA.- (Meter…) Achuchar al personal. También darle más marcha a la máquina de lo que puede, con riesgo de que se esfalije.

CICATERO.- Alimento muy agradable al paladar, generalmente de la rama del galgueo.

CIECA.-  Lugar donde mindanguean los escuerzos…. Si le abres la portillá, puedes regar.

CIERTO….CIERTO.-  Afirmación rotunda, muy usada por Podoquio.

CIJÁ.- (Estar hecho una….) Estar hecho una lástima, generalmente por rapar en demasía.

CINA.-  Forma de apilar las mieses antiguamente, pa que no se mojara el grano si caía chaparrá.

CINCHA.-  Correa de aparejo que sujeta la albarda al cuerpo de los cuadrúpedos. De aquí viene, el que se le aplique a la correa de las personas que sujeta el pantalón y que decía uno que yo sé: llegué a mi casa,  me solté la cincha y me tiré cuatro pedos…

CIMBRÓN.-  Elevación del terreno. (Es como un terraplén, pero al revés).

CIPOTÓN.-  Por no decirle tontucio o idiota, se le dice eso, que viene a decir lo mismo.

CIQUITRAQUE.- Material muy combustible, digo yo que será (v.g.: ardió como verdadero ciquitraque).

CIRIAL.- De gran molestia por cansino. ¡Me metió una tarde cirial!

CIRIGALGA.-  Juego de zaramangos, muy común en el pueblo y que ya explicaré en otra ocasión con más detalle.

CIRIO.- Moco verde y hermoso que le llega hasta el labio de abajo y da no se qué verlo.

CLAREAR.-  Amanecer o aclararse el cielo, después de estar nublo. También ver algo en la lejanía que se nos acerca. ¡Ya parece que clarea un poco!

CLÁUSULA.-  Pastilla que uno toma “pa” mejorarse cuando está alicaído.

CLISAO (Quedarse).- Embelesao viendo algo.

COBETE.-  Material pirotécnico. Si es rabote, ¡a correr!// Es también una persona rápida en su trabajo, o cuando el auto pasa más aprisa de lo normal, se dice ¡pasó como un cobete!

COBIJILLA.- Con lo que se tapa o se debe de tapar a los loros. También a los perdizos en el puesto del perdigón.

COBOLLO.-  Parte central de la lechuga de donde se sacan las pencas.

COJUNTOS.- Parentesco poco común.

COLGAO.- Demasiao moderno en músicas y vestimentas.

COLLERA (Hacer).-  Juntarse dos o más personas, bien para hacer trabajo, o para hacer desaliños.

COMISTRAJE.- Comida mal condimentada o con poca calidad de los ingredientes, que te suelen invitar a pocos ruegos.

CONCHAVAO (Estar).- Estar de acuerdo con otro u otros para meterle la zirompa a alguien (engañarlo).

CONDUMIO.- Aplícasele al material comestible, que se lleva de merendeta por ejemplo.

CONEJA.- Se le dice a la hembra que pare cada diez meses y porque no puede ser antes.

CONOCENCIAS.-  Si te pitan a menudo en la gran ciudad, cuando vas guiando el auto, es que tienes muchas. ¡Matías, te están pitando los de atrás! ¡Conocencias que tiene uno!

CONTINO (De).-  Casi siempre. Muchas veces.

CORBILLA.-  Tipo de hoz, que se utiliza para segar alfalfa o lo que sea, pero a rape del suelo, que lleva el mango un poco subido, pa que no te estroces los deos en la tierra.

CORNERO.-  Saliente o esquina de mueble o pared. // en el pan se le llama a la orilla, que tiene poca molla, y es muy apreciada por los carotas, que van costereando cada vez que parten pan.

CORNICABRA.-  Variedad de olivar, con muchos nudos en las ramas y aceituna más pequeña.

CORONETA.-  Lo que tenemos algunos en la parte alta y trasera de la mocha, sin un pelo ni de tonto ni de listo.

CORREO.-  Autobús que para en la Placeta del Correo. (Aunque se deje las cartas encima el piano). Los hay de “las seis”, “de las dos” y “el especial”.

CORVAS.-  Las rodillas, pero por la parte de atrás.

CORVOS.- Recipiente que le colgamos al badaje pa llevar material, el ato, o lo que se encuarte.

COSTALÁ.-  Trapajá; caída enorme dando con el lomo en tierra.

COSTERO.- Orilla de pan. Para que sea una cosa regular, le deben entrar 6 u 8 fideos de orza.

COTANA.- Nivel máximo que alcanza el zumo de uva en el cuerpo de las personas. (Lleno hasta la cotana).

CQ.- Apelativo radiofónico del autor del presente Lexicario Paloteño, y por extensión, se le aplica a todos los que trajinan en el asunto del arradio como afición.

CRILLAS.- Elemento principal utilizado en los boliches mod. C restringido, generalmente procedente de Bolaños. En otros sitios les dicen patatas, pero eso está muy visto.

CRISNEJA.-  Labor hecha con esparto picao, de dos o tres deos de ancha y muy fina, con varias utilidades.

CRUJA.-  Hartazón de cualquier cosa (embutir, rapar, Etc.).

CRUJIR.-  Batir el tamo a persona, animal o cosa. Llevar la máquina o el auto fuera de traste, que en cualquier momento puede reventar.

CUARTOS.-  Perras frescas, en metálico o en billetes.

CUBIL.-  Lugar donde se solaza el personal o los animales. El sobre, por ejemplo.

CUCA.-  Cacho de loza o cerámica, con el cual jugábamos a las cucas cuando éramos ñacos.

CUCARSE.-  Romperse algo por golpe en el transporte de un sitio para otro.

CUCAS.-  Juego infantil de antaño, con cachos de cerámica.

CUCASMONAS.-  Se le dice a las muecas o tonterías que nos hacen, sin que las veamos, porque si las vemos, le podemos atizar algún moquetazo en la trompa.

CUCO.- (ser un…).-  Se le dice al que aparenta que trabaja mucho  ante los demás, pero que en realidad, casi no da golpe. // También es una edificación redondeada que se hace en el campo a modo de rancho para guardar útiles de trabajo.

CUCHA.-  Abreviatura de “escucha”.

CUCHARÁ.-  Medida internacional de capacidad, muy usada en medicina, a la hora de tomarse los jarabes y otras melecinas. Sirve como excusa cuando uno quiere irse de la reunión: ¡Me voy a tomarme la cuchará! Otro ejem.: ¡Maestro, ha dicho mi mama que me deje usted salir en el recreo a tomarme la cuchará!

CUCHICHEAR.-  Hablar en voz baja a otra persona, con ánimo de que los demás no se enteren del asunto.

CUCHIPANDA.-  Grupo de personas que están cuchicheando algo en voz baja pa que no se sienta por fuera.

CUERDA.-  Mercado ganadero de antaño, que se celebraba en las eras en la feria de Septiembre, trapicheándose con aleques y otros animales de labor, así como con los aparejos y artículos relacionados con los mismos.

CULERAS.-  Remiendos que te echan en el pantalón, que de manío que lo llevas vas enseñando el pandero.

CULERO.- Prenda de tela a modo de bolsa, que se le ponía a los ñacos atado a la cintura y por debajo del ojarasco, pa que no esturrearan el mierdasco por la casa.

CUQUEAR.-  Engañar al personal, haciéndole creer que trabajas, aunque seas mas perro que la chaqueta un guarda.

CUESCO.-  Infla, desinfla, apartapelos, música y olor son sus cinco tiempos claramente, y no lo explicamos más porque está feo y huele mal.

CUESTANETO.-  Pendiente bastante pronunciada, que te da redolfo al subirla, o que te embalas al bajarla, y la llamas así de la mala leche que te se pone.

CUSTRIO.- Zona de la piel en mal estado, que se produce al mojarse y no secar en condiciones.

CUJÓN.-  Cada uno de los dos lados que cuelgan del serón y que tienes que equilibrar de peso, si no quieres poner patas arriba el cargamento.

CULEBRINA.-  Relámpago cercano. Lo que te casca después de rilar.

CULILLO  (Tener…).-   Estado  de  inquietud. No parar ni un momento en ningún sitio,  sin causa ni motivo alguno.

CULOS (Los).-  Juego de ñacos de antaño, con culotes de cartucho y que hacíamos unas ristras que pa qué.

CUTRICHIL.-  Garito de poca monta, en tamaño y calidad.

 

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D

DANZANTE.-  El nene que nunca está donde debe estar, vamos que está siempre en medio como los jueves, y casi siempre haciendo desaliños.

DANZAR.-Registrar en casa o cosas ajenas. ¿Qué haces ahí danzando? Hay una frase que se dice cuando entras a casa ajena y no ves a nadie, para llamar la atención: ¿Quién danza en el arca?

DATIL.- Dedazo que metes ande no debes y te lo enfloscas de lo que sea. Donde lo pones, dejas el sello y te dicen: ¿ande has metío el dátil, que lo llevas negro como el cerote?

DEDIL.- Funda de madera o de cuero, donde se mete el dedo para trabajar con objetos cortantes, si no te lo quieres dejar de adorno en el tajo. Por ejem., cuando siegas alfalfa con la corvilla.

DEDO (Sin uña).- Es el artefacto del rilador.

DEGOMITERA.-  Lo mismo que comer o beber, pero al revés. Muy común con el mol alto. Si lo haces dentro del auto, lo pones como diciomo verdadero.

DELGAO.- Seco. Parte del cuerpo humano por debajo del sobaco de donde a uno lo cogen para zarandearlo.

DELICAO.-  El que le pone pegas a la comida, sea lo que sea.

DESCARGAR (EL CEPO).-  Se le dice a la persona con pocas luces o poco genio, un poco tontorrón. ¡Este ha decargao el cepo, no hace ni diez minutos!

DERROCHA (Ser un…).- Agarrao, se gasta menos que un ciego en novelas. Se le caen los de color de prao en cualquier esquina y no se entera.

DERROTAO.- Estado de desastre en que queda casa o apechusque que le deja uno a un haragán.//Estado de desánimo superlativo de las personas, que dicen los modernos depresión.

DESALIÑO.- Faena mala que  hace persona o animal, queriendo o sin querer.

DESCUAJAO.- Estar bajo de moral, por el desarrollo negativo de algo que nos afecta.

DESCUIDAO.-  Minero (de cuatro patas) joven y sin experiencia. Suele ser abatido por la mocha con facilidad.

DESGAÑITARSE.-  Hacerse polvo el galillo de tanto vocear, tanto que te quedas afónico y ya no te se siente ná.

DESHOLLEJAR.-  Quitar la piel a las frutas para cascárselas uno.

DESHOLLINAR.-  Quitar la suciedad a los cañones de la estufa o a la chimenea, pero para lo que más se utiliza es para decir que te vas a cagar y no quieres soltar el palabrusco.

DESMIERDE.-  Desorden total de funcionamiento de la gente que trabaja en algo.

DESPIPORRE.- Lo mismo que lo anterior, dicho con asombro del hablante. ¡Esto es el despiporre, no hay quien se aclare!

DESPOTRICAR.- Borriquear de forma gorda, con o sin causa Echar los borriquillos a trillar sin causa aparente o a veces con motivo.

DESVENCIJAO (Estar).-  Simplemente, estar hecho una mierda físicamente, por trabajo o por enfermedad o por lo que sea, pero que no vales un duro.

DICHARACHO.- Palabrusco feo dicho en voz alta y oído por alguna agüela. ¡No digas dicharachos!

DICHO (Decir un…).- Soltar por la boca palabruscos malsonantes u ofensivos.

DICIOMO.- Dícese de la persona, animal o cosa que está hecha una lástima (Generalmente por haberse pegado una trapajá o por haber sido arruñao por otro).

DIFERIENCIA.- La misma palabra lo dice…

DIMUDARSE.- Cambiar de color la cara de las personas, por susto o noticia desagradable que te dan.

DIÑARLAS.- Cuando te meten en un traje de pino y te llevan con los pies por delante, es que las has diñao. Antes de eso, se supone que estabas vivo.

DOBLAR LAS PERCHAS.- Cascar, palmar, diñarlas.

DOBLE, EL.-  La mitad más. (Ni más ni menos).

DOBLEGARSE.-  Ejercicio sofisticado ejecutado por las tortas de manteca, justamente antes de pegar el gachapazo.

DOLOROSA.- Cuenta que se paga en el bar, sobre todo si es gorda la cosa y te exhauman, con gran dolor de corazón.

DOMAR.-  Doblar el material metálico y ponerlo como nosotros queremos.

DOMINGUERO.- Pelaspigas del automóvil, que solo guía el auto algún domingo que otro o en vacaciones, y por lo tanto, de poco crédito al volante. Como te escuides, te revuelca a pocos ruegos.

DULCE.-  Caramelo que se le da al nene chico. ¡Nene!, ¿quieres un dulce?

 

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E

ECOLO.-  Verde, pero de sillón y caja tonta.

EJAJARSE.-  Accidente que sufre la rama del árbol cuando se cuelga res mayor, o por vendaval o sobrepeso de la fruta. ¡Yo me subí a un tomillo, huyendo de la humedad; se le ejarró una rama y pegué una costalá! (Esto lo canta muy bien Pedranco).

EJARABILLAO.- Persona bastante mal hecha en lo físico, que no anda derecha, o estado en que te quedas después de accidente o trapajá.

EMBARBETAR.-  Generalmente por detrás que te la endiñan, si te descuidas.

EMBELECO.-  Trabajote de poca monta, que no rinde ni dolar ni utilidad.

EMBOLAO.- Cuando te meten en un asunto jodío sin quererlo, y que pillas chispas.

EMBOLETAO (ESTAR).-  Estar a punto de que te ocurra algo malo, o de que te atrape auto o similar. Faltarle poco, pero no llegar a ocurrir. V.g.: ¡Estuvo emboletao de caer a la cieca con el amoto!

EMBOLLIZNO.-  Enredo de gente, que suele ser ruidoso y con mucho movimiento y descontrol.

EMBORUÑARSE.- Hacerse un ovillo, por miedo, por frio, o por lo que sea.

EMBRACILAO.-  Dícesele al ñacote que tiene costumbre de que lo tengan en brazos los papas o quien sea, y que cuando lo sueltas  te arma una barraquera que pa qué.

EMBUCHAR.-  Amagarse material comestible. Acción de guardarse algo que no es de tu propiedad, pero que si lo dejas, se lo lleva otro. ¡Este me lo embucho yo!

EMBUSAR.- Atusar un can al personal pa que lo espante. // Llenar de mondongo las tripas de cosa buena, del asunto del madrano por ejemplo….

EMBUTIR.- Ingerir alimentos en gran cantidad, sobre todo algún monitraque, que traga como una lima sorda.

EMPAPELAR.-  Acción que ejecuta la autoridad sobre el que hace desaliño, pero sin melecina. Generalmente es por hacer una maniobra no muy católica y te esfisan in fraganti.

EMPEGOTARSE (Los canes).- Lo que les pasa después de rilar, que no hay quien los separe mientras se les agota el calentón.

EMPENTA.-  Objeto que colocas para que algo no se caiga, o lo que le colocas a la rama si no quieres que se ejaje.

EMPENTAR.-  Empezar a hacer un trabajo, te guste o no.

EMPILTRARSE.- Meterse en el catre y taparse con la manta, que no se sabe si estás vivo o muerto.

EMPORCAR.- Ensuciar. //Engorrinar.// Manchar lo que antes estaba limpio, que si te pilla la parienta, te atiza con el palo la fregona.

ENCAJAURA.-  Lugar del cuerpo humano que se ubica donde se juntan las piernas con el tronco, por debajo justamente del grano, y junto a la rabilla del culo. En la misma, le cuelgan al macho los pelendengues y se ubica el forégano de las hembras.

ENCANARSE.-  De tanto reír o llorar, casi pierdes el sentido y te se corta la respiración, pero se apaña el asunto con unos zocotazos en el lomo, sin melecinas ni ná.

ENCA.-  Anca. Casa de…

ENCANIJAR.- Cuando la madre de la criatura se queda preñá, esta se crea debilucha y se dice que está encanijá.

ENCARNAO.-  Color colorao vivo.

ENCARNAURA.- Mal color de una herida, que si no te pudres hasta el hueso, es porque Dios no quiere.

ENCASQUETAR.-  Dar o vender algo como bueno, que no lo es y te lo quitas de encima.// Meter la zirompa, si te dejan.

ENCASQUILLARSE.- Lo que le pasa a los tartajas, que no sueltan ni “mu”, por mucho que se emplumen.

ENCIMONES.-  Abocinarse de tal manera, que si se te cae el moco, pones a los presentes como una sopa.

ENCLENQUE.- Debilucho, escuchimizao.

ENCUARTARSE.-  Según se tercie el asunto…

ENCHORRILAOS.-  En fila de a uno, como los chorizos en la tripa.

ENDILGAR.-  Meterle a uno faena o trabajo que no quiere ni verlo y quitártelo tú de encima.

ENDIÑAR.- Meterle algo o algún asunto a otro que no le gusta. Le endiñó tres puyazos…

ENFIJARSE.- Fijarse, pero con mucha fuerza, que casi devoras lo que miras. Decía un maestro a los alumnos: ¡Nenes, sus habís enfijao ya! No digo el nombre por si lo meten de grillos, pero es de al pasar el Estrecho el Hocino.

ENFLOSCARSE.- Mancharse… pero de mierda o algo parecido, es decir de algo pastoso.

ENFOLLINARSE.-  Enfadarse bastante con alguien, con o sin motivos, pero liándola.

ENGALIAR.-  Convencer mediante palabra u obra o otra persona, con el fin de realizar cualquier acción, generalmente no buena.

ENGARABITARSE.- Subirse a… //Encaramarse a un sitio alto y que tienes peligro de que te pegues una trapajá gorda ó costalá.

ENGARBARSE.-  Subirse a un sitio de difícil acceso por las personas normales, es decir, que hay que ser un pin- pin o similar para hacerlo.

ENGOLOSINAR.-  Convencer a alguien de algo, con maniobras, a base de algo que le gusta bastante a aquel que queremos convencer.

ENGURRUÑIO.-  Algo que se encoge, que se queda más chico de lo que era, más escuchimizao, de mal ver.

ENHEBRAR.-  Ponerle hebra a la abuja. Si eres un poco cegato, lo tienes claro.

ENHILAR.-  Si es la abuja, meter el hilo por el ojete; si es con las armas, es tener buen tino, apercollar con facilidad. V.g: Se enhila los perdizos de maravilla.

ENJUGASCAO.- El nene, o menos nene, que solo piensa en jugar, abandonando sus faenas normales de estudio o de lo que sea, es decir, que no da golpe el zamarro.

ENREVESAO.- De difícil comprensión el asunto ó el camino para llegar a un sitio, que te despistas o te pierdes con facilidad.

ENRIATAR.-  Remolcar el auto o vehículo en general, cuando se esfarata y lo llevas a tu casa o a que te lo apañen.

ENROBINAO.-  Material metálico que se ha oxidado y que da repelús de tentarlo.

ENROSCARSE.-  (El culebro) Sistema de defensa de los reptiles  en forma de rosca, como los churros.

ENRUINAO.- Persona de poco peso y lustre, que no vale lo que costó en bautizarlo. Tiene mal pelaje y si viene un airazo, se lo lleva.

ENSANCHAO.-  Estar choncho, por algo que has hecho, o por algo que tienes, y que se te nota a la legua, de lo contento que estás.

ENSOTAO.-  (Estar) Cuando uno esta escondío, sin salir de la casa, sin motivo aparente para hacerlo.

ENTELERÍO.-  Dícese al estado de la persona o animal, que se encuentra encogío, del frío que ha pasao.

ENTENGUERENGUES.-  Con poca estabilidad los objetos o personas, en sitio delicado, de tal manera que con poco, se caen y se hacen harina.

ENTORNAR (la puerta).-  Cerrarla, pero sin echar la llave, que se deja sí cuando estás que entro que salgo, y no quieres tener la gangarrera de sacar la llave. Si es la portá, no echar la galga.

ENTREGAO.-  (Estar…).-  Estar hecho polvo, que no te llega un resuello al otro, por carrera fuerte o trabajo físico fuerte. En ese momento está uno para pocos trotes, no vales un pijo.

ENZURRIAGARSE.-  Ponerse hasta el culo de mostagán, que te tienen que llevar a tu casa, porque no la encuentras, o si la encuentras, no metes la llave ni a la de tres.

ERRAMARSE.- Salirse un líquido de su recipiente, poniendo como diciomo el suelo. También puede ser, que en las curvas de la carretera, se te salgan los cubatas por la boca, cuando vas hasta el culo. De aquí viene el dicho popular: ¡Frena un poco, que me erramo!

ERRIBAR.-  Tirar al suelo el aleque o el jaco al que va encima generalmente de forma aparatosa y casi siempre, por poco dominio de la situación.

ESAFORAO.-  El que va muy aprisa con nerviosismo a hacer algo, que no coordina bien, con poco dominio de la situación.

ESAJAURA.-  Herida visible en forma de raja. Con varias de ellas se alcanza el grado de diciomo verdadero.

ESALACIÓN.-  Hecho producido a una velocidad muy grande. Pasar por delante de nosotros tan aprisa, que casi no lo ves. V.g.: Pasó con el amoto, como verdadera esalación.

ESASTILLARSE.-  Ir a más velocidad de la que se debe, normalmente acompañado de mucho ruido, con peligro de pegarse un esportazo.

ESCABULLIRSE.-  Pirarse. // Darse el dos…

ESCACHUFLAO.-  Roto, esfaratao.

ESCAMPIAR.-  Parar de llover.

ESCANDALERA.-  Cantidad de ruido muy grande que arman las personas, que no te dejan echar la siesta por ejemplo, si vives cerca.

ESCARBAERAS.-  Patas de las aves de corral. Por extensión se le dice a las patejas de las personas, que no le llegan al suelo cuando se sienta en una silla.

ESCALFAR.-  Cuando pintas o blanqueas con mal material, se desprende cada cacho como la palma la mano, que te deja la fachada hecha una lástima. (Es decir, se escalfa….).

ESCHANGUILLARSE.-  Averiarse el aparato, sea de la clase que sea. Esfaratarse.

ESCHUCHURRIO.-  Marchito, con poco vigor, la planta o lo que sea.

ESCOLISMAO.- Desagradecido. Raído. Desagradable. Seco como la rabia.

ESCONDECORREAS.-  Juego popular de zaramangos en la zona  que por el nombre, ya me entiendes.

ESCRIÑO.-  Recipiente para transportar las tortas y los sobaos por ejemplo, desde la tahona hasta la casa, y donde se guardan para ir metiéndoles mano en la despensa.

ESCUCHIMIZAO.-  Estado de las personas en su mínima expresión de percha.

ESCUERZO.-  Aparte del saparrindángano que conocemos, persona fea con ganas, que da miedo verla.

ESCUPINAJO.-  Masa salivar de color blanco, que expulsamos, con menos alimento que el gargajo (si te lo tragas).

ESCURRIAURAS.-  Según Caco, recuelo de café, que te lo hacen en el bar con el café del anterior, pero te cobran como si le echaran.

ESCURRICERO.-  Cuanto más te meas, más te escurres. Los mejores estaban en el cine y en el morrón colorao, y si eran de greda, ya te cagas, de la velocidad que pillabas.

ESCURRIZÓN.-  Traspiés que pegas, que te puedes saltar la crisma, por pisar charcarrio o similar.

ESMAYAO.-  Insulto que propinamos a las personas que no nos gustan.

ESFARATABAILES.-  El que estropea algún asunto, sea de lo que sea, en el cual intervienen varias personas.

ESFARATAO.-  Roto, que no funciona. Se le dice también a la persona que tiene algún defecto físico, en plan despectivo.

ESFARFOLLAR.-  Quitar las hojas al panizo, por encima del zuro, hasta que se ven los chochos. En sus tiempos era, motivo de reunión de mozos y mozas en las casas por las noches, pero ahora ya lo hacen los maquinarios, que son cosa lista…

ESFILACHARSE.-  Írsele los hilos, descoserse la prenda de vestir, ó deshacerse la cuerda o la soga y quedarse echa una mierda, que no vale pa ná.

ESFISAR.- Golismear con la vista algún hecho malo, con gran esfuerzo del que lo practica.

ESGRANARSE.-  Pagar lo que se debe. Abonar en metálico, con gran dolor de corazón los derrochas.

ESGUADERNARSE.-  Estado lamentable en que queda uno, cuando pega trapajá o similar.

ESLABAZAO.-  Con poco cuerpo la comida o el mejunje en general.

ESLOMAO.-  Agotao, cansao, por esfuerzo físico ó simplemente que han aplicao setazo en el lomo.

ESMANGARRILLARSE.-  Hacerse polvo las personas alguna parte del cuerpo, por trapajá o accidente en general.

ESMANOTAO.-  Persona con pocas habilidades manuales en general. Torpón con las manos. Escacharra casi to lo que toca, y si es en la cocina, no te quiero ni contar, arma la de Dios.

ESMIRRIAO.-  Estado físico lamentable de las personas, que se queda como un silvido de fino. Es lo mismo que escuchimizao.

ESMOTAR (Las habas).-  Quitar chinas y demás pa que no nos salgan en el potaje. Lo mismo para cualquier otra cosa.

ESNUCLARSE.-  Perder la vida, por accidente de la columna, entre la cabeza y el cuerpo de las personas.

ESOLLEJÓN.- Herida a modo de restregón, de poca gravedad, en el cuerpo de las personas. Albanza poco más del pellejo, pero duele cantidad.

ESPACHURRARSE.-  Cuando algo sólido, se hace pasta por que lo aplastamos, o le cae peso encima, dejándolo hecho una mierda de aspecto.

ESPAMPLONEARSE.-  Acción de sacudirse la yema, no de güevo para endilgársela a los demás. No explico más, porque güele más cuanto más te quedes.

ESPANZORRAR.-  Cuando rajas con la faca algo blando por dentro.

ESPARABÁN.- Sacudida de pescuezo o de mocha a modo de tic nervioso, que pone nervioso al personal.

ESPARPAJO.- Salero. Gracia. Palique en demasía.

ESPATARRARSE.-  Posición del cuerpo humano, abriendo las piernas y dejando libre la encajaura.

ESPELUZNAO.-  Pelo mal peinado. Si es por la mañana temprano, le puedes dar un susto a quien sea.

ESPERIFORCIAR.-  Escachuflar, deshacer, romper o desbarajar lo que sea.

ESPETAR.- Arrear, casi sin que se dé cuenta el prójimo. ¡Le espetó un par de llamarás, sin avisar!

ESPIAZAR.-  Hacer pequeños trozos algo. se utiliza como amenaza cuando te dicen: ¡si te pillo, te espiazo!

ESPICORRAR.-  Romperle el pico a algo, de manera que se queda romo. // Espicorrar un billete, es empezar a gastarlo, de manera que cuando te das cuenta, te lo has cargao entero.

ESPIGAO.-  Dícesele al zángano o ñaco, que ha crecido mucho en poco tiempo, desde que lo vimos por última vez.

ESPIZCAR.- Desmenuzar con los dedos. (v.g.: Te estoy diciendo que espizques chicos los galianos, y los espizcas como mis güevos…)

ESPOLIQUE.- Si te da que te pique, y si no te pica, que te pique. Te lo dan en el juego el golpe con el talón en el culo, cuando pierdes.

ESPORTICA.-  Recipiente muy usado para recoger los bichos negros. También se puede usar para recoger eszaleaos, generalmente por guiar una cosa regular.

ESPUELA.- La última ronda que se toma, generalmente cuando ya estás hasta el culo.

ESPULGAR.- Revolver buscando algo que a uno le  interesa.

ESQUILAOR.- Antes era pelar a los borricos de a cuatro patas, pero se le dice también al barbero que arregla a las personas, borricotas o no.

ESQUILAR (Los güevos).- Cuando te cobran el doble o más de lo que vale una cosa, se dice: No acudas allí, que esquilan… Son muy aficionados a esto en los bares, cuando te ven un poco calamocano o cuando hay un poco revulicio de gente, a ver si no calculas.

ESTANDARTE.- Chiriba alta y delgada y además mal hecha.

ESTARTALAO.-  Persona o cosa mal hecha, que no funciona bien porque tiene sus elementos sueltos o fuera de su lugar.

ESTELAJE.-  Descontrol y desorden de las cosas, sobre todo de las que debían estar bien ordenadas. Ej.: ¡Vaya un estelaje de casa que tienes!, se le dice al haragán en su casa.

ESTERA.-  Eso que hay en el portal de las casas, donde uno se limpia los pegotones de barro antes de entrar. De las mejores eran las de pleita, pero ya no se llevan mucho.

ESTEZAR.-  Restregar los manchurrones del pantalón o del camisón pa dejarlos como un palmito. Antes se hacía en las losas del royo, y ya no se lleva desde que llegaron las balays y otras.

ESTROCINA.-  Destrozo grande, que se ve nada más llegar a un sitio a simple vista.

ESTROPICIO.-  Cuando dejas las cosas hechas una mierda, que no sirven pa ná.

ESTROZA.-  (Ser un …).-  Lo que le das, lo hace polvo el haragán, por poco cuidado en el manejo de las cosas.

ESTROZAR.-  Cuando dejas inservible algo que anteriormente funcionaba.

ESTURREAR.-  Desarrejuntar… la luminaria por ejemplo. Lo que antes estaba junto, si lo esturreas, ya no lo está. Cuando uno hace mala faena al personal, lo esturrea.

ESZALEARSE.-  Arruñarse // Volcar con el auto y quedar ambos hechos una lástima.

ESZOCAR.-  Romper por accidente el rabo o palo que une a la pieza mayor. ¡Se me ha eszocao el azaón!

EXAUMAR.-  Cobrarle al personal más de lo debido por algún trabajo o servicio o por alguna cosa que le compres. Normalmente se le “hace la cruz”, y ya no pisas más por allí.

 

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F

FACA.- Navajón. Capaora. Se le dice así cuando es de buen calibre.

FALDATE.- Pegarse un azagón a trabajar en cualquier cosa, es pegarse un buen faldate.

FALTO  (Ser un poco…).-  Ser un poco cipotón. Persona escasa de sesos, un tontucio, en una palabra.

FALTRIQUERA.-  Bolsa de tela que llevaban las viejas en el alda,  debajo de las sayas, atada con una guita a la cintura, en la cual guardaban las perras y otros objetos de valor. Cualquiera le mete mano a la faltriquera de la hermana…

FANFULINAS.- Tonterías que dice el personal para fardar ante los demás. ¡Venga, no digas fanfulinas!

FARFOLLA.-  Hojas verdes que en el panizo cubren los chochos y el zuro y que no valen pa na. Antiguamente se hacían colchones, el que no tenía borra ó lana.

FARUTO.-  Cosa en mal estado, de funcionamiento defectuoso el aparato o maquinario. Ej.: ¡Ven y apañame esto, que está un poco faruto!

FARRUCO (Ponerse).- Ponerse como una fiera con los demás por algo, y encima casi siempre sin razón.

FATO.-  Toleada desagradable. Pestuzo malo que hay en el ambiente (a mierda, a pies sin lavar, etc.), que te deja casi sin sentido.

FERÓSTICO.-  Persona poco agraciada en lo físico. Tiene que hacer los mandaos de noche.

FESTEAR.-  En pueblos de por aquí, salir con alguna mocica, a ver si te la echas de novia, (aunque no sea festivo el día).

FILETE.-  Raya que hay junto al zócalo y la tirana. (No es comestible, sabe a blanqueo).

FINOLIS.-  Persona demasiado culta en el hablar, sobre todo si los que hay cerca son un poco borricotes o están sin acepillar. Dice cosas chocantes, que no las has sentío nunca.

FITETA.-  Biciclo a pedal. Las vendían en la placeta del correo, y ahora en la Plaza (Ya me entiendes).

FLAUTA.- Bocata de tamaño más que regular, que hay que atraparlo a dos manos, pa que no se escape y dar cuenta de él a oso pavo.

FLEQUILLO.- Tufo que te tapa la vista.

FLIT.- Producto químico usado para ahuecar a viguleros y similares. Si echas mucho puedes cascar. Antes se echaba con unos aparatos a bombín, y ahora na más tocarle al botello, se furrea como un gallino. Algunas veces las atonta, pero no las mata. (Sic).

FLOREAR.-  Moverse mucho, de un sitio para otro, buscando algo que le gusta a uno/a. //  Escoger de un grupo de cosas, lo mejor, dejando a los demás lo peor. (Es cosa de carotas).

FOCA.- Persona gorda y torpe de movimientos. Si es hembra y tiene pelos de a palmo, ¡échate a correr!

FOLLAORAS.-  Playeras de mucho ruido y poca carrera.

FOLLETO.- Fofo. Poco prieto. Cobete que no explota, que solo hace ruido como un follo o poco más.

FOLLO.- Variedad de pedo, al cual le falta la música, pero de mayor intensidad olorosa. A algunos se le caen a cada momento y hay que darse el bote de allí.

FORÉGANO.- «Instrumento» sexual femenino, que sirve para acuitar la “pieza”.

FRANCACHELA (Estar de….).-  Cuando estás de fiesta gorda, que no apareces por tu casa. ¡Lleva tres días de francachela!

FRESQUEAL.-  Lugar con buena temperatura en verano.

FRESQUERA.- Recipiente que se usa para dejar el asunto del papeo, sobre todo la chicha, y que no lo cague la moscarda, usado en cortijos y casas sin luz. Enfresca poco, pero gasta menos.

FRITANGÁ.-  Cuando se fríe en un sartenón cosa gorda, casi siempre para comérsela en el momento (de gorrino, por ejemplo).

FRITORIO.-  Acción de freír la matanza y guardar en la orza a prueba de salvajamones, que teníamos en los palitroques secándose.

FULANICA.-  Semilla voladora que se mete en las casas cuando hace aire y las deja hechas una marranería.

FULBONETA.- Vehículo a motor, sin asientos atrás, pa poder meter los gorrinos o algo basto, sea lo que sea.

FULERO.- Persona embustera y de poco crédito, que no hacemos negocios con él, ya nos maten.

FULERUS.-  Extranjero de aquí. (Suele ser del «país».).

FURREARSE.-  (Como un gallino). Mismamente, cagarse a la pata abajo, cuando anda uno/a ligero de punto y no te da tiempo a llegar a su sitio o no te puedes sujetar.

FURTUS.-  Deliciosus. Cazador que va de marrón, con papeles escasos.

 

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G

GABÁN.-  Abrigáncano, que no puede uno tirar de él.

GABI.- Pescuezo de las personas, dicho con mala leche. ¡Si lo pillo, le corto el gabi!, se dice cuando te han hecho faena gorda, pero luego se queda en na.

GABINA.- Garito metálico desde donde se guía el tractor u otro maquinario. Habitáculo donde echas perras y hablas por teléfono, cuando no se las traga y te quedas a oscuras, más cabreao que un mono.

GACHAS.-  Conducta del nene o nena chicos, que lo quiere tó, y encima se lo aguantan. Si no se lo das lo que sea, te arman una barraquera que pa qué y es porque tienen gachas a espuertas.

GACHASMIGAS.- Comida popular de aquí. Quién no sepa lo que es, no es de aquí, y no hay porqué explicarlo.

GACHASMIGO.- Persona gorda y torpe, lento y zamarro, que cuanto más prisas tienes, más tarda el jodío en hacer algo que apremia.

GACHETA.-  Mezcla de algún producto con agua, de tacto pastoso, muy parecido a la gallinaza.

GACHOSO.- Nene/a con muchas gachas, que casi no sabe hablar y saca voz de flauta cuando le preguntas algo.

GAFO.-  Persona con mal andar, que renquea, por pesadez de cuerpo, o por defecto en las ancas.

GALAFATE.-  Elemento de cuidado, que te la juega en cuanto te descuides. Se suele decir: Fulano, ¡es mal galafate!

GALERA.-  Vehículo agrícola de tracción animal, con dos ruedas grandes atrás y dos chicas delante, lanza en medio, muy usada hasta que llegaron los tractores.

GALGO.-  Azucarero. El que le gusta mucho lo dulce. El que busca en demasía cosas relacionadas con el asunto el chiribí. Te pueden arrear moquetazo en la trompa si te pasas.

GALGUCIO.- Se le dice al galgo en demasía en tono despectivo. ¡El muy galgucio, se cascó la tarta entera!

GALGUEAR.-  Acción de ejercer de galgo en el asunto del comer. Cuando pasas por ande venden galguerías, vas y galgueas, es decir, te amagas unas cuantas.

GALIANOS.- Comida popular de la zona y que por ahí fuera le dicen gazpachos manchegos, no sé porqué, ya que cuesta más trabajo decirlo y es lo mismo. No hay que espizcarlos muy gordos… El dicho popular dice: “Te estoy diciendo que los espizques chicos, y vas y los espizcas como mis güevos “. (Era un poco borricote, el tío).

GALILLO.-  Gaznate. Donde se atranca la comida cuando se come a “oso pavo”.

GÁLLARA.-  Fruto redondo del roble, con el cual jugábamos los ñacos de antaño “a las gállaras”.

GALLETA.- Golpe que se da a otro con la palma de la mano abierta en el befo, y que suena bastante, aunque no sea de mucha intensidad como la llamará. Una o dos a tiempo, viene muy bien a veces, ya que es mano santo y no hay que llegar a más.

GALLINAZA.-  Excremento de los gallinos, que se resbala cosa mala si están ligeros de punto. // Picarse en la gallinaza, es mal asunto. (Picarse en algo no bueno).

GALLINEAR.-  Acostarse tempranico, con luz, como los gallinos mismamente.

GALLINERO.-  Ubicación en el cine, donde no ves un pijo, y por eso valen más baratas las entradas.

GALLINOS.-  Dícesele al conjunto de aves de corral, sean machos o hembras. ¡Échale a los gallinos!

GALVANA.-  Estado de aperramiento superlativo de las personas,  que dás una cabezá sin que te canten.

GAMBETAS.-  Toque fúnebre infantil. Por suerte, ya casi no se siente nunca.

GAMONITO.-  Planta abundante en la zona, que echa unos zuros bonicos del to.

GANA (Tener).- Tener apetito dicen los finolis de ahora, que queda cosa fea. ¡Nene, si tienes gana, te hago una flauta de jamón ó de lomo mismo!.

GAÑOTE (De).-  De balde que me aplico lo que sea. Me pongo hasta el culo de comercio o bebercio, pero que lo paguen otros, ya me escaquearé como sea.

GANETO.-  Que te da gana de to y pronto se te olvida. ¡Vaya un ñaco ganeto!

GANGARRERA.-  Cansera de trabajo o reunión de personas. Se le dice al trabajo que se echa uno en cargo, sin motivo ni necesidad, y después te arrepientes.

GANGARRO.-  Cencerro, pero malo y grande. Se dice que hay que ponerle uno a los balagueros, no por nada, sino por saber por ande van.

GAPO.- Lo mismo que lapo, que sale del galillo estrepitosamente y largo pa no verlo.

GARBEO.-  Vuelta que me doy, a ver lo que pasa por ahí.

GARGAJO.-  Pollo no comestible. Masa salivar de color verdoso con “bastante cuerpo”, que se expulsa estrepitosamente cuanto más lejos mejor pa no verlo. Es el siguiente grado al escupinajo.

GARRANCHO.- Támara que vamos a quemar en el sagato, y no nos gusta de fea que es.

GARRÓN.-  Parte del pernil, junto al talón que no hay quien le saque chicha. Si te escuidas, te lo meten de “añadío”.

GASÓN.-  Cuando labras y se da duro, sale tórdiga. ¡Gasón al montón!.

GASPACHÓN.-  Persona demasiado pesada y lenta de movimientos, que no se sulfura por nada.

GASPALEAR.-  Acción que se ejecuta encima del amoto en situaciones comprometidas, debido al poco dominio sobre la máquina, pies en tierra. Si no gaspaleas bien, ¡ te la pegas!

GASTADOR.-  El que bracea mucho. Dícese también del bolerote con esparpajo, que nos hace gracia de lo chico que es.

GASTOSO.-  El que devora los cuartos que pilla. No le hacen falta los bancos, porque no le queda ni real.

GASTAERO.-  Rastros o señales que quedan en el lugar, después de haber acampado animal salvaje. Por extensión, señales que quedan cuando se  eszalea un auto, y que nos permiten saber como fue el estrozo.

GATERA.-  Bujero que se dejaba en la parte de abajo de las  puertas pa que pudieran mindanguear los mininos sin dejarlas abiertas. Hay un dicho popular que dice: “Algunos si fueran gato, iban a dormir muchas noches al raso”.

GAZNÁPIRO.-  Elemento que no hace nada bueno el zamarro.

GAZNATE.- Pescuezo. Lugar de donde lo cogen a uno con malas intenciones. v.g.: si te pillo del gaznate….

GIÑAR.- Echar catalinas como panes. ¡Jesús que asco!

GIPAR.-  Esfisar al personal ejecutando acción generalmente no buena .V.g.: ¡te gipé  pajarico!…

GIROBAO.-  Se le dice a la persona que anda o se mueve con dificultad, con el cuerpo un poco torcido, por accidente o enfermedad.

GOBERNARSE.-  Comprarse algo, necesites o no.

GOLISMEAR.-  Meter el moco donde sea, con ánimo de enterarse de algo, pero que no te hace falta saberlo.

GOLLETE.- (Estar hasta el…) Ir hasta el culo. Estar harto de algo,  generalmente del asunto del comercio o del bebercio.

GOLONDRINO.-  Bulto que te sale en el sobaco, y que te hace ir como las lluecas, porque jode un montón.

GONCE.-  Parte articulada del miembro inferior, que se trastorna con facilidad.

GORDÁMPIRO.- Dícesele al gordo en demasía en tono despectivo, sobre todo si no le puedes.

GORDINFLAS.- Que le sobran kilos a montones.

GORDOS.-  Partes del gorrino, con mucho tocino y poca chicha.

GORGORITAS.-  Cuando te sueltas un cuesco en la piscina, salen a montones, que te atufas.

GORRINOCERONTE.- Animalón, fierón. Persona de más de 100 kilos, que da miedo verla.

GORULLO.-  Bola que levanta el tejido de mala calidad con el uso.

GOSQUE.-  Perrote de poca monta, que si lo calzas bien, ¡ni lo encuentras!

GOVANILLA.-  Parte del brazo, a la altura de la muñeca.

GRAJO.- Persona que habla chillando y no se le entiende lo que dice, mismamente como a los idem.

GRAMANTE.-  Hilo fino de cuerda, algo más gordo y fuerte que la hilaza, para atar cosas.

GRANAO (Estar).- Estar regordete el nene, por ingerir más pelargón del debido. (Ahora comen otras cosas más caras, menos teta, lo que sea).

GRANO.-  Bulto que suele aparecer como consecuencia de ingerir productos derivados del “madrano”, ubicado por debajo de la nuez y hasta encima de la encajaura.

GRILLOS (Tener).- Estar medio locuzo y decir o hacer cosas raras. Es como estar inventao, pero a lo bestia.

GRÍNGOLA.-  Mentirón que sueltas a ver si cuela. Casi siempre te pillan. Si es ya gordísima, se llama gringolón.

GRIS.- Se le dice al airecete que corta el cutis cuando te asomas a una esquina o descampao.

GUA.-  Juego popular de bolas, que todo ñaco sabía jugar. Ahora con la caja tonta y los simpson esos, no sabe ni uno.

GUACHARAZO.- Trapajá en la que se esguaderna el personal.

GUAJERRO.- Lo que hay en el interior del gaznate, que si te lo agarran con fuerza y malas intenciones, te lo estrozan.

GUANTÁ.- Soplamocos a mano abierta.

GUARÍN.-  Es el nene más chico de la casa. Suele tener muchas gachas y barraquea por cosa de ná.

GUASCA.- Llamará una cosa regular.

GÜEÑA.-  Embutido de la zona, como los fideos de orza, pero más fino y más picante.

GüEVOS.- Los machos los suelen llevar por parejas.

GUÍA (Del rulo).-  Como si fuera el volante de un aiga, pero para conducir el rulo. Si no sabes lo que es, ¡pregunta!

GUIAR.- Conducir un automovil de a cuatro ruedas.

GUINCHE.-  Elemento curvo, que sirve para para enganchar algo o para pinchar.

GUINCHONAZO.-  Golpe de dolor agudo, que te casca y te deja hecho una lástima.

GUINDALETO.-  Burro- guía uncido, que sabe por ande va. Debe ser el más listo, porque los otros van detrás tragándose los pedos que se tira, cuando van cuesta arriba.

GUISQUE.-  Lo que te hinca la avispa cuando te mete el picotazo.

GUIZCAR.-  Entrometerse con alguien, buscando trifulca. V.g.: ¡No me guizques!…

 

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H

HABA.- Promontorio que aparece en la piel, que suele picar y hay que arrascarse.

HARAGÁN.- Persona descuidada en el vestir, en el trabajo, y en lo que se ponga.

HATO.-  Apechusques de viaje que se lleva uno/a. ¡Carga el hato, que nos vamos!

HEMBREAR.-  Voz un poco fina de los machos, que deja mucho que desear. ¡Date el bote, que hembrea!

HERMANO.-  Persona mayor respetable.

HERRETE.- Dícese de la laña que se ubica en la trompa al madrano pa que no ahoce. v.g.: Sr. Juez, Vd. es el gorrino y yo la choza; si yo le pongo un herrete en la trompa, Vd. no ahoza en mí…

¡HEY!.-  Saludo muy usado por los de aquí, acompañado de esparabán de brazo o cabeza.

HIGO.-  Zarandán que se suele dar al contrario con el puño a la altura de los delgaos, sin mucha fuerza, pero que jode un montón.

HOLLEJO.-  Piel de las frutas, que casi nadie se come.

HORCO.- Tira  que se hace con los ajos a fin de guardarlos en la cámara y que no se esturreen.

HUMARETO.- Cuando no tira la chimenea, se forma aunque no ves al de enfrente, o cuando se fuman cuarenta cigarracos en la misma habitación sin ventanas. Es casi segura la tosijera.

HUMEDA (De cola).- Se le dice a la nena que nos sale un poco zorreta, y no queda tan feo el nombre.

HURONERA.-  Cubil oscuro y siniestro, donde nos hincamos las miaus y los semilibres. Si no se ve, tentamos. En general, local pobre de luz y con zorrera permanente.

 

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I

INDICIÓN.- Lo que te ponían antes en el carrillo el culo a modo banderilla, pa apañarse en caso de estar alicaído. Ya no se lleva casi; ahora te mandan cláusulas y pastillajos que dan poco de sí.

INFAME.-  Mala persona, que pone cara de bueno cuando te ve, pero cuando no te ve, es más malo que un rayo.

INFELIZ.-  El que suele perder en casi todos los tratos. En cada pueblo, suele haber como poco, un par de ellos, que ya los conocemos.

INGENIERO TUBULAR.- Profesión de un conocido de la zona, que es fontanero, pero fardaba de ser lo anterior ante las nenas (de las apalominás, claro).

INSIPAR.-  Engullir. Tragelar.

INTENA.-  Instrumento que recoge las ondas y las manda a una caja tonta, donde se ven y se sienten.

INVENTAO (Estar).-  Estar un poco locático y no dejar parar nada. Ser un títere que siempre está buscando zambra.

 

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J

JABÓN.- Cherpón que te dan y te dejan arreglao pa unos meses.

JABRIEGUE.- Mezcla que se utiliza para blanquear.

JACO.-  Ganado caballar, macho o hembra, que se compra uno/a con el fin de pasearse o de lo que sea. ¡Me he comprao un jaco, que da gusto verlo!

JALABARDÁ.-  En gran cantidad de algo, que si te pilla, te arrasa. Tumulto de animales o gente en movimiento.

JALE (Tener buen).- El que se come hasta los clavos de herrar, aunque lo veas que es poca res, pero tiene una lima que pa qué.

JALMAZO.- Trapajá o guacharazo que da uno, quedando vivo pero en malas condiciones.

JAMELGO.-  Monsú. Que hace lo que le da la gana, sin atender a razones.

JAMOTE.-   Adobe, tercuzo, que no da el brazo a torcer aunque lo tenga claro.

JAMONA.- Se le dice a la hembra que en cuatro días echa un culo y nalgas que da miedo verla.

JANGOLEARSE.-  Movimiento de culo de las hembras, sobre todo cuando las miran. Mira cómo se jangolea!

JAQUETONA.- Se le dice a la hembra que mide dos metros y está de buen ver o tocar, pero con respeto por si te apiola.

JARANA (Irse de).- Irse de fiesta recia y no acordarse de volver.

JEME.-   Medida de longitud usada  antaño, midiendo con las mano, no muy exacta (Lo que va del dedo gordo al dedo pulgar, teniendo la mano abierta). Según tenga uno la mano, así de grande es el jeme.

JETA (Tener).-  Ser un poco carota y querer dártela a lo tonto.

JÍCARA.-  Taza para tomarnos el tate, ni grande ni chica, una cosa regular, ni mucho ni poco.

JINDAMA (Tener mala).- Tener mala leche el tío o tía, que si le haces la contra, se enfollina y te arma la de Dios.

JINGARSE.-  Cuando el aleque no puede más, va y se jinga.//Doblar las rodillas por efecto de la carga.

JIÑAR.- Echar caza zorullo, que da miedo verlos.

JODIENDA.-  ¡No tiene enmienda!

JUMA.- Vara fina y larga, con la cual te pueden medir las costillas, si haces algún desaliño y te pillan, claro. Con ella se la enseñamos al jaco cuando queremos que arree más.

JUNCÁ.-  Si es muy grande, no puedo cruzar el royo.

JUNTARSE.- Arrejuntarse macho y hembra, pero sin boda de por medio. Ahora se lleva mucho, porque lo del papeleo va rápido.

 

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L

LABIA (Tener).- Meterte un rollo de media hora y al final no decir na.

LABORO.- Según los CQs, lugar donde rapa uno/a, más o menos pero por obligación.

LACENA.-  Habitáculo oscuro generalmente y próximo a la cocina  donde se ubican los productos derivados del madrano en sus respectivas orzas. Es un lugar muy tomado por los salvajamones.

LADILLA.- El tío que se te pega y no puedes librarte, y además se gasta menos que un grillo en calcetines.

LADRAR.- Dar voces en una reunión y así te crees que llevas más razón, y suele ser al revés. // Se les dice ladraores a los que sabiendo tu idioma, hablan en otro, pa que no te enteres de lo que dicen los zamarros.

LAGARTEAR.- Salir a tomar el sol en invierno o cuando hace frío, sobre todo los agüeletes.

LAMBREO.-  Moquetazo que te arrean, generalmente en las costillas, por haber hecho desaliño.

LAMPAR.- Deambular a ver si pillas algo, referente a comida casi siempre, pero puede ser perras o lo que sea de balde, porque no tienes un duro, digo un euro.

LAMPARÓN.-  Manchurrón en la ropa de los domingos.

LAÑA.- (Ser un…). Ser un puga.

LAPA.-  Se le dice a la persona que no te deja tranquilo, ni a sol ni a sombra, como si lo llevaras pegao como una lapa. Cansino, retestinao, gruñón, no se qué decirle más.

LAPO.- Gargajo que echamos, bastante gordo y ruidoso, que si te da en un ojo te deja cegato.

LARGUIRUTO.- Se le dice al zángano que es más largo que un día sin pan. Como si fuera un estandarte, pero de chicha y güeso.

LEANDRA.- Peseta rubia de las de antes. A mí me quedan unas pocas de recuerdo. ¡Déjame mil leandras!

LEGAÑOSO.-  Se lo decimos a las personas que no podemos ver o a los que descuidan bastante su aseo.

LEGUIS.-  Piezas de cuero que se coloca en las piernas el hombre del campo, pa no arruñarse las zancas.

LEJÍO.-  Terreno que rodea a la casa o cortijo y que no se cultiva, donde mindanguean los gallinos o similar.

LELO (Estar).-  Estar atontao, apijolondrao, en Babia, etc.

LEONA.- Se le dice amistosamente a la esposa, pero con respeto, miedo, ó canguis, según los casos.

LEONERA.- Cubil guarro, que suele oler a cuco, porque quien lo habita no se lava ni cuando llueve.

LERDO (Andar).-  Estado de máxima alerta de las personas, por si tienes que actuar.

LERENDA.- Mi menda lerenda, es decir, yo mismo.

LIANTE.-  Persona que si te descuidas, te mete en un embroyo que te cuesta las perras, o te causa complicaciones, o se las causa a él mismo, sin necesidad.

LIEBRASCO.- (Pillar un…) Pegarse una trapajá que te desarmas. Guacharazo.

LIMA (Ser un…).- El que embute lo que ve….No deja ni brusco… Se le puede comprar un traje, antes que darle de comer.

LINGOTAZO.- Trago grande que le pegas al vaso y lo dejas a culo visto, por las prisas, o porque te va cantidubi el mostagán.

LION.- Fierón. Los hay de a dos y de a cuatro patas.

LIRA.- Sobre. Catre. Donde se asolazan los lirones.

LIRÓN.- Dícese del que abusa de la lira o sobre. Suele argumentar que a altas horas de la mañana, no han soltado el oxígeno en las calles.

LIVIANO.-  Badaje sin uncir que llevamos al trabajo.

LOCÁTICO.- Se le dice a la persona que hace cosas raras ó al ñaco que no para un momento y lo toquetea to, sin hacer puto caso a los presentes.

LONGUI (Hacerse el).-  Generamente irse sin pagar lo que te toca. No darse por enterado de algo que sí lo estás, pero no te conviene, casi siempre en el asunto de rapar.

LLAMARÁ.-  Golpe sonoro dado o recibido con la mano bien abierta en la cara de las personas, generalmente de cuatro en cuatro. (Le atizó cuatro llamarás en la trompa…y suele ser mano de santo)

LLEMA.-  Follo. Ventosidad silenciosa que atufa al personal. Es como un pedo, pero le falta la música.Se le suelen caer a los carotas y a veces de dos en dos.

LLORICA.-  Dícesele a la persona que barraquea con facilidad, sin mucho motivo y que por tanto, no le hacemos mucho caso.

LLUECA.-  Mama de los pollos recién nacíos.

LLUECO (Estar).-  Se le dice al estado de calentura en que se encuentra novio o novia recientes. Se les pasa con el tiempo.

LORO.-  Persona  poco agraciada en lo físico. Tiene que hacer los mandaos de noche, porque se espanta el personal.

LUMBRE.-  Chisque. Sagato que se echa para calentarse.

LUMBRERAS.- Persona listísima, que se cree ella. Pero no es tanto. Nosotros se lo decimos de pitorreo.

LUMINARIA.-  Lumbre de tamaño regular que se echa por la noche en honor de algún santo  y que si puede uno la esturrea…. En sus tiempos le metían peñones dentro y algunos daban en tosca…

 

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M

MACA.-  Llave que te juega el personal pa que dobles la percha. Truco para ejecutar alguna acción, que si te lo sabes, adelantas un montón.

MACARENO.-  Se le dice a las personas en plan amistoso, desde lejos.  ¡¡ Ay, macareno!!

MACARRILLA.- Peleón por cualquier cosa, pero solamente con los que piensa que es superior. Si no lo ve claro el asunto, se retira con las orejas gachas.

MACEAR.-  Movimiento sofisticado del esqueleto, de los que tienen alguna pata tuna.

MACHACA.- El que trabaja al servicio de otro, que no da golpe, por perro que es, ó porque manda más. Tambien se le llama al ayudante que te buscas, cuando no puedes hacer solo algo. ¡Me he buscado un machaca para coger las peras!

MACHACANTE.-  Duro de a cinco pesetas. Antes valía algo, hoy no vale un pijo.

MACHORRA.- Se le dice a la oveja que no se queda preñá cuando se la endiña el macho.

MACHUCAR.-  Aplastar algo blando y esmoronarlo. Ej.: Machucar un güevo.

MACIZO/.- Se le dice a la persona, macho o hembra, que está recalcá de carne, y con el mismo bulto que otra, pesa el doble.

MACOCA.-  Golpe sonoro cuanto más mejor, dado con el nudillo en el cerebro de otro  pa que le  pique.

MACUTAZO.- Bulo que corre de boca en boca y no se sabe o no se dice quién es el autor, porque puede o es un gringolón.

MADRANO.-  Porcus preciosus. Animal comestible, que es aprovechable desde el hocico hasta el rabo. Gusta al personal hasta en los andares.

MAERA (Atizar).-  Darle fuerte, palos o lo que sea.

MAFLE.- Cajón por el cual se sienten las músicas.

MAGANTO.-  Persona o animal con poco vigor, por falta de alimento o por perrería del mismo. Axfisiao. suele andar con el befo caído.

MAGRA.- Se le dice al cacho de jamón que nos vamos a amagar de merendeta.

MAJÁ.-  Paja que se hecha en la cuadra, pa disimular un poco la mearra del animal, ¡¡que no esté a flor, vamos!!

MAJARETO (Salir).-  Salir un poco locuzo  por algo que nos afecta.

MALAJE.- Ser un elemento de cuidado, dicen de aquí para abajo (En Andalucía) y alguno lo suelta por aquí.

MALCUECE.- Repizco que se le tira al pan recién salido del horno, para ver como está el asunto. (Esto era antes, porque ahora salen las barras por el maquinario como los churros y son de malas, que no tienen solución).

MAMARSE.- Pillar una tajá como un piano.

MALEARSE.-  Quejarse en voz alta por estacazo que te arrearon, por trapajá o similar, a ver si te sienten y te ayudan.

MAMELLA.-  Teta de las hembras.

MAMIA.-  Con las mamellas una cosa regular.

MANDANGA (Tener).- Tener lío la cosa, vamos que no nos gusta el asunto, porque alguien se lleva perras sin deber y hay gríngolas de por medio.

MANDAMÁS.-  Cargo público que tiene mando sobre las personas.

MANDAO.-  Recao. Algunas los hacen de noche.

MANDAO (Hacer un).-  Sencillamente irse a cagar, pero suena un poco mejor a los presentes, aunque güele igual.

MANDUCA.- Comida¡ Venga, que ya está la manduca!.

MANERICO.-  Cosa no muy grande, de fácil manejo por las personas. De un tamaño una cosa regular, ni grande ni chico.

MANGANTE.- Mala persona, que auña lo que puede. Como te escuides, te quita los calzoncillos que llevas puestos.

MANGONEO.- Cuando en algún negocio, se lleva cuartos alguien amigo del masa, que no debe.

MANIJERO.-  El que más manda en un sitio sobre las otras personas, o el que actúa y los demás miran.

MANÍO.-  Tela de vestir que está muy gastada por el uso y que si la fuerzas, se le hace un siete de a palmo.

MANIOTA.-  Artilugio sencillo de cuerda que colocamos al gorrino pa que no briegue, cuando lo vamos a apercollar y que es mano santo.

MANITAS.- Lo contrario de manazas, que lo esfalija to, y este va y lo apaña.

MANO (Ser).-  Ser el primero en los juegos. Lo contrario de porro.

MANOMAESTRO.- (Meterse a….).- Cuando uno intenta apañar algún aparato y lo deja peor que estaba, te dicen: Quién te manda meterte a manomaestro?

MANOTEAR.-  Cuando quieres llevar razón y mueves mucho las manos pa convencer al contrario con el que hablas, aunque no la tengas.

MANSALVA (a).-  Cantidad enorme de algo, que sobre… más bien que falte, casi siempre referido a comida. ¡Había chuletas a mansalva y uno que no podía comer más lloraba viendo la bandeja llena…!.

MANSO.- Que amuerca poco el vaco. // Se le dice también a las personas que se alteran poco o nada, ante acontecimiento cercano. Van a su tole-tole, sin inmutarse.

MANTECAS.- Grasas que se le acumulan a uno/a a la altura de los delgaos, formando michelines, que te pueden agarrar de ahí como si fuera un asa.

MANUBRIO.- Artefacto del rilador en ristre.

MAÑA (Tener).- Ser habilidoso en la realización de algún trabajo.

MAQUINARIO.- Se le aplica a las personas cuando en cualquier actividad, la desarrollan en un grado extremo, ya sea buena o mala. Por ej. cuando un ñaco se ve 15 películas al día de video, decimos que es un maquinario de ver tele.

MARABUNTA.- Gentío en movimiento, que si te pilla en medio, te apiola. Cuando reparten algo de balde, siempre se forma una, aunque sea caca envasada.

MARCIANO.- Persona que tiene las orejas grandes y salientes y es más bien feote. Por estas tierras hay alguno.

MARCHANTE.-  El que se dedica a comprar y vender por esos pueblos, lo que le salga, con tal de sacar algunas perras. En el trapicheo está la ganancia.

MARIPOSEAR.- Toquetear toda la comida que hay en la mesa, y llevarse lo mejor, o las chichas sordas de la sartén.

MAROMO.-  Se le dice al novio o marido de la mujer. ¿Vienes sola, o con el maromo?

MARQUÉS.- Un poco perro que es el tío. Se deja las cosas de la casa siempre en medio, esperando que se las quite otro.

MARRULLERO.-  El que hace trampas en los juegos y lo pillas, porque si no lo pillas, te la mete travesá.

MASA.-  Dícesele al que manda mucho, al jefe.

MASCAR (Soga).-  Runruneo del personal, cuando tiene que hacer algo que no le apaña mucho.

MATOROTAJE.- Estorbos que tenemos y que nos impiden maniobrar bien por falta de espacio.

MATRACA (Dar).-  Hacerle trabajar mucho a algún maquinario, que como te escuides, revienta. ¡Dale matraca!.

MEARRA.-  Manchurrón que dejas en sitio visible cuando te meas.

MECHINAL.- Almacenote o cuartucho de tamaño más bien chico, donde se guardan útiles de poco uso o cosas del año catapún.

MEDIANERO.-  Persona con la que haces trato y le das las tierras de cultivo a medias, o al tercio, o cómo sea.

MELENILLAS.-  Persona con cuatro pelos mal distribuidos.

MENGAJO.-  Cacho de tela, que no sirve para nada. Monitraque de poca monta, chiquetote.

MENGARACHE.-  Persona de poco crédito y peso, que no nos gusta un pelo.

MENTAR.-  Nombrar a alguien al contar algo. ¡Quien se mienta, se presenta !.

MENUDO.- Tripas y mondongo del animal.

MERAMENTE.-  Unidad de tiempo muy corta. Una miaja de tiempo.

MERENDARSE.-  Ganarle a alguien en juego o trabajo. ¡ A este, me lo meriendo como quiero !.

MERENDERA.-  Recipiente muy útil para echar los fideos de orza o similar, cuando nos vamos de merendeta.

MERENDETA.-  Lo que nos amagamos entre la comida y la cena, cuando se nos encuarta.

MESÁ.-  Producto del madrano.

MIAJA.- Cacho chico del material que sea, o unidad de  tiempo minúscula. Ej. espérate una miaja…

MICO.-  Ñacote sabiondo y parlanchín, que dice cosas que no nos hacen mucha gracia. ¡ Vaya con el mico este!

MILINDRE.-  Que come poco. No le gusta casi ná, es un poco delicao el nene.

MINDANGUEANTE.-  Persona despreocupada de sus cosas y balaguera, que no está donde debiera, es decir, rapando.

MINDANGUEAR.-  Munanear. Balaguear. Moverse por algún sitio.

MINERO.- Animal de cuatro patas que se suele hacer pinacho cuando siente mindanguear al personal.

MISOTE.-  Misa de poca duración que hace el cura. (Según D. Valentín, variaba mucho de un misusco, de larga duración y que se cotizaba cara).

MISTO (Echar).- Rilar generalmente a la hembra.

MISUSCO.-  Está explicado dos palabras antes.

MITAD (La).- El doble menos.

MOCHA.-  Dícesele al arma útil para acepillarse a los mineros y otros descuidaos.

MOCHUELÁ.-  Golpes de pescuezo que das cuando tienes una soñarrera que no te puedes aguantar y no te haces vivo, es decir, que no guardas equilibrio de la mocha. Algunos casi se esnuclan.

MOJAR LA OREJA.- Desafiar a alguien porque piensas que le puedes (Antaño). El zángano que le mojaba la oreja a otro, aunque en algunas ocasiones, le pegaban un cherpón que lo dejaban baldao.

MOLEAO.- Turnio. En condiciones físicas deplorables gracias al mostagan.

MOLINO.-  Maquinario que tienen las personas en comedio entre la boca y el culo, y que lo que comes, lo hace mierda mísmamente.

MOLLERA.-  Se le dice al cabezo que tenemos encima los hombros.

MOLLUELO.- Pienso molido de gran calidad a base de grano, que se le echaba a los gallinos en el amasao, y así ponían unos güevos que daba gusto verlos.

MONDAR.-  Quitarle la piel a las frutas, con ánimo de engullirlas.

MONDARSE.-  Reírse con muchas ganas, que casi se mea uno/a.

MONDAURAS.-  Piel que le quitamos a las patatas y que o las tiramos, o les hacemos amasao a los gorrinos.

MONDONGUERA.-  Dícese esto a la fémina ataviada de mandíl y pañuelo, en los momentos anteriores o posteriores a cepillarse el madrano.

MONITA (Tomar por…).-  Acostumbrarse a algo, generalmente no bueno, o que no nos gusta mucho.

MONITRAQUE.-  Monigote de ñaco, latoso y pesao, que da mucho follón.

MONSERGA.-  Cuando te cuentan algo pesao, cansino, que no se le presta mucho interés, más de mil veces, el cuento se convierte en monserga.

MONSÚ.- Mueso. Cabezón. Acémila.

MONTARAZ.-  Estado semisalvaje de las personas  que están sin acepillar. Cuando van al pueblo, se espantan de los autos, por ejemplo…

MOQUEAR.-  Tanto se acerca uno a la reunión, que si se le cae el moco pone como diciomo a los presentes. Meter la napia en asunto ajeno, que no te importa nada.

MOQUERO.-  Pañuelo pa limpiarse el moco. Parte del jersey que cubre el brazo. Sirve para limpiarse los mocos, pero, su uso principal es arrear moquetazos.

MOQUETAZO.- Tortazo recibido con el moquero.

MORASQUETAS.-  Cucasmonas que te hacen, que joden un montón. ¡No me hagas morasquetas, que te arreo !.

MORCIGUILLA.-  Lo que caga el morciguillo y que es un abono para la tierra de los mejores. ¡ A camiones la sacaban en sus tiempos !.(Según uno que yo me sé).

MORCIGUILLO.-  Murciélago de aquí.

MORRALLA.-  Montón de cuartos sueltos de poco valor. Se le dice también a las personas con poco crédito y categoría.

MORUZA.- Persona poco sociable con los demás. Suele amagar la cabeza cuando se cruza contigo. Samugo serio.

MOSTAGÁN.-  Líquido elemento que se ingiere en la huronera y otras iglesias.

MOSTRENCO.-  Adobe, monsú, cabezón que no hace caso de los buenos consejos que le das y hace lo que quiere.

MOTAS NEGRAS.- Conjunto de letras que hay escritas en algún sitio y si ni denominamos mucho el tema, todas nos parecen igual.

MUDÁ.-  Dícese al conjunto de ropa interior que se lleva uno/a cuando se va de viaje, o que se cambia cuando está puerca la que lleva.

MUNANA.- Paisa. Procede de África.

MUNANEAR.-  Mindanguear. Balaguear.

MUÑECA.-  Chiriba de buen ver o tocar.

MURUECO.- Adobe. Persona terca. Macho de rilar los ovejos.

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N

NACIÓN (De).-  De nacimiento el defecto que tienen las personas.

NALGUEO.- Movimiento realizado por las chiribas y que deja hecho posete al personal, de lo que te enseñan.

NENE.- Ñacarrón. v.g.: Jesús, dame unas alpargatas pa mi nene del 44 esparramao…

NIK.-  Bebida refrescante de antes de la guerra, muy apreciada por el jefe de la Torá.

NUBLO.- (Caerse un…).-  Cosa no habitual.

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Ñ

ÑACO.- Persona no adulta aunque tenga edad para considerarlo como tal.

ÑOÑO.- Pierdeobrás. El que tarda un jornal en hacer algo que se puede hacer en un rato. Entre ñoño y zamarro hay un paso muy corto.

 

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O

ODO.- Interjección. Suele usarse cuando uno queda sorprendido por cosa gorda.

OJARASCO.-  Opo. Bujero del culo.

ÓPERA.- (Estar de….) Estar muy atareado.

OPO.- Ato.  Pandero.  Ojarasco.

ORAJE.-  Tiempo malo que hace de viento y frio.

OREAR.-  Sacar algo a que le de el aire y se seque, o abrir la habitación para que se vaya el olor a pies o a lo que sea, por ejemplo.

OREJETEAR.-  Alcagüetear de oreja, a ver que cuentan de algo que nos interesa. ¡Me voy a orejetear a la Plaza!

ORZA.-  Recipiente donde reposan los productos derivados del madrano.  Es muy buscada y asaltada por salvajamones y oriundos.

OVEJO.-  Moruza, cabezón.

 

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P

PACHARÓN.-  Persona tranquila y con parsimonia (Aplicado siempre a reses de mayor tamaño.).

PADRASTRO.-  Pellejo que te arrancas al morderte las uñas y que duele un montón.

PAGAMENTAS.-  Impuestos que te meten por cualquier cosa y tienes que amollar el dólar, aunque no quieras.

PAILA.-  Cacerola baja pero ancha, donde se gestionan los guisaos y similares.

PAISA.-  Munana.

PAJIZO.-  Amarillento de mal color. Color que ha perdido la fuerza por el sol o por el tiempo y está paliducho, tirando a color pedollueca.

PALAS.-  Dientes incisivos bastante grandes, que se te ven a la legua.

PAJUATO.-  Acipotado. Pavanto.

PALIQUE.-  Cascar en demasía, tanto que se le seca el gaznate al cascarulo.

PALMAR.- Cascar, estirar la pata.

PALMEAR.-  Acción que se ejecuta para saludar efusivamente al prójimo, con golpes de mano en la espalda, aunque estés pensando cogerlo del pescuezo….

PALOMO COJO.- Deber ser mariconazo, o por lo menos tiene la fama de serlo.

PALURDO.-  Paleto, sin acepillar.

PAMPANA.- Hoja de parra, cuanto más grande mejor y con varias utilidades: Para tapar el bujero en el cesto y no se salgan los higos, Tapar las uvas en los corvos y que no les dé el sol, para limpiarse el ojete después de que te den pujos en la viña, etc. etc.

PAMPANEO (Ver el…).- Ver cómo está el ambiente en algún lugar.

PAMPLINERO.-  El que cuenta cosas que son falsas y no nos las creemos. El que viene queriendo apañar el asunto, cuando está jodío.

PANDERO.-  Culo gordo, ya sea de persona o animal, macho o hembra.

PÁNFILO.-  Acipotado y tontorrón, de pocas luces el pajuato.

PANIZO.- Como el maíz, pero de aquí.

PANZÁ.- A reír, a comer o a lo que sea, pero a lo bestia.

PAPÁ.- Barbuquejo grande y hermoso, que tapa el pescuezo de gordo que es.

PAPELORIOS.-  Papeles que tienes que guardar aunque te joda de pagamentas o de lo que sea.

PAPEO.- Material engullible por persona o animal, con el único fin de aplacar el píloro.

PAPILORÓN.-  Recipiente de comida que se saca a los presentes y que no se lo salta un galgo.

PARALÍS.- Arrechús que te suelta y te quedas con el befo torcío. Si es en otras partes del cuerpo, te quedas hecho una caca.

PARELLA.-  Paño de cocina que sirve para limpiarse las manos o el befo, cuando te empringas.

PARIPÉ.- Cuando ejecutas alguna acción para que te vean los demás, porque te interesa, estás haciendo el paripé.

PARIR.- Echar hasta las tripas por la boca, por efecto del mol, o lo que es lo mismo: angustión que te casca por ingerir más mostagán del debido.

PARNÉ.- Cuartos frescos. Se dice: Le gusta el parné más que a un tonto un lapicero.

PARVA.-  Lo que se hacía en las eras para trillar y ablentarlo después con la mies y sacar el grano de los cereales.

PARVÁ.-  Cantidad grande de algo, que ocupa mucho terreno.

PASTAMA.-  Fantasma que dice el nene.

PASTAS.-  Tórdigas de mierda de ganao para hacer las galianeras auténticas.

PASTILLA.- Micrófono por el que se habla en las emisoras de 27 ¡Cógete la pastilla!

PATÁN.-  Persona desastrá en el vestir o en el trabajo.

PATANO.- Fruta comestible muy apreciada parecida a los fideos de orza. v.g.: mama, mama, patano, patano, uhhh, uhhh.

PATATERO.- De poca calidad el asunto.

PATATÚS.- Síncope. Zacatute.

PATITIESO (Quedarse).-  Cascar. Te meten en un traje de pino.

PATOSO.-  El que da más tropezones de lo normal, a pique de darse trapajá. Que no articula bien con las ancas, por torpe o por lo que sea.

PAVA.- Lo que te queda del cigarro cuando ya te lo has fumao casi entero, que ya te quemas el deo. // Marca de electrodomésticos de poca solvencia ante los presentes.

PAVANTO.-   Persona lela de poco nervio y actividad, más bien con cara de tonto y pajuato, que suele hablar poco o nada, cuando hay gente delante.

PECHUGONA.- Hembra con un par de mamellas una cosa regular, que si te la encuentras de frente en un pasillo estrecho, ya me dirás.

PÉCORA (Mala).-  Hembra de mal vivir, fulanona, con mala leche, que te la juega como te escuides.

PEDO.- Ventus corruptus qui salen per via merdam; cuando facen ­  pum, pum!, no facem peste, e cuando facem  ­ puf! facem molta peste. Consta de cinco tiempos claramente definidos, a saber: Infla, Desinfla, Apartapelos, Música y Olor. Son  conocidos algunos por sus nombres. Que nos acordemos de momento son los siguientes:

    – Zapateros: Se te van al atarte el zapato.

    – Cadeneros: Uno detrás de otro, en ristra.

    – Con rabo: Dejan huella.

    – Pedetes: Ni fu ni fa.

    – Follones: Se caen sobre la marcha, un rato largo…

    – Llemas: Sin música, pero atufan cosa fina.

     Hay muchísimos más que no quiero recordar, ya que güele mal el asunto.

PEDORRA.-  Biciclo a motor de poco caballaje, que solo sirve para mindanguear.

PEDORRETAS.- Efecto ruidoso que se consigue poniendo el puño cerrado en la boca, mirando a alguien, para reírse de él, sobre todo cuando estás largo y no te puede pillar.

PEDRÁ.-  Golpe que te atizan en el cuerpo con una piedra y que te hacen borrucho o esajaura.

PEGOTE.-  Cantidad pequeña de comida que se echa con la cuchara, de algo poco duro. (De ajo atao por ej.) // Se le dice tambien a las personas de tamaño mínimo, tiarriches o similares.

PEGULLÓN.-  Cuando se amontonan las setas unas encima de otras, forman un pegullón.

PEJILGUERA.-  Cansera de trabajo, que hacemos con desgana y poco ánimo, que si podemos, lo dejamos.

PELAGARTAR.- Se le dice a un terreno de cultivo malo rematao, con piedras, o gredoso o lo que sea, es decir, que no rinde un pimiento.

PELAGARZA.-  Riña. Disputa donde se eszalea el personal, que generalmente sale con arruñazos.

PELAJE (Mal).-  Mal aspecto tiene la persona.

PELAMBRERA.-  Con mucho pelo y sin arreglar, que te tapa las orejas y vas cosa fea.

PELANAS.-  Individuo con pocos cuartos y poco crédito ante los demás. Pelaspigas.

PELASPIGAS.-  Botarate. Mequetrefe. Persona con poco crédito.

PELENDENGUES.-  Lo que le cuelga al macho en la encajaura, generalmente por parejas, si no lo han capao a machota.

PELITREAR.-  Irse de pelitreo con el rosco. (Pelitrear, pelitrearemos y un pellizquito le tiraremos…).

PELITREO.-  Salida al campo el domingo que media la Cuaresma,  acompañado de otras personas con ánimo de papear. En sus tiempos, se iba al Cortijo Isidorete, pero ahora va cada uno donde se le encuarta.

PELLÁ.- Manotá de yeso.

PELLEJO/A.- Mal elemento/a. Cuanto más viejo, más pellejo se dice y creo que es verdad.

PELLÓN.- Entremetida de tela gorda que se les ponía a los ñacos entre la mantilla y el pañal, y que empapaba las mearras y las cacafús, todo ello antes de inventar los Dodotis y similares. Había que lavarlos en el royo y tenderlos en la guita.

PELOTAZOS.- Juego popular que ya os contaré.

PELOTO.- Aparato esférico de cuero, poco recomendable para la salud, por el cual se pilrra el personal y que corriendo detrás de él, se vuelven fieras las personas.

PELOTILLA.- Cacho de carne con asunto dentro, que se le echaba antaño a las zorras y similares y ahora si te pillan haciendo una, te meten de grillos…

PELLIZA.-  Prenda de abrigo que te llega hasta las corvas, de bastante peso y grosor.

PEÑASCO.-  ¡ Jesús, que asco!. Piedra gorda.

PEÑASCAZO.-  Cuando te tiran con un peñasco y te dan.

PENCA.-  Trozo de cobollo hecho cachos, que nos comemos en la ensalá. Se le dice también a la zanca de las personas en grado de arzollas o de atún.

PENCO.-  Gandulón. Gordo y torpón en el trabajo. Animal de pocos bríos. ¡Este jaco es un penco!

PENIPORRO.- Anterior al porro.

PENIQUEBRAO.-  Estado en que quedas con algún güeso roto, después de trapajá o similar.

PERA.-  Lámpara o bombilla. (No comestible).

PERA (Tocarse la).- Ser un gandul de siete suelas que no da golpe en todo el día. a ese se le dice : ¡Está tocándose la pera todo el día!.

PERCAL.- Asunto. Marcha que lleva a lo largo del día una actividad. ¡Qué, ¿cómo está el percal hoy?

PERCHÓN.-  Perdizo alicortao, que lo puedes coger si corres más que él.

PERDONAVIDAS.-  El que te apiola con la vista.

PERDULARIO.- El que lo pierde casi tó. Haragán, que no encuentra nunca lo que busca.

PERICO.-  Orinal ande echas las mearras cuando estas en el catre, pa no levantarte, porque estás alicaído, o por zamarro que eres y no te quieres levantar al retrete.

PERIÑAN.-  Pajarico, tunante. Dícesele a las personas que hacen desaliños por donde van.

PERIQUETE.- Cacho de tiempo muy chico, una miaja de tiempo, que casi no te enteras, de lo corto que es.

PERENALA.-  Piedra de pedernal que llevan debajo las trillas y que si te sales de la parva, echa chuscas.

PEROL.- Lo que tenemos por encima de los hombros, unos más gorda que otros, y que alberga los sesos. De un perol chico, poco puede salir…

PEROLO.- Cacharro usado en cocina, ni grande ni chico, una cosa regular, más o menos como la mocha, que de ahí viene el nombre.

PERPENTA (Ni).-  Cuando no corre ni gota de aire.

PERRAS.- Cuartos frescos, que le gustan a cualquiera. Se usa mucho el nombre, cuando te las juegas. ¡Voy a jugarme las perras! Por ahí dicen también: ¡No somos nadie, y menos sin una perra! (En el arradio).

PERREQUEQUE.-  Zacatute. Patatús. Síncope. Si no cascas, es de casualidad.

PERRERÍA.- Estado de cansancio o gandulería, que no te mueves de donde estás aunque te amuerque un vaco. // También es hacer malas acciones a alguien. ¡No le hagas perrerías al ñaco!

PERROS (Echar los).- Ponerte como una fiera con alguien por algo malo que te ha hecho, pero sin llegar a eszalearte con él.

PERTUGÁ.-  Golpe de sobresalto por susto que te dan.

PES (Gordo).- Persona de gran influencia o reputación o con cargo muy alto, que si es amigo tuyo, puedes presumir. Uno que conocemos decía: Tengo un “pes” en Tráfico, que me da el carnet del amoto sin desaminarme siquiera…”. (Vespino).

PESAOMBRE.- Disgusto. Enojo. Por culpa de una, echó mi agüela mangas a un chaleco, dice la canción.

PETARDEAR.- Cuando va el auto o el amoto, que si arranca que si no, va petardeando.

PEZ.-  Montón de cereal a lo largo, que se hace en las eras, cuando se siega, aparte de pa que esté bonico, pa que no se moje mucho si cae zurruzaina.

PEZCUÑO.- Piazo. Trozo. Zocotón.

PIANOLA.- Instrumento musical que del que nunca más se supo.

PIAZO.- Cacho; trozo de terreno que se cultiva.

PICACERA.-  Cuando te pica mucho y te arrascas.

PICARSE.-  Tener afición a algo, generalmente no bueno. Por ej. picarse en la gallinaza.

PICATOSTES.-  Cachos de pan que echas a la sartén y los fríes, antes de amagártelos.

PICIO.-  Debió de ser una persona muy fea, porque se dice: Eres más feo que Picio.

PICHICHÁN.-  Equivalente a la persona de poca percha y mucha hombría. Al auténtico, lo recordaremos siempre.

¡PICHO!.-  Interj. Voz enérgica para ahuyentar al goso del lugar Generalmente lo dicen las hembras.

PICHUSQUEAR.-  Hacer trabajote de poca monta, generalmente sin entender mucho del tema, con poco rendimiento.

PICO (Valer un).-  Cuando vale lo que sea un montón de perras.

PICÓN.- Defecto físico de las personas en el befo. De varilla desigual. Si no está la hierba alta, se queda a media dieta, en el caso de los animales, que también lo padecen.

PIERDEOBRÁS.-  Persona que rinde menos de lo debido en el trabajo a jornal.

PIEZA.- Herramienta del rilador.

PIEZOMETRO.-  Aparato que mide las sagudidas.

PIJOTERO.-  Persona que se fija en cosas de poca importancia o detalles de poca monta, por dar por saco al personal. // Latoso y cansino, que si le vendes algo y se estropea, más te vale tirarte por la cuesta la risa rulando…

PILDORAS (Hacer).- Meterse el deo en la napia y hurgar a ver si sacas petróleo, pero lo único que sale es caca hecha bola, que tiras largo pa no verla siquiera.

PILÓN DE LA PLAZA.- Pilar de agua con cuatro caños, que tenemos en la Plaza del pueblo, lleno de barbos como el brazo y gordos, que es donde antaño se echaba a los novios que no se pagaban el piso, y además eran chulos, y a otros por cualquier cosa…. En sus tiempos bebían agua más de 50 pares de mulas y algún jaco que otro. En las fiestas de Septiembre, tocaban encima de él los músicos, sobre unos palos. Se reconstruyó hace poco, y el tío Alicate, le hizo echar cuerva por los caños en su inauguración.

PILRRARSE.-  Desear algo con mucha fuerza.

PILTRA.- Catre donde se solaza el personal, sea la hora que sea.

PILTRAFA (Estar hecho una).-  Estar hecho una autentica mierda, que no vales pa ná.

PIMPLARSE.-  Inflarse de algo.(De comer es lo más normal, hasta que medio revientas).Si es de beber, hasta que te enzurriagas.

PINDONGUEO (Estar de).-  Irse de marcha, de copeo, de fiesta, pero a deshora.

PINGANILLA.-  Trompiquilla poco aparatosa.

PINGOROTE.- Montón de piedras que se pone para señalar algo.

PINPÍN.- Bolerote de poca monta que suele estar siempre enmedio como los jueves.

PINRRELES.-  Pieses bastante olorosos, que cantan, güelen a queso, o similar.

PINTAERA.-  Marca que se le hacía al pan en el horno, a fin de que no se confundiera con el del vecino, al sacarlo cocido.

PINTAR.- Tener autoridad o mando en algún sitio. ¡Pintas menos que Caparrota en Murcia!, se le dice a algunos.

¡PIÑAS!.-  Interjecc. Voz de asombro, ante algo despampanante, o cuando te cascas un dedo con el martillo, por ejemplo.

PIOJAR.-  Conjunto de reses que deja llevar el amo al pastor  en su ganao a pastar en su cuartel, de balde.

PIPIOLO.-  Persona con poco conocimiento del tema a tratar, aunque aparente ser un águila. Ser un elemento de cuidado, puga o similar. // También es un inocentón, sin experiencia en el trabajo.

PIQUERA.-  Bujero por ande se meten los palomos al palomar. Se le aplica también a otros bujeros, como el que tienen las hembras en la encajaura.

PIRARSE.- Largarse sin que te vean de un lugar pa no trabajar, como escaquearse más o menos. ¡Ya se ha pirao el zamarro!

PIRINDOLA.- Con lo que mea el macho.

PIRULAR.- Funcionar un aparato. Si hablamos de CQs, es hablar cuando te toca, por el ladrillo.

PISCOLAVIS.-  Aperitivo o merendeta, que nos echamos para aguantar mientras viene cosa más recia y papeamos.

PISE.-  Juego popular de las hembras de por aquí.

PISO.- (Pagarse el…) Tributo de obligado pago por los tiarriches forasteros que se aparean en la villa, sopena de ir al pilón.

PISTO.-  Revuelto de tomate frito y presas de pollo o de gorrino. Para que rinda una cosa regular hay que comerse platos con colmo y mojar sopas de oreja mula.

PISTOLERAS.- Cachos de grasa que sobresalen en el culo de las hembras, cosa fea, porque parece que lleves un pistolón y no es más que grasuza y chicha.

PITAS (Dar).-  Cuando el perdizo en el puesto está que se espizca.

PITIMA.- Cuando estás hasta las patas enzurriagao, es que tienes una encima.

PITOTE.- Alboroto de personas o de autos, o de lo que sea, pero que no se puede barajar el asunto del follón que hay.

PIZARRíN.- Barra de carbón a modo de lapicero, que se usaba antaño para escribir, cada uno en su pizarra, que te ponía la mano negra como tizón.

PIZCAS PAJAS.-  Casi lo mismo.

PIZORRO.-  Peñasco gordo que sobresale en la tierra y que no tengo que explicar, porque hay muchos en Guarmena, y si te das un garbeo por allí, los ves y si quieres, los tientas.

PIZOTE.- Saliente puntiagudo en mesa o mueble de madera donde uno se da los higos y queda hecho una lástima.

PLAITA.-  Trabajo manual hecho con esparto, para hacer espuertas, serones y lo que se encuarte.

PLOMO.- Caja de la luz con pelillo a modo fusible, que pega unos chasquíos y se funde, quedándote a oscuras.

PLUMIFERO.-  Botarate o personajillo.

PODENCO.-  Comilón. Galgo que gusta de amagarse galguerías y otras yerbas  comestibles.

PODENQUEAR.-  Ejercer de podenco. No dejar ni brusco. Comprarse galguerías en las tiendas.

POLLITA.-  Dícesele a las ñacas, que ya casi son mujeres.

POLLO.-  Gargajo. Masa salivar que se expulsa y que no es comestible como los plumíferos.

POLVISCA.-  Polvareda que se lía con los airazos, que no te deja ni ver y te pone la casa hecha una mierda.

POPEAR.-  Alabar al prójimo más de lo necesario, sobre todo si quieres conseguir algo de él.

PORCHAO.- Garito cubierto.

PORPOTRO.-  Saliente o abultamiento que tienen las personas, de chicha, que es cosa fea.

PORREAR.-  Dale que te pego hasta que lo consigo. A base de porrear, apruebo en septiembre, por ejemplo.

PORRO.- Ultimo. El que llega en último lugar. Es lo contrario de “ser mano”.

PORRILLO (a).- Cuando hay cantidad gorda de algo y además lo queremos exagerar un poco. A mansalva, es casi lo mismo.

PORTÁS.-  Puerta grande del corral a la calle, que se suele atrancar con el tarugo, pa que no nos auñen la albarda, o lo que tengamos.

PORTILLÁ.-  Por donde sacas el agua de la cieca, si quieres regar los pimientos.

POSETE.- (Quedarse hecho…).-  Estado de alerta que suelen realizar  los  mineros  cuando  sienten  mindanguear  al personal. / /  Tronco donde uno parte las presas para echárselas al guisao.

POYETE.-  Algo alto, por ejemplo en la escalera, o en el terreno, lugar desde donde se divisa más de lo normal.

PRESA.- Trozo de carne o chicha que navega por los “guisaos” o similares y es atrapada por el personal para ser ingerida debidamente.

PUCHEROS.- (Hacer…) Llorisquear por ná.

PUERCO (Estar).- Sucio, marranón; con lamparones no del día.

PUGA.- Dícese de la persona, animal o cosa que es un “laña”. Mismamente se puede referir al elemento metálico que sirve para clavar cosas, existiendo varios calibres y medidas a saber:

a/ Pugas de colgar uvas

b/ Pugas meloneras.

c/ Pugas de media madera.

d/ Pugas de madera entera.

e/ Pugas cristaleras.

f/ Pugas una cosa que esté bien.

g/ Pugas regulares (una cosa regular).

PUJOS.-  Cagalera.

PULGUEROS.- Calzoncillos de antes. Eran de lienzo y hasta la rodilla y sobaco casi. Con unos de antes, haces cuarenta de ahora.

PULMONÍA.-  Opinión que se da sobre algo con poca aceptación de los presentes. ¡No digas pulmonías!

PUPA.- Herida visible.

 

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Q

QUEJICA.- El que se queja de to por vicio, y por tanto, no hay que hacerle caso al zamarro cansino.

QUESO (Olor a… ).- Toleadas intensas a pies o sobaco sin lavar, que te puedes caer mareao si se quita el calcetín el marranón. V.g.: Cuando los gorrinos se salieron de la choza, ellos solicos, al quitarse un calcetín uno que sabemos, y no tengo que mentarlo, que está feo.

QUIJÁ.-  Mandíbula. Si se te desencaja, te quedas a media dieta, porque no puedes trajelar.

QUIÑÓN.-  Trozo de terreno cultivable, no muy grande.

 

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R

RÁCANO (Ser un).-  El que se escabulle o escaquea del trabajo y le mete la zirompa a los demás.

RAIDO.-  Persona que contesta de forma tajante, aunque moleste al personal. V.g. : es un raído y esollao.

RAJAMANTAS.-  Persona de poco crédito ante los demás.

RALEA (Tener mala).-  Tener mala leche a montones.

RAMALAZO.- (Tener un…) Generalmente de maricón, pero puede ser de mala leche, o de zamarro, o de lo que sea, pero no bueno.

RANA (Salirnos).- Cuando creemos que una persona o un asunto nos va a salir de una forma, y nos sale de otra muy distinta, es que nos sale rana.

RANAL.-  Terreno húmedo, que en cuanto llueve, te metes hasta las corvas si entras en él. Si te metes con el auto, te llega el barro hasta el volante y no hay quien te saque.

RAPAR.- Trabajar y joderse.

RASO.- (Estar).-  No haber nublo alguno.

RAYAJO.-  Raya de  lápiz o boli, que estropea la hoja. Firma ilegible.

REBECA.- Dícese de la prenda de abrigo que utilizan las mujeres y no es otra cosa que una chaqueta.

REBORNEARSE.-  Darse la vuelta el bicharraco en el sillón o catre, sin poder barajarse, de arzollas que está hecho.

REBUZNAR.- Lo que hacen algunas personas borricotas, tanto es que si tuvieran rabo y cagaran cajoneros, serían como los mismísimos aleques.

RECALCÓN.-  Dolor que te da en el tobillo, por saltar bardal o similar, sin estar muy hecho al tema.

RECÁMARA.-  Va por dentro de la cubierta en el amoto o bicicleta.

RECETA.- La que te aplican los civiles cuando pasas desatinao con el auto, por algunos sitios, o cuando soplas y bosas el aparato porque vas enzurriagao. El remedio es no ir flechao, o ir atornajao en el asiento de atrás, según los casos.

RECOBECO.-  Rincón, entrante un poco escondido. Curvas que hace el camino con entrantes en el terreno.

RECOBERO.-  Persona que antaño compraba y vendía huevos de gallino por las casas.

RECÁMARA.- Va por dentro de la cubierta.

RECHINAR (No).- No decir ni pío, por si acaso.

RECONCOMIA.- Remordimiento de conciencia por acción u omisión de algo.

RECONOCIDO.- De buen tamaño, más bien grande.

RECORCA.- Revuelta. Curva de las de aquí.

RECORTÁ.- Si no se sabe, ver mocha.

RECORTARSE.- Anca Toñín, por ejemplo. (Corte de pelo )

RECHONCHA.-  Persona gorda y revolonda, con poca agilidad, que si sale rulando, llega hasta el río, por lo menos.

REDONDAMENTE.-  Afirmación rotunda que quieres reforzar. No se redondamente donde me habré dejao la garrota.

REFRIOR.-  Frescor en el ambiente, que te hace dar tiritones si no te echas el chambergo.

REFRESCO.-  Convite que se da a los amigos y familiares por algún motivo. Antes solo se daba por boda, pero ahora, a pocos ruegos, por lo que sea.

REGOMELLO.-  Remordimiento de conciencia que se tiene por alguna acción que se le ha hecho al prójimo y que nos da en qué pensar.

REGOSTO.-  Volver a hacer desaliño o repetir acción mala.

REGÜELDO.- Como si fuera un pedo, pero por la boca.  Es una guarrería, pero descansa la caballería.

REGUILLO.- Donde se escurre uno en invierno. Sinónimo de yelo.

REGUITAJO.-  Cantidad de terreno no muy grande, que nos queda por labrar en el día, o por segar, o por lo que sea. ¡Me quedó un reguitajo de ná!

REGULAR (Una cosa).-  Una cosa que esté bien. Lo que se le dará por el saco, al que encuentre los trastos de amolar….

REINAR.-  Acción del pensamiento en grado superlativo sobre algún tema que  te trae mártir. v.g.: No puedo dormir de tanto reinar en el viaje a Palmas.

REJO.- Tira de tierra que se pone en los juegos de saltar, para saber si se pisa o no.

RELEJE.- Lamparón, generalmente de color oscuro en la cara de las personas, que suele llevarse por ser un poco marranón.

REMO.-  Aplícasele al brazo de las personas (a cualquiera de ellos ). Ej. : Me duele el remo izquierdo.

RENCHIR.-  Amagarse lo que sea.

RENEGAR.-  Protestar, gruñir, por algo mal que hacen otros y que no nos gusta. Por ej. si el nene llega tarde un par de horas a cenar.

RENQUEAR.-  Cojitranquear las personas o animales, por defecto, golpe o enfermedad en los miembros inferiores. Es casi lo mismo que macear, y se nota a distancia.

RENTO.-  Lo que te ves negro casi siempre pa cobrar, como pago anual por arrendamiento de una finca. Puede ser en especie o en dólar.

RENUNCIO (Pillarte en un).- Cuando echas un gringolón y te pillan.

REONDE.-  Juego infantil de antaño, que se practicaba con bolas.

REPANTIGARSE.-  Dejarse caer encimones del tarimón, casi en forma horizontal, pero un poco menos. A pocos ruegos, silbas como los culebros.

REPASO (Pegarte un).- Cuando te ponen como un trapo, por algo no bueno que has hecho  y te pillan cara a cara y te lo reprochan. También puede ser pegarte un cherpón.

REPELUS.-  Escalofrío que te da de tentar algo.

REPILAR (Los güesos).- Arte que tienen algunas personas, navaja en mano de dejar los güesos como una patena, de tal manera que ni los canes hacen caso de ellos. v.g. Nares es de los mejores.

REPIZCO.-  Pellizco que te dan en los delgaos, o donde sea.

REPRETERA.-  Cuando hay un montón de gente, unos pegados a otros, que te pegan pisotones en  el juanete sin querer, o que no te puedes cholar aunque quieras.

REPULLO.-  Cuando te dan un susto gordo y haces un esparabán, eso es dar un repullo.

REQUILORIOS.- Impedimentos que nos privan de terminar pronto un trabajo o faena que queremos hacer rápido. Papeleos que tenemos que hacer en la administración para conseguir algo, a veces casi imposible.

RESCOLDERA.-  Malestar físico del molino, por trajelar en demasía.

RESOLLAR.-  Respirar con dificultad, por trabajo físico fuerte, por carrera o por enfermedad. Descansar un poco en el trabajo.

RESPENDO.- Esparabán que hace uno cuando lo asustan sin esperarlo. Es casi lo mismo que un repullo, pero menos.

RESPINGO.-  Lo mismo que respendo. Sobresalto.

RESTREGAR.- (Echarse a…) No dar golpe en el trabajo o en general, en algo que debe hacerse y por lo tanto, no se hace, por gandul o zamarro.

RESTRIBÁ (Dar una).-  Dar una vuelta para terminar un trabajo, para recoger algo, entre todos los presentes.

RESUCHE.- Monigote con mala leche, que siempre está en medio como los jueves.

RESUELLO.- Cuando respiras más fuerte de lo normal, por haberte pegado un azagón. Si ya es exagerao el resuello, pasa a ser bufío, como los que pegaba la gorrina rabota calle abajo, que roba los corazones….

RETACO.- Se le dice a las personas que son más anchas que largas, revolondas, que si se tira por la cuesta la risa, llega al río seguro.

RETENTAR.-  Volver a tener enfermedad que has tenido y que te curaste. Si no cascas a la segunda, es de casualidad.

RETESTINAO.- Cansino cual mosca borriquera.

RETORTIJÓN.- (De tripas).Cuando te casca, te cagas como un rayo.

RETOSTERO (Estar al).-  Tostarse el lomo en la lumbre o en la estufa.

RETOZÓN.-  Animal o persona con ganas de movimiento, por falta de trabajo, y le sobran energías. También estaba retozón el perro de Medardo, pero por otros motivos.

RETRATAR.-  Fotografiar. Recetar no melecina, los del saco o similar. Puede ser de color de prao, lila, etc.

RETRANCA (Quedarse en la).-  No meterse en el lío, temiendo que te aticen algún moquetazo.

RETRATARSE.- Pagar uno lo que debe a alguien, con lo cual descansa el que debe, pero muchísimo más el que cobra, tanto que se le ríen los güesos del gusto.

RETUSAR.- Recortar. Hacer algo más corto de lo que era. Dar menos cantidad o peso de lo que se debe. Por ej. retusar el pienso a los endebles… ó el rabo al gato…

REVOLONDO.-  De forma redondeada, sin picos ni esquinas.

REVOLTONES.-  Lo que queda de obra entre los palos en las casas viejas en el techo.

REVULICIO.-  Desorden de personas, animales o cosas en grado mayúsculo.

REZAOR.-  El que manifiesta su desagrado sobre algo, runruneando en voz baja. Suelen ser un poco tercuzos.

REZO (Echarte un).-  Más o menos que decirte cabrón o similar, con un corte de mangas.

RIÁ.-  Montón espectacular de vehículos en movimiento. v.g.: iba yo Castellana abajo y me pilló la riá.

RILAR.-  Funcionar algún maquinario. Meter la zirompa a las hembras. Aparearse.

RIMERA.-  Cuando a uno/a se le juntan muchos cacharros sin fregar, generalmente por perrería, a ese montón se le llama así. En general, cosas sin arreglar, en desorden.

RINGARSE.- Humillar rodilla en tierra por exceso de peso sobre el lomo, persona o animal. Es lo mismo que jingarse.

RINGORRANGO.-  Con mucho adorno, tanto que es casi apestoso.

RISION (Ser la).-  Cuando algo o alguien hace reírse a los demás a pierna suelta, ¡es la risión!.

RODEAR (Una esquina).-  Al doblar el esquinazo mísmamente.

ROLLIZO.-  Palo de grosor mediano, de 5 varas, que se utilizaba en las obras antiguamente mucho. // Estar rollizo/a, es estar  la persona, de buen ver físicamente, ni gordo ni flaco, macizo/a.

RONCHA.-  Hendidura que se le hace a algo blando, con navaja u otra herramienta, para señalar  o marcar algo.

RONCHAR.-  Comer, morder con los dientes.

RONDINES.- Antiguamente eran unos vigilantes que venían al pueblo controlando la siembra de tabaco, que estaba prohibida, pero todo el mundo tenía unos machoncetes (pa el gasto).

ROSAS.-  Como las palomitas de maíz, dicho aquí, que no somos tan finos.

ROYO.-  Riachuelo de poca monta, donde se lavaba en sus tiempos. (Arroyo).

RUAL.- Rodal. Si es de setas, ya procurarás de que no se entere nadie, por si te las bailan.

RUCIÁ.-  Cuando se echa sólido o líquido en pocas cantidades, pero extendido. Si es de flis, es pa que agüequen viguleros y otros.

RUCHAR.-  Ganarle las perras o lo que sea a jugador contrario y dejarlo en calzoncillos.

RULAJA.- Si es de salchichón, sirve para merendar.

RULAR.-  Funcionar algún aparato mecánico. Aplastar los gasones con el rulo. Antiguamente, era un juego que consistía en llevar un aro con un guía y se hacían carreras y competiciones de habilidad con él.

RUMBAR.-  Hacer mucho ruido el amoto o el auto, cuando lo arrancas.

RUMBAZO.- Olor fuerte que echan los macharros en vena o la carne que está fuera de traste.

RUMINIENTO.-  Enrobinado. Persona despreciable.

RUNDUN.- Se le dice por extensión al herbicida que echamos para cargarnos la yerba, ya sea en el corral o en el suelo de las olivas. Proviene de una marca reconocida, pero ha pasado como con el tutú.

RUNRUNEAR.- Cuando te saca loco el cansino de repetirte lo mismo, sobecientas veces en el mismo día, casi siempre por lo bajinis, que no entiendes casi lo que dice. Como los rezaores mismamente.

RUÑACO.-  Persona dura de codo en el suelte del dolar.

 

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S

SABANEO.-  Dar o recibir sobo o cherpón tremendo.

SABLEAR.- Pegarle un clave a uno en un establecimiento, del tipo que sea, pero donde más afición tienen es en los bares y pubes y esos sitios, que te dejan doblao.

SACUDIR.- (La pieza) Movimiento de vaiven, efectuado con cualquiera de las manos de la pieza. V.g.: Máximo, entre mear y sacudir la pieza, gastas medio jornal…(decía el ganga…).

SAGATO.- Lumbrarón enorme.

SAJAR.- (el macho). Marcha atrás del macho. V.g.: Saja atrás Juan Antonio que vas a echar la burra al royo…

SALSERO.- Persona que lo toquetea to sin importarle ná.

SALTABARDALES.-  Tuno, tuno, tuno……

SALVAJAMONES.- Persona non grata, que suele venir al pueblo a desvalijar ollas y orzas. Llega a coche vacío con unos cuantos almanaques y sale con él hasta los trenques. Hace poco gasto, solo compra cuatro alcayatas y tacos, sale poco de bares, (se está muy bien en las casas) y estamos pensando ponerle un impuesto especial y registrarles los autos a la salida pa que no se pasen un gramo.

SALLAS.-  Faldas de las hembras, o del cura, o de quién sea.

SAMUGO.-  Cabezorrón, que mete la cabeza por donde dice el monsú. Es tercuzo y animalón. Cuando habla, amaga la cabeza y runrunea.

SANSEACABÓ.-  Y que no se hable más, porque lo suele decir el masa, el que manda.

SANTOS.-  Figuras o fotos en las revistas o periódicos. ¡Tardo poco, solo veo los santos !.

SAPARRINDANGANO.- Sapo, pero muy gordo.

¡SAPE!-  Interj. Voz enérgica anterior o posterior a calzar o vestir al minino, con la cual desaparecen del lugar rápidamente, por la cuenta que les trae.

SAPO.- Persona con los ojos saltones, que da miedo verla, por si te escupe en la trompa.

SAQUE.- Juego de bolas de antaño, muy usado por los zaramingos en esas calles.

SARABUJEAR.-  Salsear en casa ajena o propia, sin buscar nada en particular.

SARGENTO.- Aunque parezca macho, es hembra. Es la que más manda en la casa, aunque no lleve galones. No explico más porque ya se sabe. Se le suele llamar tb “el poder”, ya me entendéis.

SARPULLÍO.-  Erupción en la piel, de habas o de pupas, que dá lástima ver a la persona.

SARRIETA.-  Recipiente a modo de espuerta alargada, de pleita, que se le ponía a las yuntas sin desuncir, a la hora del papeo. Se utiliza también para designar una cantidad grande de comida de las personas. ¡De esto, me como yo una sarrieta!.

SAZÓN.- Cuando hinca bien el arao en la tierra, ni mucho ni poco, una cosa regular.

SEGUIDOR.-  Badaje que va detrás del guindaleto.

SELLO.- Dícesele al mierdasco que suelta el animal pesado en sitio visible. Ya casi no me acuerdo de los que soltaban la Marcadó y otras en la Placeta del Correo.

SENTAO (El pan).-  Cuando pasan un par de días por el pan y se aplancha un poco.

SEQUERALES.-  Persona de pocas chichas, pero con pulmón y ohmios que pa qué.

SERETO.-  Pieza redonda de pleita, donde echan los cagarraches la pasta pa sacarle el aceite en la almazara. (Ya no se usa). // Lo que se les ponía a galeras y carros a la hora de encerrar la paja, encima del lateral.

SESERA.- Se le dice a la listura o tontuna de las personas. En los cabeza-perdiz, ya se sabe que poco puede haber…

SESTEAR.- Estar casi siempre en la horizontal. La que mejor sienta, es la borrega, pero cualquiera vale.

SETAZO.-  Castaña o llamará atizada a las personas en la mismísima cresta.

SIBA.-  Persona a la que no le falta detalle. Cada viaje sorprende al personal con algún apechusque nuevo.

SIETE.-  Cuando nos enganchamos el camisón en una puga, le hacemos uno. El roto tiene esa forma.

SILICIO.-  Sinsolaz por picacera o lo que sea.

SIMPLICIUS.-  Dícese a la persona con pocos deos de frente.

SÍNCOPE.-  Zacatute. Arrechús que le da a las personas.

SINSO.-  Cipotón, de pocas luces y poco nervio el tiarriche.

SOBAO.-  Está buenísimo con tate. Si lleva anises y huevo, pasa a ser el “rosco del pelitreo”.

SOBO.- Sabaneo.

SOBRE.-  Lira. Catre. Maquinario donde se solaza el personal horizontalmente.

SOFER.-  El que guía el auto, camión, correo, o lo que sea que lleve ruedas.

SOGUILLA.-  Trenza larga que se hacen las hembras en el pelo, aunque últimamente se la hacen algunos machos, y me da no se qué de verlos.

SOLÁ.-  Cuando viene un airazo y se cae la aceituna al suelo de la oliva, tiene una solá buena. Puede ser de otra fruta, pero jode menos.

SOLAJE.- Posos que deja el líquido en el vaso.

SOLANERA.-  Cuando no hay ni chispa de sombra.

SOLETÓN.-  Cuando no te puedes quitar el «mariano» de encima y te casca  en la cresta sin piedad.

SOLFEAR.- Darle paliza a alguien con las manos, como si estuvieras solfeando de verdad, pero sin música de por medio.

SOMANZA.- Generalmente de palos que te arrean.

SONIQUETE.- Runruneo que te pego todo el día y te saco trastornao perdío.

SONRUEDO.-  Hendiduras que hacen los tractores en los caminos y no te dejan ir después con el auto ni el amoto.

SOÑARRERA.-  Cuando no te haces vivo y sueñas con el catre, que estás dando mochuelás. En cuanto puedes te atiras y silbas como los culebros.

SONSACAR.-  Arreglartelas con artimañas para que te cuenten algo que no quieren contarte…

SOPIABAJO.-  En cuesta abajo de laero, sin ir a lo derecho, por si te la pegas.

SOPLAO.- Se le dice a la persona que por efecto del comercio o bebercio, que está inflao como un globo y si le pinchas en el buche, te puede pegar un crujío y ponerte hasta los ojos de mondongo.

SOPLAMOCOS.-  Guantá atizada con el moquero.

SOPONCIO.-  Arrechús que te da y que te quedas traspuesto, por noticia mala o por enfermedad.

SORCHE.- Suele ser monigote de poco peso y percha, que nos hace perrerías. Es una mál alicate.

SORDAS.-  Aplícasele a las chichas que no tienen estorbo y que son las primeras en caer, por tontucio que sea el personal.

 

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T

TABALÍ (a).- Circular a pie. ¡Nada de a cuatro dedos del suelo!.

TABANAZO.-  Setazo bueno que que dan con algo duro, como con un astil, por ejemplo.

TACATÁ.- Artilugio con ruedas ande metemos al ñaco pa que se mueva por la habitación sin darnos el pedo, él solico.

TAHONA.-  Horno de antes, donde se hacía el pan cada una, los sobaos y otras galguerías.

TALANCO.-  Con lo que se atrancan las portás. / / Util muy apreciado para perseguir gosos o personas con no muy buenas intenciones. V.g :  lo efarró talanco en mano.

TALQUÍN.-  Barro o cieno, que loda alguna cañería y no deja pasar el líquido.

TAMARÓN.-  Arma de defensa, que sirve para domar a los atunes y otras fieras menores.

TANDA.-  Orden en el riego de la güerta.

TANGALLO.-  Joven que ha crecido mucho en estatura y no suele hacerlo tanto en seso.

TÁNGANA.-  Palo tieso y derecho. (Como una tángana).

TANGANILLO.-  Palitroque  que se le coloca a los galgos en el pescuezo pa que no pillen los liebrascos, en tiempo de veda.

TAPABOCAS.-  Bufanda que te pones en invierno, pa no pillar un pasmazo.

TAPAVINOS.-  Gafas oscuras que se pone el personal, pa que no le vean el careto, después de un día recio en el asunto del mostagán.

TAPÓN.- Que mide medio metro, más ancho que largo, pero suele dar por saco, una cosa regular.

TARABASCO.- Planta. 

TARAMBANAS.-  Monigote de persona, de poco crédito, y que está un poco loco.

TARAMBAO.-  Chambao de poca seguridad.

TARASCÁ.-  Golpe que te dan con un leño o similar.

TARAZAÑÁ.-  Manotazo que te da un fierón o animalón, que si te pilla, te arranca el piazo.

TARJA.-  Palo que se utilizaba antiguamente para anotar los panes y otras cosa  que se llevaba uno de las tiendas y quedaba a deber. Se le hacían cotanas o ronchas con el navajón.

TARRAQUE.-  Dícese del garito, generalmente al aire libre y de forma provisional a fin de  resguardarse de lo que caiga.

TÁRTAGO (Meterte un).-  Colocarte o venderte algo que no vale, como bueno y después cuando te das cuenta, te cagas en su estampa jodía.

TARTAJA.-  El que se atranca al hablar, y cuanto más nervioso está más.

TARUGO.-  Con él, cierras las portás pa que no entren a mindanguear otros al corral. // Persona torpe, de pocas luces, que no entiende de ná, aunque lo mates.

TARUMBA (Salir…).-  Salir locuzo, quedarse atontao, por ruido o cansera que tienes cerca.. Suele ser de música, o de algún maquinario ruidoso.

TASA.-  Receta de cocina, especificando muy bien las cantidades a utilizar de cada producto, que se usa mucho para las galguerías.

TASADA.-  Trozo de lomo que se lleva de excursión y suele perderse.  V.g.: ¿ a quien se le ha caído esta tasada de lomo?.

TASAJO.- Trozo de carne alargado que se corta con la faca de la res, con intención de amagárselo, ya sea frito o asado en el sagato.

TASAO.-  Escaso, más bien falto de algo. Con una miaja más, es lo suyo. Talla menor de la que necesitamos.

TÁSTANA.-  Suciedad que va acumulándose en los tubos (huecos), y que cuando los traqueteamos, sale en forma de costra. Es muy común en el cañón de la estufa.

TATE.- Chocolate bien dulcecico. Si es del Cristo, mejor. Hay un dicho popular que dice: Tate y tortas nunca vienen justos. Cuando quieres equilibrar la cosa, ya te has pegao una cruja, que te sale por las orejas el tate…

TECLOSO.- El que no está de acuerdo con na el jodío. Nunca aciertas con el/ella. // Tb se le dice al enfermo poco grave, no de cascar, pero latosillo y debilucho.

TEJEMANEJE.-  Manejar bajo cuerda.

TEJO.- Juego popular de ñacos de antaño, en el cual se tira una pieza metálica para darle a otras en el suelo. Serafín era un águila haciendo tejos en la fragua, que hasta les ponía el nombre. Si vas ahora a un herrero a que te haga un tejo, te puede trompicar con poco.

TELELE.- Patatús que te da por enfermedad o simplemente por noticia mala que te dan, con el cual, tiemblas o pataleas, y si no te atienden, las diñas.

TELENDO (Estar).-  Estar ya sano, después de haber estado alicaído.

TELÓN.-  Grupo mafioso muy criticón de quien pasaba  por su territorio y fuera de él. Lleva unos años en baja forma.

TEMPLAR.- Darle azotes en el culo al nene, de cansino que se pone y del latazo que te da. Primero se avisa: ¡Nene, que te tiemplo! Si no hace caso, se actúa.

TENTAR.- Tocar con la mano.(Si te dejan).

TENTARSE (La ropa).-  Temer algo, por si te atizan un moquetazo en la trompa.

TENTENPIÉ.-  Piscolavis de poca monta, mientras llega lo recio. Alcagüetes, antes de las tajás, por ej.  

TERRINCHOSO.-  Rubiote y con pecas. Suele ser mal alicate.

TIARRICHE.- Aplícasele a la persona de poco crédito y que suele ser un botarate de poca monta.

TIENTO (Pegarle un).- A la redoma llena, si le pegas un buen tiento, le ves el culo. O al botijo, o a la botella de anís, o a lo que sea…

TÍNFANO.-  Quedarse helao de frío, que no articulas palabra ni movimiento.

TINO.- (Tener ).-  Puntería afinada en cualquier juego, o con cualquier arma.

TIÑOSO.-  Persona de aspecto endeble y enfermizo, que no nos queremos arrejuntar con él.

TIRAERA.-  Tapa especial, muy apreciada por los ñacos de antes.

TIRANA.-  Franja que separa un color del otro en el blanqueo del corral o de la casa. En sus tiempos se hacía de greda o de azulete.

TÍSICO.- Que está en los mismísimos güesos.

TITERE.-  Persona de poco valor, que está siempre en medio, dando por saco a los presentes.

TOLEADA.-  Emanación gaseosa captada de sopetón; las peores son las de madrano, o de yema cercana.

TOLE- TOLE.-  Paso ligero y corto de las personas, calle alante, casi siempre sin que te percates de que se va.

TOLIAGA.-  Con ellas secas, se chuscarraba el gorrino en la matanza.

TONGÁ.- Cada uno de los pisos que hacemos cuando guardamos las tortas de manteca o similares.

TONINO.-  De cuerpo recio y patejas cortas, como una bola.

TOPERA.- Humareto terrible en local cerrado. En la huronera, la tenemos casi a diario.

TOQUILLA.-  Como el chal, pero más corta.

TORÁ.- Asociación informal y sin estatutos de varones solteros ubicada en Villapalacios. Perdizos solteros que se juntan por esos campos.

TORCÍA.-  Elemento combustible del candil, que se hace con mecha retorcía, de donde sale la llama, cuando la emprendemos.

TÓRDIGA.-  Gasones gordos que salen al labrar. // En el gorrino, parte del mismo con mucha grasa, de la panza.

TORNAJO.-  Recipiente de madera, donde le echábamos el amasao al gorrino, hecho con un tronco de árbol.

TOSIJERA.-  Tos fuerte y perruna, que dura mucho tiempo y te deja hecho polvo.

TO TIESO.- Ir derecho, sin hacer arregates, sin torcer ni doblar esquina alguna.

TOPETAR.- Dar un golpe con el auto o amoto, en sitio duro y hacerle bullón al mismo. Algunos dicen que eso se arregla   ¡con  cuatro puñetazos! (sin taller).

TOTONERA (Calabaza).-  Eso le decía D. Fede a los que venían un poco flojos a clase. (Melón, Calabaza Totonera,….).

TOTOVÍA.-  Pájaro con moño que se ve por aquí y que algunos no dejan una en esas carreteras.

TRABA.- Cadena que le pones al badaje en manos o patas pa que no retoce o no se separe mucho de ande lo dejas, aunque si se enfollina, lo puedes encontrar  en Fernando Poo haciendo desaliños en un hortal.

TRABINO.-  Aplicásele al pez que pesca uno a ojete y que no puede barajar de gordo que es.

TRAGALDABAS.-  Persona que se amaga lo que le echen.

TRAJINERO.- Persona que siempre está inventando viajes o rollos macabeos.

TRANCA.-  Instrumento en forma de U con patas,  que sujeta el puchero en la lumbre pa que no se vuelque el potaje, que se puede usar como arma de defensa y si te la tiran a la mocha, te aporrean.

TRANCAZO.-  En general, golpe que te dan con algo duro, pero debe venir la cosa, de cuando uno le tiró a otro la tranca de la lumbre.

TRANSÍO.-  Cuando tienes sed terrible, que te tragas el botijo si te lo dejan.

TRAPAJÁ.-  Caída enorme sumamente aparatosa y generalmente sin graves consecuencias.

TRÁPALA (Ser un…).- Persona que  deja los trabajos a medio, con gran desorden, pero que arrolla por donde va.

TRAPISONDA.-  Trajín grande del personal, en la casa o en el trabajo.

TRAQUETEO.-  Movimiento fuerte hacia los lados cuando vas en el aleque o en la galera, que llegas hecho polvo.

TRASCACHARSE.-  Esconderse de alguien que no quieres que te vea.

TRASCAMUNDEAR.-  Cambiar de sitio las cosas, sin orden, y luego no las encuentras, como es normal.

TRASCORDAO.- (Estar..) Tener el pensamiento fuera de control.

TRASLUZÓN (De).-  Cuando algo en movimiento pasa a mucha velocidad y no lo ves bien.

TRASPELLAO (Estar…).- Que no has probao bocao y estás muerto de hambre, que te pega cada batío el píloro, que roba los corazones.

TRASPONER.-  Perderse de vista. Lo que hizo el sol por el charco la Cimbarra cuando puso boca sapo….

TRASTEAR.-  Decir algo, pero con pocos detalles, o que no los sabes, o que no quieres decirlos.

TRASTILLAJE.-  Persona de poco peso y valor, pero que da por saco en cantidad.

TRASTORNO.-  Problema que me crea en el funcionamiento normal.

TREMOLINA.-  Alboroto que se lía, con palos y moquetazos, que si estás cerca, pillas algo.

TREMONTORIO.- Montón de basura o de cosas de poco valor que no estorban donde están y que hay que cambiarlo y que le estorbe a otro.

TRESNAL.-  Animalón, fierón, borricazo, sin acepillar.

TRIQUIÑUELAS.- Lo mismo que botarate, pero más.

TROCHA.-  Huella que deja persona o animal y por ella se le sigue el rastro.

TROCHIMOCHI (A).-  En cantidad grande, que sobre, más bien que falte…  De chuletas, por ejemplo… (No es cosa de derrochas).

TROLERO.-  El que suelta muchas gríngolas y lo tiene por costumbre, que no es cosa de una suelta.

TROMPA.-  Morro. Lugar donde se reciben los moquetazos.

TROMPETAS (Ser un…).- Botarate. Alicruje. El que promete cosas que luego no da el jodío.

TROMPICAR.-  Apiolar. Hacer los cabos.

TROMPIQUILLA.- Voltereta en el suelo.

TRONCHARSE.- Reírse a lo grande, que si te escuidas, te meas a la pata abajo.

TRONERO.-  Bujero.

TRONGUILI (Pillarle el).- Descubrir con gran alegría el modo de funcionar un aparato, o de hacer alguna cosa, con más facilidad. Si no le pillas el trónguili al auto, lo puedes arruñar o hacerle bullón al encerrarlo en la cochera.

TROPEL.-  Ruido de animales en movimiento, pero no muy grande.

TROPELLIZA.-  Gran ruido de animales o personas en movimiento, que si no te quitas, te arrollan.

TROTERO.- Que no paras en tu casa, estás siempre de balagueo o de ruteo, ¡vamos que hay que ponerte un gangarro, si te queremos localizar!.

¡TUBA!.- Interj. Voz usada para ahuyentar a los gosos del lugar. Si al mismo tiempo se les calza o viste, es mano santo…

TUETANO.- Lo que va dentro del güeso.

TUFO.- Melenilla que te tapa la frente.// Flequillo.// Toleada de olor fuerte y molesto, que te da al entrar en un sitio.

TUGURIO.-  Sinónimo de huronera, pero más oscuro.

TUNA.- Fulana. Aplícasele a la hembra que le va el asunto del tunanteo, pero en cantidad.

TUNDA.-  Palizón que te sueltan.

TUNO…TUNO.-  De gran afición a los chiribas.

TUNANTE.- Tuno. El que no vive pensando en el chiribí.

TUPÉ.-  Flequillo, más bien corto.

TURBIÓN.-  Avalancha de personas, animales o cosas con peligro de los presentes.

TURCA.- Camastro estrecho y plegable que se pone en las casas cuando falta sitio, pero que sirve perfectamente para echar una cabezá, o la borrega, por ejemplo.

TURNIO.-  Moleao. Mermado de facultades físicas, por efecto del mostagán.

TURULATO.-  Salir trastornao por algo.

TUTE.- Hinchazón, azagón que te metes a trabajar y que quedas hecho una caca, pero que rinde un montón. ¡Me pegué un tute el Domingo, pero acabé la obra!.

TUTÚ.-  Detergente universal de tiempos ha, que se sigue vendiendo con otras marcas en la actualidad, que sustituyó al jabón que se usaba en los royos.

 

 

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U

¡URRE!.-  Voz enérgica, que se usa para ahuyentar animales o personas molestas, acompañado de un movimiento de manos, indicando por donde tienes que salir cortando y aprisa.

UMBRÍA.-  Terreno donde apenas da el sol y que en invierno suele tener mucha humedad y no se derrite el yelo.

UNTAR.-  Meterle en el bolsillo un billete a alguien, pa que te resueva el “poblema”. Es mano santo.

UVI (Estar en la ).- Se le dice al cubil donde echamos un montón de horas en el catre, aunque no estemos malos. Puede ser tb que nos estemos recuperando del juagarzo que pillamos, de trapajá, o de lo que sea, pero siempre en estado horizontal.

 

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V

VAGA.-  Hondilón del terreno, que no te deja ver a distancia, ni te ven a ti tampoco, cuando vas de marrón.

VANICA.-  Ovillote de hilo, que se utiliza para remendar sietes y similares y se acaba de momento.

VARAJÓN.- Vara de madera, usado según la época, a saber: Avarear aceituna, colgar los chorizos, etc.

VARILLAS.-  Parte de la cara y pescuezo, donde te atizan las llamarás un poco bajeras.   (Desde el moflete hasta la nuez).

VEDORES.- Conjunto de tres personas generalmente, que son los jueces en el concurso de corte de San Isidro, que se celebra todos los años ese día de fiesta, y que consiste en hacer el surco lo más derecho posible y en dirección a una seña que se fija en el horizonte.

VELAS.-  Cuanto más verdes y más cuelgan, son de mejor calidad. Si sorbes fuerte son de mucho alimento.

VELILLAS.-  Fósforos para encender el soque, ó el cigarro.

VELOTO.-  Tontorrón, apalominao, ¡que no te enteras de la película, cuando estás así !.

VENCEJO.-  Cuerda fina de esparto, para atar lo que se encuarte.

VENDO.-  Herramienta de limpieza, compuesto por palo y trapo, que solo sirve para cambiar el polvo de un sitio a otro, y que funciona con la fuerza que le des (sin pilas, ni luz ).

VERBAJO.- Se le dice a la juma que sirve para dar unos cuantos palos.

VERRIONDO.- Ponerse un poco o bastante caliente el macho, de tener cerca la hembra. Si es el aleque, rebuzna una cosa regular.

VESTIR.-  Batir el tamo a can o chat, generalmente correa en mano.

VIERCO (Tomar).-  Pasar de largo, temiendo que te aticen, dando un rodeo.

VIGARDA.-  Hembra de poca reputación o que tiene muy mala leche. ¡Menuda vigarda está hecha la nena!.

VIGULERO.-  Mosquito de gran tamaño y silvido molesto muy común por estas tierras, que no te deja pegar ojo por las noches y amaneces con habas varias. (Bu, bu, bu,… toing).

¡VIRA…VIRA!.-  Voz para atraer a la cabra que quieres encerrar y no te deja.

VIRUTAS.- Se le dice al que trabaja la madera, aunque sea más malo que la taba y le ronche a la puerta dos dedos de clareo.

VISO.-  Prenda interior femenina, que se lleva debajo de las sayas, y que cuando asoma, está cosa fea.

VITANGO (Estar de).- Estar fuera de casa, pero sin trabajar, de balagueo o de tunanteo.

VITANGUERO.-  Balaguero. Que no está quieto un momento. Que nunca lo encuentras cuando lo buscas en su casa.

VOCERAS.- Se le dice al que tiene buen galillo y no necesita amplificador pa que se le sienta bien en público.

 

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Z

ZACATEAR.- Zarandear. Mover un líquido para revolverle algo.

ZACATUTE.- Arrechús de las personas.

ZAFA.-  Palangana donde uno se lava las manos, cara, pies o lo que sea.

ZAINO.-  Cabezón. Monsú. Adobe, que no da el brazo a torcer el zamarro, aunque vea las cosas.

ZAMAGOSO.-  De aspecto pastoso y espeso. Si te caes encima, quedas como diciomo verdadero.

ZAMARRA.-  Chaqueta de piel que usan los pastores. Por extensión, se le dice a cualquier prenda de abrigo recia y basta.

ZAMARRO.-  Dícese de la persona con poca iniciativa y competencia en su trabajo. O al que te ha hecho alguna faena y lo insultas así.

ZÁMBIGA (Mano o pata).- Mano o pié inútil o por lo menos casi, que no funciona correctamente, para distinguirla de la buena.

ZAMBRA.-  Bulla, ruido grande de gente.

ZAMIO.-  Bastante moruza y cabezón.

ZAMPUCAR.-  Zambullir en el agua.

ZANAHORIO.-  Persona torpe y ruda.

ZANCAJO.- Roto que se lleva en las medias o calcetines y por tanto se deja ver la chicha del anca de la persona a través de él. Suele ser redondo, porque si no es un siete.

ZANCALÁ.-  Paso más largo de lo normal, por prisa o por lo que sea.

ZANCOCHAR.- Arreglar y limpiar la verdura, con motivo de papeársela al gusto del consumidor.

ZANGALITRÓN.-  Zángano joven, que se ha hecho más alto que un pino, en cuatro días, y que suele ser más tonto que un gorrino.

ZÁNGANO.-  Muchacho de mediana edad, con ganas de juerga y que trabaja poco, que vive del cuento, si le dejan.

ZANGUANGO.-  Joven perezoso y gandulón, que no hace lo que debe.

ZAQUE.-  Usase para denominar el molino y sus aledaños. (El grano mismamente, que llega desde por debajo del gaznate, hasta la mismísima encajaura). Aparte, recipiente hecho con una piel de animal, que los pastores llevan para beber agua, o vino, según se encuarte.

ZARAGATA.- Algarada de palos que se lía por cualquier motivo, y que hay que salir de allí por si pillas chispas.

ZARAMINGO.- Mocico con ganas de rilar.

ZARANDA.-  Maquinario que se usaba hasta hace poco, a fin de quitarle las hojas y la marranería a la aceituna, en desuso desde que llegaron los maquinarios nuevos a la cooperativa.

ZARANDÁN.- Movimiento violento efectuado por una persona a otra sin especificar los motivos, cogiéndola por los delgaos, o por la pechera.

ZARIEGO.-  En mal estado. Esfaratao o casi.

ZARRAPASTOSO.-  De aspecto pegajoso, que si lo tocas lo que sea, te enfloscas.

ZARZANEAR.-  Meter la mano en cualquier sitio con ánimo de «na», muy propio de los salseros. Si te ponen el cepo, caes a las primeras de cambio.

ZIRIGONZAS.-  Movimientos extraños, generalmente con los vehículos. Si haces muchas, puedes ponerte el auto o el amoto de sombrero.

ZIROMPA.-  Pieza. Aparato del rilador.

ZOCOTAZO.-  Manotazo de poca intensidad dado en el cocote de las personas. Si no hace caso el nene se le puede adjudicar una llamará.

ZOCOTÓN.-  Cosa basta y gruesa, sin arreglar. // Trozo grande que no te cabe en la boca de algo comestible, de gordo que es.

ZOPENCO.-  Persona gorda, que no puede barajar su cuerpo   . Arzollas y además mala leche.

ZOQUETA (Barbilla).-  De barbilla saliente, picona.

ZOQUETA.-  Instrumento de madera que se coloca el segador en la mano, atado a la muñeca. Ya no se lleva.

ZORRERA.-  Topera. Humareto terrible en sitio cerrado, que no te deja ni ver, ni respirar.

ZORROMOSTRO.-  Bulto grande que le sale a las personas y que es feo cosa mala.

ZORRUNO.-  Se le dice al día que está muy cubierto y que hay poca luz, que se ve poco a buenas horas.

ZORULLO.- Excedente corporal a modo de chorizo, pero de mierda.

ZOTE.-  Persona de poco seso, que no entiende las cosas que le explicamos.

ZUMBARREAR.-  Tirar algo al pijo, sin miedo de que se rompa, con mala leche y largo de nuestra vista.

ZURCACHEAR.-  Zarzanear, generalmente donde uno no debe.

ZURO (Meterte un…).- Trabajo que realizan los infelices con otras personas.

ZURO.-  Cuando le quitas los chochos al panizo y ya no te queda ná, entonces tienes el zuro.

ZURRIBULLES.-  Monigote inquieto y nervioso de persona, que no para en ningún sitio, salsero, monitraque.

ZURRUZAINA.-  Gran cantidad de agua que te cae encima y que te pone como una sopa, si no llevas el chambergo. // Si es de palos, palizón que te sueltan entre varios.

 

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EXPRESIONES

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– Marearse con el olor de la cera: No ir a Misa por si acaso es verdad y te tienen que llevar al galeno, del soponcio que pillas.

– Hacer guiños los Santos: lo mismo. Es decir, que los miras y te crees que el guiño que están haciendo es a ti y no al vecino de banco. Por si acaso, te abres de allí.

– Hombres y sogas , que la llueca está en el pozo: Trabajo de poca monta y nos cachondeamos así del que pide ayuda, por lelo o cagueto que es.

– Ir hasta el culo: No poderse lamer del chispazo que llevas.

– Saltarse la hiel: Envidia jodía que tengo de algo. Si es con una preñá, es un antojo lo que tiene la nena.

– Batir el tamo: Atizarle fuerte a quien sea, con estaca o similar.

– Batir el cobre: lo mismo pero metal en mano.

– Salir a uña caballo: Irse de un sitio rápidamente por si las moscas, o simplemente porque tienes pujos, o porque te da la gana.

– Sopa de oreja mula: Una cosa regular la sopa , como la palma la mano, que con un par de ellas, dejas la sartén como una patena.

– Chasco fuera: Desagrado por algo. Si lo dices de mala leche y miras fijamente al prójimo, ¡mal asunto!.

– Abrir uñas: Ponerse a trabajar rápidamente, que el tiempo apremia. Salir de marcha rápidamente.

– Hacer unas cosas: Echarse una siesta que pa qué, que sales con unos ojazos que te deslumbra una belilla.

– Deja mear al macho, que sabe donde mea: Déjame tranquilo, que yo se lo que me hago, que de esto soy un águila.

– Darle a uno los pericos rabotes: Castigo que consiste en echer barro y agua en la encajaura, poniéndolo patas arriba, de forma que no se pierde ni gotazo, y ponerlo como diciomo verdadero.

– Cuanto antes es tarde: Ya mismo, sin esperar.Lo que hay que hacer hoy, no lo dejes pa mañana.

– Echarse cargos: Obligaciones con poco rendimiento, pero que te trastornan el funcionamiento.

– Enseñar los dientes: Asustar un poco al personal. Más bien que los dientes, es la cara de mala leche que pones.

– Doblar las perchas: Cascar las personas. Supongo que será porque ya no tienes que usar el abrigo. (Ni nada).

– Echarse a restregar: Ser un zamarro y no dar golpe, el que antes era trabajador.

– Echar al can un bocao pan: Tirarle un peñón a ver si lo espantas, pero sin darle, que eso está feo. Los canes listos entienden la maniobra, y los pajuatos de capital, no se inmutan.

– Estar el día legañoso: Nublizo y zorruno el día. No dan ganas de emprender faena.

– No estar uno muy católico: Estar sin arreglar o alicaído el personal.

– Ser peor que una pupa mala: lo que pilla se lo embute. Tragaldabas, y además suele estar como un fideo.

– Hacer el pas : Imitar a alguien, sobre todo que no le gusta, y si te ve, échate a correr por si acaso.

 

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COSAS  Y CASOS DE MI PUEBLO

 

Con esta sección, os quiero contar algunas cosas que ocurren y son en todos y cada uno de nuestros pueblos, que nunca se terminaría de contar, porque es la vida misma. Cada uno en su pueblo, que cuente las suyas, yo me encargo de contar las de Villapalacios, algunas con nombres y apellidos, unas vividas por mí,(que no soy un pollo y tengo taitantos del ala), y otras me las han contado, dando mi agradecimiento especial a mi chache José Antonio, que me ha contado unas pocas, y a Pedro Resta (el que perdió la chaqueta), que es una enciclopedia viviente, con pelos y señales, a sus ochenta y tantos años.                                                                   Gracias a todos.

 

 

LOS INCENDIOS EN EL PUEBLO.-

            No nos podemos casi imaginar ahora, el trastorno y el movimiento de gentes que causaban los incendios que se producían en el pueblo o sus alrededores. Al no haber bomberos, pues los más cercanos estaban en Albacete, había que ingeniárselas bien, ya que la red de aguas era escasa y con poca presión, no apta para apagar un fuego. Aún ahora, no tenemos medios apenas para apagar un incendio si ocurriese y nos tocará lamentarnos si se produjera.

            El sistema que se seguía, era formar cadenas de gente, llenando cubos de agua en los pilones, pasándolos de uno a otro, en las que participaba casi todo el pueblo, incluyendo si era necesario hasta mujeres y niños, y llevándolos hasta el fuego. Siempre se hacía desde el pilón más cercano, de los cuatro que había (falta el de la placeta del correo).

            Se producían muchos incendios en casas, ya que los tejados eran casi todos de cañizo y palos, y se usaban mucho las chimeneas y braseros. Al toque de campanas, indicando fuego, se concentraba la gente del pueblo, llevando sus cubos cada uno, además de los que proporcionaban algunas tiendas, sacando los nuevos que tenían para vender, formando las cadenas descritas, hasta que se apagaba el fuego. Si era cerca del río, el agua se sacaba de algún chabanco cercano. Al terminar el fuego, se colocaban los cien o más cubos de cada cadena y cada uno recogía el suyo, habiendo como no, los listos de turno que se llevaban uno mejor que el que habían traído, sobre todo de los de zinc reforzados, y alguno que no había traído, se apoderaba de uno en río revuelto.

            Los fuegos más famosos que se recuerdan cercanos fueron los del Cine viejo y de Chicharro y de la tahona, en el cual se quemaron hasta los tableros del pan, en el pueblo, y el de las eras de abajo, por la era de Sise, que arrasó varias cinas de mies que había preparadas para trillar, sobre el 1958, en el cual se llegó a cortar la carretera 322 desde el Pilar del Capi hasta las eras, y aunque tenía poco tráfico, no se quejaron los conductores, e incluso se bajaron y ayudaron algunos, al ver la magnitud del desastre.

 

 

LAS FRAGUAS.-

 

            Aunque los talleres de herrería siguen funcionando, las fraguas tenían un intenso ajetreo, tanto en las trasnochadas como en las madrugadas. Los muleros cuando venían de labrar, tenían que abuzar las rejas, las dejaban en las fraguas al anochecer y entonces comenzaba el trabajo para tenerlas a punto esa noche o a la mañana siguiente y a golpe de martillo se dejaban como nuevas.

            Las que funcionaban eran las de Ignacio y Serafín Medina, Felipe Hinarejos, y tenían también los Toribios.

            Los primeros arados eran de madera, duraban muy poco, ya que se rompían o no entraban en la tierra. Los dentales había que meterlos en salegón o pizorra para que se rasparan y afinaran y pudieran usarse en los demás sitios, en los cuales se rompían con facilidad.

            Teniendo en cuenta que había más de cien pares de mulas, contando los cortijos, no se podían descuidar en época de labranza, las dos fraguas que había. Incluso durante el día les traían rejas los cortijeros, metidas en unos portarejas que se hacían para eso, o los que tenían varios juegos para ir cambiando, a fin de no perder tiempo.

            En las épocas que no se labraba, ya se dedicaban a hacer rejas para las ventanas, y los demás arreglos que en época de simienza no podían, a arreglar carros y galeras, e incluso a hacernos tejos a los ñacos para nuestros juegos.

            Primero todo se hacía a mano, con el macho dándole fuerte, una vez calentado en el fuego, y más tarde, llegaron los martillos, que hacían un ruido escandaloso, pero eran más  cómodos de trabajar. 

 

LA SIEGA.-

            Es uno de los trabajos más duros que ha desaparecido en la agricultura, gracias a Dios, con la aparición de las segadoras y cosechadoras.. Hasta hace bien poco, toda la faena de recogida del grano, que empieza por la siega, había que hacerlo a mano. Largas jornadas de cuadrillas que empezaban apenas con las primeras luces y que duraban hasta la noche y que incluso se continuaba de noche cuando había luna, para adelantar o porque se segaba a destajo. Las hoces de la Solana y de Bienservida, que eran las mejores, era la única herramienta usada, de sol a sol.

            La siega duraba unos cuarenta días, en los cuales grupos de segadores, a razón de media fanega por cada uno, aunque lo normal era cuatro celemines, daban cuenta de todas las siembras que había en la zona. Algunos del pueblo, incluso se iban a Albacete y  a los llanos de la Mancha a buscar faena. Unos a jornal y otros a destajo, incluso durmiendo en el tajo, para ganar tiempo y más cómodo por no tener que volver andando lejos, tapados con sus sombreros de ala ancha y con un pañuelo protegiendo el cuello del sol, iban apilando la mies, que más tarde se encargaban de atar y hacer haces para llevarla a la era en las mulas o en los carros.

            Con las primeras vueltas, unas migas con agua, no siempre fresca, era la gasolina para aguantar hasta la comida, que no siempre podía ser a la sombra, y a seguir cortando, hasta casi la noche, si es que no se continuaba con la luna.

            Los mejores eran Maura, Juan Tomás, Amador, Leonardo, Genarete, Melitón, Felipe el Herrero, Los Floretes, Ángel de Moroco, y otros más.

 

PROFESIONES EN DESUSO.-

            Hay algunas profesiones que se van perdiendo, porque ya no se necesitan.

Albardero: Era el encargado de hacer las albardas y arreos necesarios para las mulas. El nene Traqueteo hacía más de cien albardas al año, aunque él solo no abastecía y enseño a bastante gente, entre otros a Manolo el Albardero. Otros albarderos recientes eran Eustaquio y Ramón Losa. Las albardas se hacían con lienzo fuerte o lona y paja de centeno por dentro. Se buscaba las cañas más largas de los haces de centeno que se traían a las eras, se sacaban manojos y se sacudían para quitarle el grano, para que los ratones no rompieran las lonas o lienzo. Esta paja que es más larga y más hueca, las metían dentro con unas barras de hierro, y la repartían, para que quedase más o menos igual por todo.

Talabartero: Hacía correajes para uncir las mulas y aparejos para los carros y galeras.

Mataores de gorrinos: Encargados en la época de la matanza de ir por las casas y matar los gorrinos bien temprano, y después arreglarlo y colgarlo para que se helara. Se les sacaba en las casas queso y vino, ya que no querían probar la carne, de la que estaban hartos de comer casi todos los días. Se mataban hasta tres o cuatro por casa, lo que hace más de mil gorrinos, porque había algunas casas que no podían permitirse comprar o criar el gorrino.

            Ultimamente era el más famoso mataor Venancio.

 

 

EL AVIÓN DE MARCOS EL ZAPATERO.-

            Es muy conocido el intento de volar en todas partes. En nuestro pueblo, le tocó probar a Marcos el zapatero, que se construyó unas alas y el cuerpo de un avión para el intento, y buscando sitio adecuado para probarlo, no encontró otro mejor que los precipicios de la Piedra las Abejas, que hay un desnivel de más de trescientos metros.

            Se subió todos los trastos arriba, y una vez preparado, se deslizó al vacío, con tan mala suerte que aquello no funcionó y cayó a un olivar que hay debajo de la piedra, con tan buena suerte, que no se mató, porque da miedo ver aquello.

 

EL REFRESCO DE LAS BODAS.-

            Antiguamente, la invitación que se daba a los familiares y amigos que acudían a las bodas, era churros y chocolate. La familia de los novios, conseguía como fuera, chocolate, que no era fácil por no haber existencias algunas veces en el pueblo y tenerse que desplazar a Albacete u otros sitios a buscarlo. En el año 1947, Pedro Resta, se desplazó a Albacete y con influencias de amigos consiguió el necesario para su boda. En algunas bodas, además se daban a los invitados unas soletillas para mojar en el tate, pero eso era un extraordinario, y no en todas. Los invitados se pegaban unas crujas de churros, que últimamente los hacía la Dionisia de Augusto, y algunos se comían diez porras bien gordas, de manera que se quedaban apañaos hasta los dos o tres días, sin tener que comer.

            Después se pasó a los aperitivos y bocadillos. A cada invitado, que siempre se colocaban en mesas en las propias casas de los novios o de sus padres, se le ponían unos aperitivos hechos en casa, patatas fritas, carne en salsa o cosas parecidas y la estrella del banquete eran los bocadillos, que se hacían de fiambres surtidos o de jamón y a cada uno le podían tocar dos o más, y a los ñacos, se les tiraba unas cuantas bolsas de caramelos, que se mataban por ellos.

            Ya después se pasó a hacer los banquetes o “refrescos” en salones que se fueron preparando en los bares, en el salón parroquial, o incluso en otros pueblos, muy parecido a lo que se lleva hoy en día.

 

LA ERMITA DE SAN CRISTOBAL Y LA ROMERÍA

            La ermita de San Cristóbal, estaba en ruinas, ya que poco a poco se había ido hundiendo y se había abandonado. Hace muchos años, siendo alcalde Sise, sobre 1950,  se decidió restaurar y se requirió la ayuda de todo el pueblo para la restauración. Cada uno ayudaba con lo que tenía, con los burros, mulas, carros, etc. y el que no tenía nada echaba jornales para ayudar. Los materiales se llevaron en carros y galeras, y con yuntas se subió el yeso y las piedras que hicieron falta.

            En unos primeros años, se subía el Santo a hombros desde el pueblo, se iban cambiando los hombres sobre todo en las andas, y la gente iba en burros, caballos y andando, extendiéndose por todos los olivares cercanos, haciendo sombras con mantones de aceituna. Se montaban varios bares para servicio de la gente. Algunos años han caído tormentas y se armaba un barrizal que daba miedo.

            Desde hace unos diez años, se montan casetas metálicas o con palos, en la explanada de la fuente, y se va gente el Viernes a cenar allí a ir montándolo todo, porque se ha adelantado al Sábado la fiesta para favorecer la vuelta a sus pueblos y ciudades en buenas condiciones físicas, después del ajetreado día de comercio y bebercio.

            Estos últimos años, es normal y corriente el recoger a algunos ocupantes de autos con una espuerta y eszaleaos, debido a que a la cuesta abajo corren más de lo debido y de los dos caminos que ven, cogen el que no es, arrollando lo que pillan a su paso.

 

INOCENTADAS CÉLEBRES.-

De siempre se han hecho inocentadas el 28 de Diciembre, día del santo patrón de las mismas, pero hay algunas que merecen contarlas.

Una más antigua, es cuando el carpintero Señicas vendía ataúdes, y tenía atascado sin poder vender uno carísimo y que le iba a proporcionar unos buenos beneficios. Amigos suyos, conocedores del tema, lo llamaron por teléfono diciendo que había muerto en Bienservida una persona muy rica, y que los ataúdes que tenían no eran dignos de tal persona. Se puso nervioso y contento, ofreciéndoles su joya de ataúd, a lo cual accedieron, con la condición de que estuviese impecable de brillo y limpieza. Estuvo toda la mañana y la tarde sacándole brillo con un paño y ceras, lo envolvió con mantas y lo preparó para mandarlo en el correo especial que era el medio de transporte. Le avisó a sus amigos para que le ayudaran a llevarlo a la placeta del correo, cosa que hicieron, e incluso cuando llegó el autobús a subirlo a la baca no sin grandes esfuerzos. Cuando ya estaba arriba, le preguntaron por el día de mes que era, cuando al rato cayó en la inocentada, y si no se van de allí los mata a palos.

Una más moderna es la de los inspectores triquinosos de Reolid. Una chica del pueblo y un amigo catalán que venía mucho al pueblo, se vistieron de lujo, y con grandes carteras, se dirigieron a Reolid, buscando al alcalde pedáneo, al cual le presentaron una “documentación”, haciéndole saber que había sido detectada por la zona una epidemia de triquinosis, por lo cual se debían analizar todos los productos de las matanzas caseras de ese año. Convinieron con él en echar un bando por los altavoces, haciéndoselo saber a todos los vecinos, y montando la oficina de recepción de materiales en un conocido bar. Uno a uno, fueron pasando todos los vecinos trayendo una pieza de la matanza, chorizos, morcillas, lomo, costillas, etc., los cuales se encargaban de meter en bolsas que numeraban y registraban en los libros oficiales que llevaban a tal efecto, ataviados con batas blancas oficiales con su placa y sello sanitario, y sin tocar nada con las manos, usando guantes de un solo uso, debido al peligro que podía entrañar la manipulación. A cada vecino se le solicitaron veinte datos o más, así como información del menú que habían tenido los madranos, antes de su muerte, quedando pendientes de avisarles inmediatamente, si había algo positivo.

Cuando ya tenían llenos de todo sus envases, se presentaron dos o tres personas, que en voz baja les dijeron que habían hecho la matanza pirata sin avisar al veterinario, a los cuales se les solicitó como castigo, el que trajeran una pieza de cada, en total seis o siete cada uno, y por buenas composturas, se callarían sin dar cuenta a Sanidad, pero advirtiéndoles que no hicieran eso nunca más, de lo cual salieron muy contentos.

A continuación se marcharon a juntarse con sus amigos, que los esperaban ansiosos para hacer una buena merienda, no dejando rastro de quien eran ni de donde venían, porque podía ser peligroso para su físico cuando se enteraran del asunto. No se supo nada hasta dentro de unos días que ya se habían marchado a Barcelona el señor Juan y la señora Constanza, inspectores triquinosos por un día.

 

LAS LUMINARIAS EN EL PUEBLO.-

Es costumbre desde hace mucho tiempo, la noche anterior a la fiesta onomástica, el echar luminarias a los santos, para pedir su amparo y protección, ante las adversidades o enfermedades.

            Se juntaban los vecinos por barrios, y en sitios que no había peligro de incendio, se encendían grandes hogueras, quemando cosas y trastos que se habían ido guardando durante todo el año en los camaretos y corrales, de manera que aquello duraba mucho tiempo ardiendo.

            Esto era motivo de fiesta entre los vecinos, sacándose de las casas roscos, aguardiente, cuerva y torraos, etc. y en algunas incluso se asaban patatas en las abundantes ascuas que quedaban, las cuales se comían entre todos.

            Las luminarias más importantes eran:

          A San Antón, el 16 de Enero (Patrón de los animales).

          A San Sebastián, el 19 de Enero (Patrón de la Iglesia).

          A la Candelaria, el 1 de Febrero

          A San Blas, el 3 de Febrero

          Al Santo Cristo el 13 de Septiembre. (Patrón del pueblo).

          A Santa Lucía el 12 de Diciembre(Para la vista)

 

Lo único  que perturbaba esta fiesta, es que los zánganos del pueblo más traviesos, de 18 o 20 años, se juntaban y se dedicaban a ir recorriendo por los distintos barrios las luminarias, y esturrearlas, dándoles patadas a las ascuas y lo que había ardiendo, armando gran revuelo. Lo que se hacía para evitar el esturreo, era meter dentro de la luminaria grandes peñascos y se les avisaba del peligro, cuando se acercaban estas cuadrillas, pero aún así era difícil que no tocaran. Primero empezaban saltándolas y después le metían el pie por donde podían.

 

LAS BANDERAS.-

En las eras, los trillaores hacían  banderas con mies y otros adornos, las cuales guardaban escondidas en las cinas, y las defendían de los ataques de los trillaores de las otras eras. (De arriba o de abajo). Cada grupo de eras ponía sus vigilantes, para avisar al resto y no dejarse robar la bandera, pero a veces como no se sabía donde estaba escondida, se deshacían las cinas por los que buscaban y luego había que estar parte de la noche arreglándolas o madrugar mucho, de forma que no se notase nada al día siguiente.

 

BENIDO EL TORRAERO.-

Desde hace mucho tiempo, Benido el Torraero, se dedicaba a tostar garbanzos, los cuales vendía aquí en el pueblo y en los cercanos, a donde iba en Fiestas sobre todo, en un burro cargado a tope. Llevaba unas medidas de madera, a modo de cajones, que era lo que más se usaba para la venta, aunque la mayoría de los garbanzos los cambiaba por crudos, dándote la misma cantidad. Si tú le dabas media fanega de garbanzos crudos, él te daba media fanega de tostados. Los chiquillos no entendíamos aquella operación y pensábamos que perdía el trabajo de tostarlos, pero es muy sencillo, porque al tostarlos, aumenta el volumen considerablemente y con ese margen es con el que ganaba dinero, cobrando su trabajo.

            Iba casa por casa, tocando en las puertas, diciendo:

¡Ay que torraillos!, y en casi todas las casas se quedaban o cambiaban algo, ya que era un aperitivo de los pocos que había, y además típico de sacar acompañando la cuerva. Algunas veces se pasaba en el yeso, y te ponías el bolsillo y la boca blancos, que se notaba lo que comías. Otras veces eran de mala calidad y te rompías las muelas para cascarlos, eran conocidos como “balines”, y algunas veces eran gordos y se deshacían en la boca. (Como los que le regalaron a D. Enrique, que nada más echártelos, se hacían “mierda”.).

 

LAVAR EN LOS ROYOS.-

Cuando no habían llegado las lavadoras, la única forma de lavar la ropa, era ir “al royo”. Se hacían charcos en los arroyos del término y por las mañanas se iban con burros o mulos a llevar la ropa y se estaban las mujeres casi todo el día hasta que se secaba la ropa que tendían en las matas cercanas. Había que ir temprano y coger sitio, ya que a veces había cola para coger charco, sobre todo los mejores.

Los sitios mejores eran: el royo que cruza, Cantos Blancos, la Bandera, Cueva negra, Royo la zarza, Río Casas, Pedro Lorenzo, Royo la Puerca, los Castaños, la Tosca, etc.. Después de todo este abaleo, había que echar un sagato, para conseguir ascuas, con las que llenar la plancha, ya que las planchas de vapor solo se veían en los tebeos de extraterrestres y similares.

 

ACCIDENTES CON FINAL FELIZ.-

            Ha habido muchos accidentes que han tenido un final feliz, pero recordaré aquí tres de ellos, que por su curiosidad lo merecen.

El vuelco de Cote con el tractor : Se encontraba labrando con el tractor, Angel Resta, más conocido por Cote, cuando por accidente, volcó con tan mala suerte, que le cayó el tractor encima, aplastándole contra la tierra la cabeza y parte del cuerpo, tanto que no le dejaba respirar. Cuando se dieron cuenta de lo que había pasado, rápidamente se juntó gente haciendo fuerza para intentar sacarlo, pero no podían, hasta que al cabo de un rato, pudieron sacarlo quitando tierra y levantando otros. al sacarlo, tenía la cabeza morada y más gorda aún que Pedranco, por efecto de la presión, y creían que estaba muerto, ya que no respiraba nada. En una decisíon rápida, Toño el de Lute, que ha muerto hace unos días, le sacó la tierra de la nariz y la boca y comenzó a hacerle la respiración boca a boca, y al cabo de un rato, empezó a toser y al poco tiempo, a respirar, habiendo salvado la vida gracias a él y todos los que ayudaron a sacarlo.

            Cuando ya empezó a respirar y ya se encontraba bien, aunque con la cara morada, lo trasladaron en un borrico al pueblo, donde radio macuto ya corría la voz de que se había matado, siendo para todo el pueblo, un motivo de alegría.

            Cote, del susto que cogió, dejó el tractor y la agricultura, y se fue a trabajar a Palmas, siendo allí un excelente camarero, y casi no viene al pueblo, de lo trabajaor que es el tío. Tenemos que hacer que venga más.

La ducha dulce de Tomás.- Tomás el panadero, estaba tranquilamente duchándose en su casa de la Calle los Charcos, cuando el calentador de agua que tenía mal instalado, consumió el oxígeno de la habitación y empezó a marearse sin darse cuenta, hasta que cayó desvanecido en el baño. al rato grande, viendo que no salía, empezaron a preocuparse y al llamar a la puerta, no contestaba. Salieron a la calle a buscar gente, y subiendo por un tejadillo de un patio, se comprobó que estaba inconsciente, rompiéndose la puerta y sacándolo inmediatamente.

            Rápidamente, se consiguió oxigeno de la fragua de los ingleses, se avisó a los médicos que vivían entonces en el pueblo (D. Salvador y Dª Clotilde), que subieron los dos rápidamente, haciéndole la respiración artificial y consiguieron recuperarlo, ayudados por vecinos y gente del pueblo. Creo que empezó a hablar sin parar, y a decir cosas raras, propias del momento y situación en que se encontraba, y hasta empezó a hacer testamento, cosa que dejó cuando comprobó que seguía vivo, y que aún sigue haciendo barras y mantecosas, muy cerca de donde le ocurrió esto.

El vuelco del camión de Pedro José Navarro: En uno de sus múltiples viajes, el camión de Pedro José, se salió de la carretera, volcado, con la mala suerte de que además se incendió, ardiendo prácticamente todo, excepto una imagen de la Virgen de cortes, que llevaba pegada dentro en la cabina. Tampoco le pasó nada al conductor, que llevó al Santuario de cortes la estampa de la virgen y se conserva en el Relicario todavía.

 

¡LECHE BARATA!

            Esta frase se oía a menudo en el pueblo. No era ni más ni menos, que había llegado un ganado de cabras, que iban de caso y se quedaban a descansar en el pueblo. La gente acudía con las lecheras, o con cazos, casi siempre detrás de la Iglesia, y allí mismo el cabrero ordeñaba las cabras, hasta conseguir la leche que querías comprar. Con lo que iban cobrando, compraban aceite y comida para seguir el viaje trashumante.

            También la gente que quería comprar alguna cabra, trataba con ellos, ya que en casi todas las casas había una cabra o más, ya que Pascual y sus amigos no venían por aquí todavía.

 

FRASES CÉLEBRES.-

 

1.-  ¡Frena Nica, que me cargo los radios!

 

2.- ¡Frena Macareno, que dan vueltas los barbechos!

 

3.- ¡Este portal, no parece persona! (Querubina).

 

LOS RANCHOS.- Los ñacos hacían a modo de ranchos en los alrededores del pueblo, y los adornaban con las cosas raras que conseguían en las casas e incluso en los basureros. Se iban a jugar después de salir de la escuela, y a veces hacían novillos y no iban a clase, pero con mucho miedo, por si los descubrían y los solfeaban sus padres. Se pasaban allí toda la tarde, y algunas veces hasta iban de noche y encendían antorchas. Algunas pandillas les tenían envidia a otras, y por la noche se iban a hundirlos y a veces tenían vigilancia y echaban guerras a pedrás. No querían los de cara rancho, que lo vieran los ajenos, para que no copiaran los adornos y las mejoras que les hacían, pero de vez en cuando algún chivato les daba el “cante” a los demás, con gran berrinche, de manera que si se enteraban del chivato, le daban los pericos rabotes, que era el castigo más denigrante para cualquier ñaco, porque estaban mucho tiempo riéndose de él.

 

PREDICCIÓN METEOROLÓGICA LOCAL.-

 

            “Cuando los escuerzos mindanguean en esas ciecas, y el Sol pone boca sapo trasponiendo por el charco la Cimbarra, no hay seña más cierta = Agua segura.”

 

            No lo explico, porque está clarísimo. Si ves estas señas, llévate el chambergo, que si no, te pones como una sopa.

 

LAS ALPARGATAS DE MI NENE.-

            La gente tiene o más bien tenia la costumbre de dejar en manos del tendero lo que compraban, haciéndole a veces recordar cosas casi imposibles, como ¡Dame unos calcetines como los que se llevó mi prima Eufrasia el año pasado! y cosas así, enfadándose si no sabes lo que se llevó.

            Un caso curioso, es cuando acudió a la tienda de Jesús Quijano la Anselma, a comprar, y habiendo bastante gente y entre ella, unos cuantos forasteros, le dice a Jesús: ¡Dame unos alpargates pa mi nene! . Mi padre, viendo lo gordo que podía ser aquello, le contestó: ¿Qué numero gasta ahora tu nene?, a lo que ella contestó ¡Pues el de siempre, el cuarenta y cinco esparramao!, a lo cual los forasteros se quedaron de piedra, y cuando se marchó la mujer , comentaban ¡Vaya nene que tiene la hermana!.

            Juan Antonio nos lo ha contado varias veces en la Plaza, así como cuando se aboleó a la Castellana abajo y le pilló la riá y además le querían quitar el aparcamiento, que según él era suyo.

 

¡CONOCENCIAS QUE TIENE UNO!

            Érase una vez, que iba por la capital Matiorras y su mujer Dolores en una furgoneta. Él iba pensando en sus cosas y no ponía mucha atención al tráfico, de manera que le pitaban a menudo otros coches y manoteaban los conductores cuando se cruzaban. Dolores, le preguntó: Matías, ¿a ver si llevamos algo mal en el coche, que nos pitan mucho? A esto Matías responde: No te preocupes, que yo viajo mucho y son ¡conocencias que tiene uno!

 

LAS YUNTAS.-                                                     

           Antes de llegar los tractores, el único medio de poder labrar las tierras era a base yuntas de mulas o de bueyes. En el pueblo había para hacer más de ciento cincuenta yuntas, que cada mañana salían con las primeras luces. El primer sitio que visitaban eran los pilones para beber agua, produciéndose grandes atascos y a continuación ya se dirigían cada una a su sitio. Algunas se dejaban y se iban solas hasta el bancal donde estaban labrando el día anterior. Al llegar, se paraban hasta que llegaba el mulero y ya se ponían a labrar. Por la noche igual, se venían al pueblo y después de beber en el pilón, se iban a la puerta del corral del dueño y esperaban allí.

 

EL CIEGO.-

Cecilio, “El ciego”, hacía cosas que a más de uno nos cuesta creer, pero que según nos cuenta la gente eran verdad. Según sabemos, cuando era ñaco, sobre los tres años, tuvo un accidente, en el cual se cayó a la lumbre y se quemó los ojos y fue imposible el poder recuperar la vista. Entre las cosas curiosas que nos cuentan, está cuando se iba a hacer cargas de leña a los Puntales y otros sitios y ataba el mulo a una mata, juntaba leña y cuando tenía una carga completa, la cargaba y se venía al pueblo y se la vendía a alguien que no podía ir a buscarla.

Tocaba la guitarra y llevaba a los quintos a los bailes y a los cortijos o a la Mesta. Cuando no había luna, los guiaba y les ayudaba a cruzar el río por unos palos y se esperaba allí tocando la guitarra en el baile para traerlos al pueblo, ya que no sabían volver, sobre todo las noches sin luna o nubladas. Algunas veces lo mandaban a recoger yuntas que se dejaban en el campo, indicándole donde habían dejado escondidas las cabezás y siempre las encontraba y se venía con ellas. Cuando pasaba alguien cerca de él y no lo saludaba, él mismo le llamaba la atención y lo saludaba por su nombre.

 

EL CAMION DEL YESO.-

            Antes no se podía conseguir el yeso para construir las casas tan fácilmente como ahora, que se compra en sacos en los almacenes. Hasta hace muy pocos años, había que ir a las canteras de yeso, de las cuales había bastantes cerca del pueblo, y extraerlo, y había algunas personas que lo cocían en la misma yesera, y otras que se lo traían en burros o mulas para cocerlo en el pueblo. Más tarde, cuando Pedro José Navarro compró el camión, ya lo traía él, haciendo el recorrido por las calles, de forma que cada uno compraba la cantidad que necesitaba.

En la Perenala, era una de las mejores canteras, y se llegaron a hacer hornos cerca de la cantera para cocerlo. Allí se picaba y se preparaba para traerlo ya a las obras. Enrique el Yesero, tenía en la Bolea un rulo con un burro, y era el que se encargaba de molerlo y dejarlo ya en condiciones de uso. Se dice que el que más gastó fue José Tomás Pardo, que trajo seis mil fanegas para hacer la casa que hoy es de Angeles Linares. Los que traían cargas eran el tío Rano, el tío Virgen y Rutinas, con los burros. Hubo algunos accidentes de los borricos, ya que les metían mucha carga.

 

DON ENRIQUE EL MEDICO.-

            Estuvo aquí en el pueblo muchos años y se desplazaba a ver a los enfermos en el pueblo, varias veces al día los cortijos en burro cuando no podían venir a la consulta, dejando solas en casa a su mujer Carmen y a su hija Rosita, pero él lo hacía con mucho gusto y sin pereza ninguna. Muchas medicinas se hacían aquí, ya que tardaban varios días en venir de Albacete y por rapidez, se fabricaban en la botica. La gente a cambio de sus servicios extraordinarios, que no le cobraba a nadie, le regalaba cosas y productos del campo. Es famoso el dicho de cuando le regalaron unos cortijeros garbanzos, y para explicarle lo buenos que eran, le dijeron: Mire usted, Don Enrique, son tan buenos estos garbanzos, que nada más echárselos en la boca, se hacen mierda, con lo cual quedó claro el asunto, aunque de momento, dio un respendo una cosa regular, y fue motivo gracioso, que él mismo nos contaba, ya jubilado.

 

OBRAS ESPECIALES (SENEN).-

            Aquí quiero mentar dos o tres cosas que por graciosas han seguido pasando de unos a otros boca a boca. Senén Valle hizo un horno en la Mesta, en un cortijo, con tan mala suerte, que al rato de terminarlo, se hundió. Al bajarse al pueblo en el burro, lo venían siguiendo, y lo alcanzaron a la entrada del pueblo. Al pararlo, le dicen: ¡Hermano Senén, que el horno que ha hecho usted esta mañana, se ha hundido!. Y él no saliendo de su asombro, le contesta: ¡Pues no pensarías que te iba a durar toda la vida! Me imagino que se repararía de nuevo, pero otro día.

            Otra vez, se puso a hacer una choza para encerrar los gorrinos, y hablando y hablando, no se acordó de dejar puerta, y al darse cuenta el dueño y decírselo, remató: Da igual, los echamos de un brazao dentro y así no se escapan!

            Yo recuerdo que cuando pudimos ver en la televisión de blanco y negro, en el bar de Lorenzo, la llegada a la luna, nos decía: No os creáis eso, que nos están engañando, que llevo varios días mirando, y allí no se ve a nadie.          

 

LA AFICIÓN AL FUTBOL.-

             Ya hace años había afición al peloto, tanto que algunas veces que no había luz en el pueblo, echaban en un serón una radio de válvulas y se iban al molino en los cortijos, que tenían una turbina y producía electricidad y allí estaban oyendo los partidos, siendo motivo de fiesta y boliche. Cuando empezó a verse la televisión, nuestros vecinos salobreños hacían lo propio, se subían un televisor en un burro al cerro Puntal de la Mina y desde allí lo veían con la antena del repetidor, cuando éste no funcionaba. Ahora con los canalsatélite y los viadigitales esos, nos ponen un partido con cada ojo y otro con cada oreja, que nos van a sacar trastornaos.

 

MISAS DE GOZO.-

              Cuando era Navidad, 9 días antes, empezaba cada día una Misa al alba, con órgano, guitarras, zambombas y otros instrumentos. Acudía mucha gente a cantar aguilanderos y estaban hasta que las pandillas se juntaban a almorzar, hacían migas, chocolate y mantecosas en los lumbrarones que hacían en las casas. Cada día se hacía en una casa distinta y los demás llevaban cosas y ayudaban a las faenas de prepararlo todo.

 

EL DIA DE LOS SANTOS.-

              Los sacristanes y acompañantes iban por las casas el día de las ánimas y decían. ¿se canta o se reza? y hacían una oración, recogiendo uvas, fruta y mantecaos, que guardaban para comer, ya que cobraban muy poco. Los monaguillos por su parte, salían a pedir por las casas y lo que les daban, se lo llevaban al campanario y echaban lumbre, asaban patatas y tocaban toda la noche las campanas.

 

EN SEMANA SANTA.-

            Se salía por las calles a tocar el mazo, las tabletas, las carracas y la tabla de anillas, dando los toques a los oficios, ya que no se tocaban las campanas. “El primer toque a los oficios “ y recorrían todas las calles del pueblo.

 

EL TÍO DEL PALO.-

            Con ese nombre, era conocida una persona, que todos los años en Carnaval, era la atracción de la chiquillería del pueblo, siendo muy esperado, pues les servía de diversión y entretenimiento.

El tío Carlacos, abuelo de Virgilio Losa, todos los años, cogía su burro y le ponía el serón, donde metía en cada cujón a un chiquillo, a los cuales tiznaba, siendo sus ayudantes en el juego que relatamos a continuación.

Daba vueltas por el pueblo, llevando un palo largo, con una cuerda atada en la punta, y colgando de ésta, un higo seco, que él guardaba todos los años. Dándole vaivenes al palo, gritaba: ¡Al higuí, al higuí, con la mano no, con la boca sí! repitiéndolo muchas veces. Los chiquillos iban detrás intentando comerse el higo, y cuando lo conseguían, ponía otro. Cuando ya estaban cansados de saltar, se le dejaba más fácil, y repartía lo que llevaba.

Y así hasta el día siguiente.

 

LOS ESFARFOLLOS.-

             Se juntaba la gente en algunas casas que sembraban panizo a esfarfollar y era motivo de juerga entre las pandillas. Se hacían juegos de las mocicas y mocicos, según el color de la piña. Si era roja – –  abrazo a una mocica. Si tenía  granos de distintos colores – –  se pellizcaba, etc.

 

LA NOCHE DE LOS SANTOS.-

            Se juntaba casi toda la gente joven del pueblo por pandillas en las casas y se hacían tostones, fritillas con chocolate, etc. Los músicos del momento iban recorriendo las casas y tocaban las guitarras hasta altas horas.

 

LAS CRUCES DE MAYO.-

            Durante todo el mes de mayo (día 3 es el día de las cruces) se vestían cruces en algunas casas. Allí aparte de rezar el rosario en algunas ocasiones, se cantaba y bailaba, sobre todo los mayos a los mozos y mozas del lugar. Se cantaban los Mayos a la Virgen, que son muy parecidos a los de Alcaraz y Bienservida.

 

BALDOMERO.-

            Era un artista valenciano, que entre los años 1925 y 1950 venía a actuar al pueblo todos los años. Juntaba con él un grupo de variedades y cante que se llamaba “Las baldomeras” y todos los años hacían funciones de chistes, coplas flamencas, etc.  La cantante principal era Vicenta García, especialista en coplas flamencas  y venía con varios trajes vistosos de volantes y le tiraban al escenario muchas gorras cuando terminaba de actuar. Algunos años venía una compañía de “eventuales” de teatro, que les hacía la competencia, pero no tenía tanta fama como el grupo de Baldomero, que era un caricato que se había adaptado muy bien al pueblo y era esperado todos los años para las fiestas.

 

LOS TOROS EN VILLAPALACIOS.-

            Primero se hicieron frente al molino viejo, en dos solares que había. La lidia era dirigida por Salustiano, ya que lindaba la plaza con su corral. Se empezó a hacer toros sobre el año 1923 y eran de tipo edad media. A continuación se hicieron en el corral de carrericas (Rincón de la Bego). Se hacía un callejón de palos para entrarlos a la plaza. Algunas personas intentaban espantarlos, para que se salieran y un año así ocurrió y estuvieron muchas horas bregando para poderlos encerrar. Algún año se hicieron en el corral de los Pacicos. Después se hicieron en el corral de Jeromo  (solo un año). Después en el Encerraero de Pascasio Rodríguez. Desde el año 1931 se hicieron en el corral de Salustiano, que hoy es la Discoteca, hasta la guerra civil. En el año 1936 se hicieron en el Encerraero de Gregorio Resta. Es famoso el incidente de Pepe Rata, cuando lo cogió un toro de la ganadería de Parra.

Desde el año 1955 en adelante, ya se hicieron el en lo que iba a ser Cementerio, después campo de futbol y hoy es también Plaza de Toros. El acontecimiento más destacado es cuando acudieron recientemente las figuras del toreo, en un festival que organizó Miguel Angel Montañés  y que fue un éxito con la plaza a rebosar y mucha gente no pudo venir por falta de cabida.

 

AGUILANDEROS.-

            En Navidad se formaban muchos grupos de gente, que con instrumentos musicales, iban recorriendo las casas del pueblo, pidiendo el aguilando y cantando villancicos, llamados aquí aguilanderos. No se pedía dinero, sino tortas, mantecaos y otras galguerías, que se iban dejando en una casa y era motivo de reunión de las distintas pandillas, las cuales hacían chocolate y en varias noches, daban cuenta de lo recogido.

 “Si me da usted el aguilando, no me lo de usté en bellotas, que llevo las alforjas rotas, y no caben más que tortas…”

 

ALGUNOS CARRASCALES .-

 

            Dice el estribillo: ¡Carrascal, carrascal, qué bonita serenata! // ¡Carrascal, carrascal que me está usted dando la lata!

            Cuando los cuerpos van bien, como en San Cristóbal, por ejemplo, se cantan éstos :

 

A la calle abajo baja

Una gorrina rabota

Pegando cada bufío

Que roba los corazones

 

Yo me subí a un tomillo

Huyendo de la humedad

Se le ejarró una rama

Y pegué una costalá

 

En tu puerta planté un pino

Pensando que me querías

Ahora que ya no me quieres

No puedo sacar el carro

 

En la puerta del cementerio

Me encontré una calavera

Me puse a considerar

Cuantas gorras había roto

 

Yo me metí en un costal

Y eché el cerrojo por dentro

A la mañana siguiente

Amanecí sin tabaco

 

Mi prima se ahogó

En un botijo de leche

Que lastima de mi prima

Que muerte más blanca tuvo

 

En tu puerta me cagué

Pensando que me querías

Y ahora que no me quieres

Dame la mierda que es mía

 

En la torre de la iglesia

Hay algo que reluce

Son las tripas de mi suegra

Atadas con un vencejo

 

LA LUZ ELÉCTRICA.-

            Hasta hace pocos años era muy mala. Se recibía del salto que hay en Salobre donde está la piscina, y como venía poca agua y era para varios pueblos, apenas se veía. Solo se podía encender una bombilla por cada casa y en las calles no había alumbrado.

Después se conectó con Arroyo Frío, que es un salto que hay entre Cotillas y Siles y ya era algo mejor, pero cuando se acababa el agua de la presa, nos quedábamos a oscuras bastante tiempo.

 

EL AGUA CORRIENTE.-

            Antiguamente el agua que se necesitaba en las casas, se traía en burros o mulos de las fuentes cercanas o del río en cántaros, aparte de la que se sacaba de los pozos que había en casi todas las casas del pueblo.

Ya en el año 1925, se hizo la conducción desde la fuente de las Noguericas hasta el Depósito. El depósito que estaba hasta hace poco en lo que hoy es la casa de Mondragón, recibía el agua directamente de la fuente y desde allí se repartía a los Pilones de la plaza y de la placeta del correo, aparte del chorro que salía en el depósito. Fue un gran acontecimiento en el pueblo, cuando empezó a caer el agua en los pilones. La primera persona que llenó agua en el pilón de la plaza, se dice que fue la Juliana de Chaparro. El agua que sobraba después de llenar y beber los animales, se iba a la plaza abajo y se aprovechó para hacer charcos y lavaban en ellos las mujeres, desde debajo de la iglesia, en la bolea, etc., Se trajeron losas grandes y se colocaron en los charcos y así no tenían que ir al royo que cruza o al río a lavar. Los pilones estaban muy limpios siempre y no se podía meter ropa ni nada sucio, ya que las yuntas y ganados bebían en ellos y lo único que se metían eran los cubos de agua para fregar los suelos que se llevaba del pilón para no hacer cola en los caños de beber. Se fregaba de rodillas con trapo, estezando los ladrillos, hasta que vinieron las primeras fregonas, que eran de mopa aplanchada y se escurrían con unos rodillos apretando un pedal. El agua de beber se llevaba en cántaros de barro a pie, hasta que se empezaron a fabricar carros para 4 o  6 cántaros por los herreros; había un traficazo de carros desde el amanecer hasta la noche, llegó a haber 200 carros casi y había que hacer grandes colas y soportar follones por coger la vez para llenar. Con el agua que sobraba, se pensó en hacer un lavadero publico, para que no se lavase en la plaza o en la bolea, y en el año 1928, por el contratista Miguel Vico y hecho por Joaquín el Ganga, en la cuesta de San Antón, con tres pilas grandes y a pesar de que había que lavar de rodillas, era más cómodo que antes. El agua pasaba por la casa de José Tomas Pardo, y a cambio de dejar pasar el canal de agua, le tuvieron que poner un grifo para su uso. El desagüe del lavadero era por la cieca de San Antón hasta  las tejeras, hacia el río.

 

LOS ESCURRICEROS DE GREDA.-

            Uno de los juegos que ocupaba gran cantidad de tiempo a los ñacos de hace treinta años o más, es los escurriceros. En los desniveles del terreno, se hacían como unos carriles por donde se tiraban deslizándose con las zapatillas, poniendo un pie delante del otro y sentado sobre el pie trasero, tomando bastante velocidad. Para bajar más aprisa, se echaba agua en la parte alta del escurricero y si no había agua, se meaba un poco, con lo cual se formaba un pisto bueno, de manera que si te caías, te costaba palos al llegar a tu casa, por llevar el pantalón hecho una lástima.

Los mejores eran los del Cine, y los más rápidos los del Depósito, ya que eran de greda. No se conocen accidentes de importancia, pero sí muchos revolcones a la salida, debido a la velocidad.

 

LA ALBERCA DE GRABIEL.-

            ¿Quién no se ha bañado alguna vez en la alberca de “Grabiel”? Los únicos sitios que había para bañarse eran el río y esta alberca, por lo cerca que está, allí se iban los grupos de ñacos a remojarse en pleno mes de Agosto con sus bicicletas o a pie, con su agua rojiza que si tragabas un trago te podía dar algo, y que después de bañarse había que lavarse bien, sopena de poner la ropa colorá como un tomate. Después del baño a la vuelta, había que subir la “Cuesta de la Risa”, que ya te daba la puntilla definitiva; pero aún así, somos muchos los que nos iniciamos en la natación en ese pequeño charco.

 

EL ALIMAÑA, ASTUTO CAZADOR.-

            Cuentan y debe ser verdad, que Antonio “El alimaña” se las daba como nadie a la hora de apiolarse los perdizos. Unos lo hacían recorriéndose todo el término por dos veces para ver si caía algo y otros, con más tranquilidad, camuflándose como el camaleón y a esperar. Tranquilamente con su navaja y algunas cuerdas, se forraba de retamas el cuerpo, con lo cual ninguna perdiz sospechaba de ir dentro un astuto cazador. Así conseguía acercarse hasta tenerlas a tiro y con su buena puntería, daba buena cuenta de ellas.

 

LOS CHAMBIS DE JOSETE Y LA NARCISA.-

            Era momento esperado por la chiquillería la salida de la Misa de las doce, cuando a la sombra en la puerta del hermano Emilio, allí estaba el bombo con los chambis, y el aparato a punto para ponerle el guinche en su medida justa.

¡A mi de a real! , ¡A mí de a dos reales! ¡Calma y tranquilidad, que hay para todos! Hay que darle vueltas al bombo, que no se vaya de punto “la masa”. Así domingo tras domingo, esperando que uno de ellos nos tocara el chambi con la galleta rosa, con el cual éramos los reyes y podíamos reírnos de nuestro amigo, que ya no le albanzaba y era de galleta blanca.

 

LOS ABONOS EN LAS BARBERIAS.-

            Antiguamente los barberos hacían a los hombres unas igualas para todo el año. Sobre el año 1955, era de fanega y media de trigo al año y comprendía tres afeitados semanales, y pelarse o hacerse el cuello cuando se necesitase. En cada barbería había un tablero con números de hojalata, para ir cogiendo la vez, ya que a veces se juntaban 20 o 30 esperando por las tardes después del trabajo, siendo lugar de reunión y chismorreo de todo lo que pasaba en el pueblo, ya que allí se iban los zánganos y mayores, aunque no tuviesen que hacer uso del barbero. Las que recuerdo son de Juan Montañés y Pepe el practicante. Más tarde Pelacañas y Angel el barbero, y últimamente Toñín el del Alimaña, pero éstas ya sin todo lo de antes, te pelan y a tu casa arreando.

 

TRAFICO DE GORRINOS.-

            Era muy común el ver circular los gorrinos solos por las calles. Por la mañana, la gente llevaba al encerraero los gorrinos, que recogía el porquero y se los llevaba al campo todo el día. Por la tarde, cuando volvían, se dejaban sueltos a la entrada del pueblo, y cada gorrino cogía su tole-tole y se iba a su casa, siempre por el mismo sitio y al llegar a la casa, empezaba a dar trompazos en la puerta hasta que le abrían y se metía en su choza. (Seguramente tenía preparao el amasao, con su molluelo y más cosas, ¡cosa rica, rica!).

 

EL PANTALON CORTO CON RAJAS EN EL CULO.-

            Era muy común ver algunos chiquillos por las calles con un pantalón que llevaba una raja en el culo. No estaba roto, es que era así y para facilitar las faenas, solo se tiraban hacia los lados y ¡listo! Si eran muy pequeños, llevaban el culero, que era un recipiente de tela, atado a la cintura y que albarcaba la caca en el mismo momento de salir.

 

COLAS PARA COGER EL CORREO.-

            El correo, único medio de transporte a los pueblos vecinos o a Albacete, estaba muy solicitado y a veces había que hacer cola y si no te llegaba el sitio, había que suspender el viaje hasta el día siguiente. Cuando más colas había era por los años 65 al 70, época en que los estudiantes se iban al terminar las vacaciones el mismo día todos, y hubo veces que para coger sitio, se iban los padres a San Blas o a Bienservida y desde allí traían el sitio reservado. Como se llevaban colchones y ropas para un trimestre entero, había que subir las cosas a la baca y se tardaba muchas horas en llegar a Albacete. Antiguamente, cuando era cobrador un tal Silverio, que era muy burro, había que pedirle permiso antes de subir, y si no te lo daba, te quedabas en tierra. Es famoso el incidente que tuvo en Alcaraz con Fortoso, cuando le preguntó ¿puedo subir al correo ? y le contestó ¡NO! , a lo que le dijo Fortoso: ¡Ya sé el porqué no puedo subir, es porque no pueden viajar dos borricos juntos! – Pues entonces ¡sube! , le contestó Silverio, por decir la verdad.

 

EL COCHE DEL BOLCHE

            Es poco conocido el invento de uno de nuestros paisanos y tío mío para más datos Joaquín Quijano “El Bolche”, que además de tener afición por los fuegos artificiales y ser el pirotécnico en varios pueblos, en sus ratos de ocio, diseñó y plasmó en planos su idea de un motor de explosión de dos tiempos y cuatro cilindros, llamado “QUIJANO”, que tras duros días de trabajo consiguió fabricar y montar en Barcelona, y con el cual, una vez puesto un chasis, se vino hasta Villapalacios, llegando sin novedad, pero no sin duros días de pelea con su máquina. El dichoso motor, se guarda y a no mucho tardar, lo veréis.

 

CARROS Y GALERAS.-

            Antes de llegar los motores de explosión y aplicarlos a camiones y tractores, el vehículo usado era el carro o la galera. En las fechas que más circulación había era en el verano, con la recogida y encierre de la paja y el grano, necesarios para alimentar las yuntas durante todo el año. Era muy normal el ver atascos en las calles de carros y galeras, ya que la anchura de las mismas no permitía muchas alegrías y debido también a que “la marcha atrás” de los mismos no era muy cómoda. A veces había accidentes no muy graves, de vuelco de los mismos, y la forma de señalar que no se había producido ningún percance era ponerle una “bandera”, hecha con mies en sitio bien visible al carro o galera; era muy curioso el ver los arreglos que se les hacían a estos maquinarios, con motivo de aumentar su capacidad para la paja, que era el elemento menos pesado a transportar. Las calles, esos días de verano se ponían imposibles, entre la tierra y la paja, cualquier aire te ponía la casa a buen recaudo.

 

EL TREN QUE PASÓ UNA SOLA VEZ

            Fue grande el espectáculo de ver pasar el tren por nuestro pueblo. Los pocos que lo vimos, ya nos imaginábamos coger el “rápido” de las tres en nuestro pueblo; pero nuestro gozo en un pozo, eran los jerifaltes de la vía que iban de visita y que volvieron muy pronto a pasar de vuelta, ya que la vía se cortaba unos km. más abajo y ya no volvieron más. Y no solo eso, sino que ordenaron el desmantelamiento de la misma algún año después. Aquel sueño, solo se vio compensado por el viaje que hicimos desde Villapalacios a Reolid en el “ferrobús de Finito”, maquinario que pasaba todos los días y que era la envidia de la chiquillería. Ahora está en proyecto, hacer una vía verde que recorra todo este trazado, reparar las estaciones casi hundidas, iluminar los túneles, y más cosas, pero el asunto va lento.

 

LA RADIO Y LA TELEVISION EN EL PUEBLO.-

            Aunque no estamos tan bien como quisiéramos en la recepción de la radio y la televisión, algo vamos mejorando. En tiempos pasados, oír la radio era difícil, ya que tenía que ser en Onda Media o bien Onda Corta, en los receptores de válvulas, que funcionaban a 110 Voltios, cosa que no se disponía siempre. Ya he dicho en otro sitio, que a veces, cuando faltaba la luz en el pueblo, los aficionados al fútbol, cargaban la pesada radio de válvulas y se subían a alguno de los molinos harineros que había en el río Casas y allí disponían de un generador que funcionaba con el agua, para poder oír el partido que se celebraba del Real Madrid o de la Selección Española.

            Más tarde, sobre el año 1955, ya trajeron radios que podían funcionar con pilas, y fue la revolución porque no se dependía de la red eléctrica, tan mala entonces. Uno de los más aficionados a la radio fue Acacio, que en la calle los Charcos, abría sus ventanas y la ponía a todo volumen, para que todos los vecinos pudieran escuchar “el parte”, o las canciones dedicadas de Radio Andorra. Ya por la noche, esto más bajo de volumen, escuchaba la emisora pirata, Radio Pirenaica, en la cual, hasta hablaban los comunistas, cosa impensable en esas fechas. Poco a poco fue mejorando la cosa hasta nuestros días, que hasta fabrican radios que van metidas en el portarrollos del water, para que no te pierdas detalle ni un momento.

            La televisión todavía era cosa más difícil, pues por la zona no había ningún repetidor, y había que captar la señal de Navacerrada en Madrid, teniendo que colocar antenas con muchos mástiles y vientos, antenas muy grandes que destrozaban los vendavales, cuando más se necesitaban. Solo existía la Primera Cadena y emitía pocas horas al día. Más tarde, se inauguró el repetidor de Salobre y ya se pudieron instalar antenas más pequeñas y más bajas. El televisor más visto, era el del Bar de Lorenzo, donde la gente se iba a ver algunos programas. Ya después de esto, se colocaron en casas particulares, todo ello en blanco y negro. Pasado un tiempo, se inauguró una segunda cadena, la cual tuvimos que captar de Jaén, que es la que seguimos viendo. En el año 1975 ya se empezó con el color, y el primer televisor lo compró Chicharro para el bar, en el cual vimos los programas de naturaleza de Rodríguez de la Fuente y la muerte de Franco. Al poco tiempo, se empezaron a dar las noticias en color y poco a poco fue aumentando la cosa hasta nuestros días. Fue con motivo de los mundiales de 82 cuando se empezó a funcionar en Bienservida, más o menos como está ahora.

 

            Esta sección es interminable, pero para no cansar mucho, lo dejaremos para otra publicación que incluirá más de trescientos capítulos, y que saldrá cuando la semana traiga ocho días, o a lo mejor, un poco antes.

            Un avance de lo que vendrá:

          La liebre fumadora que mató Aladino.

          La Feria de ganado, la cuerda, y otras ferias.

          El Cine nuevo, después del incendio.

          Los Cortijos del río y sus habitantes.

          Los maestros destinados a los cortijos.

          El cocodrilo del río Guadalmena y el Chopero.

          Almazaras antiguas y recogida aceituna.

          El incendio de la furgoneta de Cipriano.

          La riá que se llevó un montón de cortijos.

          Desprendimientos de rocas en piedra de las Abejas.

          Los calzoncillos pulgueros y la Narcisa modista.

          Los primeros tractores.

          Los primeros coches, motos, bicis.

          La apuesta del telegrama.

          Fondas, ventas  y posadas famosas en el pueblo.

          Primeros camiones y viajes al fútbol.

          Los barbos en el Pilón de la Plaza.

          El juego de la taza.

          Los Mayos de Villapalacios.

          La Jota de Villapalacios.

          El gorrino de San Antón.

          Los molineros de trigo en la zona.

          Construcción del cuartel y el equipo de fútbol.

          El cementerio que fue campo de fútbol y más.

          La cueva de la Glorieta del Castillo.

          Los hornos que había en el pueblo.

          Los pregoneros y sus rutas.

          Censo de distintos años.

          Aceituna recogida por años.

          Datos meteorológicos de treinta años.

          Juegos más comunes de ñacos y ñacas.

          Las tiendas de antes y forma de pago.

          El accidente del tío Calambres y el burro.

          El tío Trabuco.

          Alcaldes del pueblo desde antes.

          Guardias civiles famosos en el pueblo.

          Los carburos explosivos.

          El extraperlo de aceite y demás.

          Chicharro llevaba gorrinos en bici muy lejos.

          El Muino, no nos dejaba montar en bici por la calle.

          La Plaza, centro de reunión hasta altas horas.

          El terrero que se hundió en los cortijos.

          Los botes de agua nocturnos en las calles.

          Al baile en bici a Villanueva.

          La llegada del bolígrafo y el accidente de D. Aníbal.

          Las cencerrás más famosas.

          La leche y queso de los americanos.

          Al Pilón por no pagar el piso.

 

 

 

 

            Aquí termina, lo que empezó a fraguarse en el verano de 1.986, cuando me eché al bolsillo una libreta y un lapicero y fui plasmando en el papel las innumerables pulmonías que se contaban en los bancos de la Plaza, libreta que se llenó y que sigue teniendo sucesora, porque esto no penséis que se ha acabado, sigue vivo, y creo que se ampliará mientras yo viva, porque ya le he cogido cariño, de tantas horas que lleva conmigo.

            Solo pido un poco de comprensión  y que me perdonéis los errores que pueda contener, y espero tener inspiración, para que la cosa resulte graciosa, que es lo más importante que se pretende.

                                                     Gracias a todos.

 

 

Emilio Quijano Resta

Placeta del Correo s/n.

02350-VILLAPALACIOS (ALBACETE)

 

 

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